ñlEl desarrollo mediático de la sociedad chilena ha tenido un salto espectacular desde los días de radio, pasando por la televisión, Internet hasta las redes sociales y al Inteligencia Artificial (IA).
LA AURORA DE CHILE (12 febrero de 1812), de Fray Camilo Henríquez, marca el periodismo escrito, un medio fundamental para establecer la identidad nacional en tiempos de emancipación frente al dominio extranjero. Los diarios en Chile fueron marcando tendencia acorde con el pensamiento liberal o las ideas conservadoras, hasta nuestros días. Algunos comprometidos con el desarrollo democrático del país y otros atrincherados en intereses de clase, incentivando, incluso golpes de estado para rechazar y contener el progresismo. El ejemplo más cercano: en 1973 en quebrantamiento de la democracia (El Mercurio 1900-2026), con graves violaciones a los DDHH y El Saqueo de las Empresas del Estado (ver María Olivia Mönckeberg).
LA IRRUPCIÓN DEL PERIODISMO DE FARÁNDULA
La búsqueda de fama por el ser humano es histórica. La definición clásica define a ese afán de un deseo humano de trascendencia e incluso inmortalidad, ser reconocido por la sociedad y por supuesto una validación personal. Y porque no decir que muchas veces el hecho de alcanzar la fama tiene que con rasgos profundos de inseguridad.
En los tiempos modernos aparecer en los diarios y revistas ha sido un motivo de exposición pública que se proyecta mucho más allá del medio en que se mueven los protagonistas. Si en televisión y en redes sociales, la amplificación es superlativa y eso da dividendos desde levantar egos, hasta inserción en negocios nuevos. Hasta se han inventado enfermedades terminales o graves accidentes, con el fin de construir historias mediáticas que se mueven en un plano de morbosidad extrema para las audiencias.
De por medio está la historia de la “prensa rosa” o del corazón. Una faceta del periodismo enfocada las relaciones sentimentales y escándalos entre famosos, de la realeza y de figuras públicas. Si son personajes políticos basta ver el Caso Profumo. En 1963 estalló un escándalo sexual por el triángulo amoroso del ministro de guerra británico, una muchacha y un espía ruso. Que incluso hizo caer al gobierno inglés
La venta de diarios creció en forma espectacular
El pintor Salvador Dalí decía que “la notoriedad y relevancia mediática son preferibles al anonimato, sin importar la crítica negativa”. Es una forma de enfrentar la fama y la relevancia personal, donde la atención constante es el objetivo principal, evitando el olvido.
Oscar Wilde. Dijo “Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen”.
Este fenómeno se transformó en una tremenda cifra de negocios para ciertos diarios, revistas, canales de televisión y hasta producción en redes sociales con montajes de historias cuya verosimilitud es muchas veces cuestionable desde el punto de vista de la ética. Pero que logran importantes caudales de audiencia y que se traducen en una alta rentabilidad para quienes producen farándula. Incluso, hay medios que asignan periodistas para trabajar el comidillo farandulero, muchas veces sin la veracidad y el rigor que requiere el periodismo de excelencia. “No importa que sea verdad o mentira, es la máxima que flota, con tal de involucrar a las audiencias. Y aquí entramos a un terreno muy escabroso. El de la posverdad. Estamos frente a un escenario en que la distinción entre los verdadero y lo falso se vuelve irrelevante, siempre que el relato “encaje “con lo que la audiencia desea creer. (ver: “Mecanismos de la Posverdad” Jacqueline Fowks · Fondo De Cultura Económica)
EL PERIODISMO POLICIAL. LA AMPLIFICACIÓN DE LA INSEGURIDAD COMO HERRAMIENTA POLÍTICA
Para nadie es un misterio que la delincuencia ha evolucionado a niveles inimaginables en los últimos años.
