NO MÁS PETRODÓLAR
Desde 1945 hasta 1971 rigió un sistema monetario internacional basado en patrón oro que naciera con los acuerdos de Breton Wood., pero que EE.UU. debió cancelar en 1971 debido a que ya no contaba con oro suficiente para responder por las emisiones de dólares. Para lograr mantener su hegemonía económica política logró crear el sistema del *petrodólar* —nacido en 1973 cuando Arabia Saudita acordó vender petróleo solo en dólares— y ha sido el pilar del dominio del US$D en el comercio global. Pero desde hace unos años se ven señales claras de que ese modelo está bajo presión. El petrodólar se refiere principalmente a los dólares estadounidenses que se obtienen por la venta de petróleo crudo y que luego son "reciclados" en la economía global, fortaleciendo la demanda del dólar y el sistema financiero. Surgió en los años 70 tras la decisión del gobierno de EE.UU de no seguir respaldando su moneda con el patrón oro, lo que hizo que los países productores de petróleo vendieran su crudo en dólares, creando grandes excedentes que estos países invierten en activos en EE. UU. y otros lugares, lo que mantuvo la hegemonía del dólar. De ese modo los países exportadores de petróleo, al recibir enormes cantidades de dólares, invierten esos excedentes (reciclaje de petrodólares) en bonos del Tesoro de EE. UU., bienes raíces y otros activos financieros, beneficiando a la economía estadounidense y consolidando el poder económico y la influencia global de Estados Unidos.
LA DECADENCIA
Existen preocupaciones sobre el futuro del sistema, con desafíos como la transición energética y la búsqueda de monedas alternativas para el comercio de petróleo. De modo que el debate actual gira en torno a la posible pérdida de hegemonía del dólar si el sistema petrodólar se debilita, aunque no será un colapso inmediato. A partir de los años 70 la economía europea comenzaba a competir con los EEUU, dando lugar a déficit comercial y ahora en el siglo XXI se ha iniciado una desdolarización gradual: China, Rusia, India y algunos países del Golfo (Arabia Saudita, Emiratos) están pactando ventas de crudo en yuanes, rublos o monedas locales. Por ejemplo, China ya factura cerca del 10 % de sus compras de petróleo en yuanes (petroyuan) y ha impulsado el CIPS (sistema de pagos chino) como alternativa a SWIFT.
ACUERDOS BRICS
BRICS es un acrónimo de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, un foro de economías emergentes que buscan aumentar su influencia global y cooperación económica, política y financiera, representando una alternativa no occidental y desafiando la hegemonía occidental, buscando más voz para el Sur Global y creando instituciones como el Nuevo Banco de Desarrollo para financiar infraestructura y proyectos. Promueven una moneda para el comercio internacional con respaldo en oro. Recientemente, el grupo se ha expandido para incluir a países como Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Venezuela, Cuba y muchos otros, formando un bloque más grande. La ampliación del bloque y la creación de mecanismos como BRICS Pay buscan reducir la dependencia del dólar en el comercio de energía y commodities . Además, las sanciones a Rusia y la tensión EE.UU.–China han empujado a muchos países a diversificar reservas y a usar monedas nacionales para protegerse de posibles bloqueos financieros. Se puede prever un cambio importante del sistema internacional con más contratos en yuanes, rublos o rupias, pero el dólar sigue siendo la referencia principal. El petrodólar no desaparecerá de un día para otro, pero la desdolarización y la búsqueda de alternativas (yuan, monedas locales, CIPS, BRICS Pay) es un cambio real. Y los Estados que no se acomoden a este nuevo escenario internacional, podrían tener problemas económicos serios, como los que ya esta teniendo EE.UU.
MANTENER LAS CONQUISTAS SOCIALES
Las crisis económicas en países capitalistas afectan las conquistas sociales sin discriminación, de modo que obligan a planificar la economía de una manera distinta justamente para lograr mantener esas conquistas sociales. De no hacerlo la población afectada reacciona a veces de manera violenta. La literatura recomienda diversas estrategias para mantener las conquistas sociales. Por ejemplo, educar a la población sobre la importancia de las conquistas sociales y los beneficios que brindan, y por lo tanto los movimientos sociales y las organizaciones deben mantenerse organizados y movilizados para defender sus derechos y conquistas. Los partidos políticos debieran promover la participación ciudadana, acción clave para influir en las decisiones políticas y asegurar que las conquistas sociales se mantengan. Para ello es importante mantener las alianzas y coaliciones entre diferentes sectores de la sociedad que pueden ayudar a amplificar la voz de los movimientos sociales para ejercer presión política sobre los gobiernos y los legisladores para que mantengan las conquistas sociales. Los movimientos políticos y sociales requieren innovar y adaptarse a los cambios en la sociedad y en la política para mantenerse relevantes, estando atentos a los cambios de la estructura social y a los nuevos valores de la sociedad, pero al mismo tiempo reafirmar la solidaridad y el apoyo mutuo entre diferentes sectores de la sociedad para mantener tales conquistas sociales.
