El Foro Permanente de Política Exterior expresa su sorpresa por lo que significa para los intereses de Chile que el Presidente de la República, en su primera Cuenta Pública, optara por el silencio sobre la situación que vive el mundo y lo que ello significa para nuestro país. Dado que por mandato constitucional es el responsable de la política exterior de Chile, no resulta fácil aceptar esa carencia de planteamiento sobre el devenir de nuestro país en medio de los tiempos turbulentos que vive el planeta.
No son pocos los temas globales que afectan la vida de los chilenos. Basta tomar nota del impacto en el precio de los combustible generado por la crisis en el estrecho de Ormuz o las dificultades en la obtención de fosfatos para nuestra agricultura a partir de la guerra en Ucrania, para entender que el desarrollo de Chile no ocurre en escenarios de aislamiento. Cuando el Presidente José Antonio Kast se excluye de entregar su visión sobre la política exterior de Chile, especialmente en el momento actual, va contra la sana e ininterrumpida tradición de todos los anteriores mandatarios en este ámbito.
Por cierto, la Cumbre Internacional contra el Crimen Organizado, con la participación de altas autoridades de Argentina, Bolivia, Perú, Ecuador y Chile fue un encuentro importante y abordó una realidad donde la ciudadanía tiene demandas urgentes. Se hizo bien en dar cuenta de ello. Pero la responsabilidad del Presidente en política exterior va mucho más allá de eso y cabe esperar pronunciamientos de cómo ve la realidad hemisférica, las altas tensiones geopolíticas mundiales, las vinculaciones con nuestros principales socios comerciales, las posiciones ante los nuevos desafíos digitales y su impacto global, o los aportes en los diferentes escenarios del multilateralismo como es, por ejemplo, el futuro del Tratado Antártico, junto a muchas otras dimensiones de nuestra inserción internacional.
Cuando un país no toma posiciones ante los mayores desafíos en el área internacional, ni define opciones a partir de sus principios permanentes, está dejando que otros lo hagan. Somos un país con principios y valores que por décadas nos han dado una presencia reconocida en el quehacer internacional. No podemos perder aquello y cabe esperar una reflexión positiva del Presidente Kast y su gobierno en este sentido.
La preocupación de la que dejamos constancia en la presente Declaración la hacemos teniendo presente el carácter propositivo del Foro Permanente de Política Exterior. Por eso hemos dado a conocer al país el documento Bases para una Política Exterior de Estado, el cual busca ser un aporte a todos los sectores nacionales ante los desafíos presentes y futuros que le cabe enfrentar a Chile en su relación con el mundo.
Santiago de Chile, 5 de junio de 2026.