Del delito común la sociedad vio como la incursión de bandas criminales de alta escuela relacionadas con el crimen organizado. Las “empresas del crimen“ han desarrollado su estrategia de negocio a través del robo, tráfico de drogas, el secuestro de personas, la extorsión y el asesinato. El tráfico de seres humanos y las agresiones sexuales, ciberdelincuencia, estafas telefónicas/digitales e incluso acciones terroristas con la configuración de redes internacionales. (El lavado de dinero y la corrupción con fuerte compromiso de personas que tienen un rol importante a nivel institucional. (Caso Hermosilla, ministra de Corte Suprema, Ángela Vivanco, por ejemplo).
No hay que olvidar el caso del teniente Ronald Ojeda, el exmilitar venezolano secuestrado y asesinado en febrero de 2024. Esa fue una operación de alta complejidad ligada a la banda criminal Tren de Aragua. Falsos policías lo arrancaron de su hogar en medio de la noche y su cuerpo apareció días después bajo capas de cemento, en una toma de terrenos en la comuna de Maipú. La verdad completa acerca de la autoría intelectual aún se desconoce, a pesar que hay más de 20 detenidos, pero existen sospechas en torno al gobierno venezolano.
LA REPRESENTACIÓN DE LOS MEDIOS DE LA ACTIVIDAD DELICTUAL
Sin duda que la acción criminal debe ser representada por los medios de comunicación pero en su justa dimensión ya que la exageración con repeticiones de hechos violentos en la televisión, a veces hasta 10 veces consecutivas, durante una entrevista por ejemplo y la reiteración de los hechos o imágenes durante el día, aumenta profundamente la “percepción de inseguridad”. La percepción de inseguridad ciudadana es la sensación de vulnerabilidad, miedo o temor que experimentan las personas ante la posibilidad de ser víctimas de un delito, independientemente de si han sido víctimas reales o no. Es un fenómeno subjetivo influenciado por el entorno, noticias y experiencias, que limita el uso del espacio público y deteriora la calidad de vida. Así se desprende de una tesis de grado de magister escrita por Alberto Arce Abarca, de la Universidad Diego Portales.
Sin duda que se produce una distorsión de la realidad con una sobrerrepresentación de crímenes y homicidios, especialmente, ya que las cifras reales difieren del impacto mediático.
La razón fundamental está en la explotación del morbo (fascinación o atracción malsana hacia lo prohibido, escabroso, violento o sexual). Sin duda que el uso sensacionalista de los acontecimientos policiales, aumenta las audiencias y en el fondo se crea un conflicto ético periodístico. El aumento de las audiencia con el género policial como protagonista, general mayores ingresos a los canales del televisión. Es evidente que en un mundo donde la cultura visual forma la identidad de las personas y de los grupos humanos, donde la percepción de la realidad muchas veces se distorsiona a raíz de la manipulación mediática.
El Monitor de la TV del Consejo Nacional de Televisión (CNTV) indica que el 72% del tiempo de los noticieros se concentra en solo cuatro temas, liderados por la dupla policial/judicial.
Algunos datos del CNTV: los noticiarios destinan hasta un 30% a este rubro, en aumento desde 2023.
Los programas matinales llegan hasta el 40% del total de la trasmisión desde 2024.
Homicidios, robos violentos, violaciones entre otras acciones criminales, según el Ministerio de Seguridad Pública, han disminuido y al percepción de inseguridad ha aumentado.
Según la Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana (ENUCSC) reveló un récord histórico del percepción de temor (90,6%-2024).
En los último años la seguridad ciudadana, ha sido prioritaria de acuerdo a diversos sondeos de opinión pública y en la última elecciones presidenciales fue el tema principal de debate, animado por la promesas de las candidaturas de terminar con el flagelo.
El candidato José Antonio Kast, elegido presidente de la república, arribó con mucho ímpetu para asumir el problema, pero a los pocos días decidió recortar el 3% el presupuesto de las policías desde el Ministerio de Seguridad Pública lo que provocó revuelo político. Pasó tiempo para la controvertida ministra de la cartera, en un cambio copernicano, decidiera reponer el 3%, situación definida como una improvisación mayúscula frente a la gravedad del problema.