CONTRARRESTAR LA PROPUESTAS DE RETROCESO
El problema central de toda sociedad es la distribución de la riqueza. Los que tienen y desean tener más tratan de impedir los avances sociales. Ante ello no queda otra que defender las conquistas, que muchas veces costaron sangre, sudor y lágrimas. De hecho, los sectores que buscan revertir las conquistas sociales pueden utilizar la desinformación y la manipulación para confundir a la opinión pública. Buscan dividir y fragmentar a los movimientos sociales para debilitarlos, cooptando los líderes y organizaciones sociales para neutralizar su oposición y además, recurriendo a la represión y la violencia para silenciar a los movimientos sociales.
RELEER LA HISTORIA
En todas partes los ciudadanos se han levantado contra la injusticia social, como lo demuestra la historia. Chile está lleno de levantamientos populares que han logrado conquistas o impedir retrocesos. También el resto del mundo, como la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos en la década de 1960, el movimiento feminista en Chile que demostró cómo la participación ciudadana y la presión política pueden lograr cambios en la legislación y la sociedad. Las conquistas sociales requieren una combinación de educación, organización, participación ciudadana, alianzas, presión política, innovación y solidaridad. Es fundamental aprender de la historia y estar preparados para contrarrestar los intentos de revertir las conquistas sociales. La historia de las conquistas sociales en Chile es un largo proceso de lucha de clases, desde los primeros movimientos obreros y mineros a principios del siglo XX (huelgas, masacres como la de Santa María, primeras leyes laborales) hasta la consolidación de derechos como el descanso dominical, la movilización campesina en los años 30, y la posterior irrupción de movimientos estudiantiles y feministas, marcados por grandes protestas como el estallido social de 2019, que reabrió debates sobre la Constitución y la desigualdad, buscando un Chile más justo tras un legado colonial y de profunda desigualdad.
LA SEGURIDAD
Uno de los problemas más sensibles de Chile es el sentimiento de inseguridad, que va más allá de la realidad, pero que ha calado profundo en la siquis nacional, alimentada por una campaña a propósito utilizando diversas teorías como las siguientes: Teorías sobre el empleo de falsedades - Teoría de la racionalidad: Los políticos pueden emplear falsedades para maximizar sus posibilidades de ganar, ya que los votantes pueden ser influenciados por información falsa. - Teoría de la manipulación: Los políticos pueden emplear falsedades para manipular la opinión pública y crear un clima de opinión favorable a sus políticas. - Teoría de la desinformación: Los políticos pueden emplear falsedades para crear un clima de desinformación y confusión en la opinión pública. Efectos del empleo de falsedades - Influencia en la opinión pública: Las falsedades pueden influir en la opinión pública y crear un clima de opinión favorable a los políticos que las emplean. - Polarización: El empleo de falsedades puede contribuir a la polarización y a la división de la sociedad. - Desconfianza en las instituciones: El empleo de falsedades puede llevar a una desconfianza en las instituciones políticas y en los políticos. - Dificultad para corregir la información: Una vez que se ha difundido información falsa, puede ser difícil corregirla y restaurar la verdad. Ejemplos de empleo de falsedades en campañas políticas - Campaña del Brexit: La campaña del Brexit empleó falsedades sobre la Unión Europea y sus efectos en la economía británica. - Campaña de Donald Trump: La campaña de Donald Trump empleó falsedades sobre la inmigración y la economía estadounidense. - Campaña de Jair Bolsonaro: La campaña de Jair Bolsonaro empleó falsedades sobre la seguridad pública y la economía brasileña. Consecuencias del empleo de falsedades - Erosión de la confianza: El empleo de falsedades puede erosionar la confianza en las instituciones políticas y en los políticos. - Dificultad para gobernar: El empleo de falsedades puede hacer que sea difícil para los políticos gobernar de manera efectiva. - Riesgo de violencia: El empleo de falsedades puede aumentar el riesgo de violencia y conflicto social. En resumen, el empleo de falsedades en las campañas políticas es un fenómeno complejo que puede tener graves consecuencias para la democracia y la sociedad y que no beneficia a nadie.
SENTARSE A CONVERSAR
Lograr la paz social en una sociedad ideologizada como la nuestra se consigue fomentando el diálogo respetuoso, la empatía, la tolerancia, y la educación para la paz, enfocándose en valores compartidos como los derechos humanos y el desarrollo sostenible, en lugar de la imposición ideológica, para gestionar conflictos mediante el consenso y la cooperación, fortaleciendo instituciones democráticas y la cohesión social. Todos deben entender que las conquistas sociales son derechos adquiridos, que cuando un gobernante pretende desconocerlos adquiere un problema innecesario. Lo mejor es sentarse a conversar y razonar.
