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Desafío político de la educación intercultural crítica decolonial. Por Luis Enrique Pincheira Muñoz

En América Latina, la interculturalidad desde las dos últimas décadas del siglo pasado, esta relacionada con políticas educativas de educación intercultural bilingüe (EIB) impulsadas por los pueblos indígenas, los Estados nación y otras organizaciones no gubernamentales. Estas primeras iniciativas son entendidas, principalmente, en términos lingüísticos y con una sola dirección (desde la lengua indígena a la nacional), donde el foco está puesto a dar respuesta al problema étnico y las desigualdades.

En la actualidad países como Colombia y México, poseen universidades interculturales, más bien universidades indígenas, centradas en incluir los ejes de la interculturalidad.

Tal como lo plantes Walsh:

Al parecer, la comprensión de lo intercultural aún sigue estando centrada en el indígena; aunque existe el reconocimiento de que la educación intercultural es para todos, su propuesta fácilmente termina siendo poco más que la incorporación de asignaturas relacionadas a la diversidad lingüística y cultural (Walsh, C. 2009, p. 9), por su parte a mi parecer en este ámbito en Chile aún estamos muy lejos de entrar en este debate.

En lo concreto, actualmente en Chile, y Latinoamérica en general, cada vez se da relevancia a los temas relacionados a pueblos indígenas y las migraciones internas en el continente, poniendo el foco en políticas educativas ligadas desde el enfoque funcional, en su gran mayoría, en generar programas focalizados de educación intercultural bilingüe (Quilaqueo & Torres, 2013) comparto con los autores que menciono que se debe realizar esfuerzos en deconstruir los reduccionismo o focalizaciones sobre lo bilingüe, para avanzar hacia una educación intercultural critica decolonial.

Aun cuando la producción académica en torno a la educación in¬tercultural en el contexto Latinoamericano se ha ido configurando como un campo de investigación propio y progresivamente consistente, a la fe¬cha sigue prevaleciendo aspectos relacionales y funcionales subordinados a políticas neoliberales de entender la educación intercultural.

Es fundamental comprender en qué consiste la educación intercultural, y a la vez que responda a la demanda de la diversidad cultural en nuestra sociedad chilena en este siglo XXI, es importante distinguir en primer lugar, que existen diversas conceptualizaciones desde las políticas que proponen propuestas para su implementación cuyas ideologías son relacional o funcionales del mundo occidentalizado.

En relación al párrafo anterior, la UNESCO, considera que, la educación intercultural se refiere a “la presencia e interacción equitativa de diversas culturas y la posibilidad de generar expresiones culturales compartidas, adquiridas por medio del diálogo y de una actitud de respeto mutuo” (UNESCO, 2005, citado en UNESCO, 2010, p.17), sino nos detenemos analizar lo que plantea UNESCO, es una propuesta de relaciones que se producen entre los grupos a traves de intercambio y diálogo entre culturas que coexisten bajo políticas asimiladoras hegemónicas del mundo occidental.

Por su parte, Ansión (2007) considera que educación intercultural, tiene como fin, la integración de las culturas por medio de la asimilación de la cultura hegemónica del mundo postmoderno que subordina las demás culturas, mediante políticas de Estado que controlan los conflictos de los grupos minoritarios.

En cambio, para Catherine Walsh (2010), plantea tres concepciones distintas sobre educación intercultural: La primera concepción es Educación Intercultural relacional: correspondiendo al contacto e intercambio general y básico entre distintas culturas por medio de saberes, valores o tradiciones, enmarcado en condiciones de igualdad o desigualdad. Se limita el concepto sólo al contacto y la relación, minimizando y encubriendo las estructuras sociales y los conflictos de poder y dominación que desembocan en relaciones de superioridad o inferioridad.

La segunda concepción es Educación intercultural funcional o para la paz: donde la interculturalidad “se enraíza en el reconocimiento de la diversidad y diferencia culturales, con metas a la inclusión de la misma al interior de la estructura social establecida” (Walsh, p. 77), busca incentivar la tolerancia y buena convivencia de la diversidad en la sociedad. Señala que esta búsqueda de diálogo lo que quiere hacer realmente es controlar los conflictos y mantener la estabilidad social, sin preocuparse de las asimetrías y desigualdades que se generan en esa convivencia.

Las propuestas llevado a cabo en Latinoamérica las últimas décadas del siglo XX, reconocen el carácter multiétnico de los países, enmarcadas en esta segunda conceptualización, siendo el camino de las reformas desarrolladas en Chile en relación a la diversidad cultural, cuyo enfoque fue en apaciguar los conflictos más que hacerse responsables de las deudas con los pueblos originarios. El Programa de Educación Intercultural Bilingüe (PEIB) creado en 1996 y en ejecución hasta la fecha está inserta en esta lógica, el cual no implica un cambio estructural en el sistema educativo chileno, dejando la educación intercultural fuera del curriculum escolar.

Bajo este marco, la educación intercultural que se desarrolla en Chile se relaciona desde un enfoque funcional, como lo plantea Walsh, el Mensaje Presidencial del 21 de mayo del 2016 señala, a los pueblos indígenas de Chile, que “se desarrollarán los proyectos de diseño curricular y pedagógico intercultural bilingüe, la difusión y fomento de las culturas indígenas, el manejo y protección del patrimonio cultural indígena y la recuperación y revitalización de las lenguas indígena.” (Gobierno de Chile, 2016, p. 843).

Y, por último, la tercera concepción es la Educación intercultural crítica: que se refiere a un proceso y un proyecto impulsado por los propios ciudadanos, que requiere tanto la transformación de las instituciones y estructuras sociales como la trasformación de las relaciones sociales, y con ello la construcción de condiciones y formas de sentir, pensar, aprender y estar en la vida. Impulsa cambios en los dispositivos de poder que mantienen la discriminación e inferiorización, enfocándose en la sociedad en su conjunto.

Se entiende la interculturalidad como un proyecto de sociedad inclusiva, de modo de poder construir nuevas formas de (re)aprender el mundo y actuar en el presente. En términos educativos, esta concepción de interculturalidad implica ir más allá de la creación de programas especiales pensados para la integración de los grupos minoritarias, ir más allá de la educación intercultural bilingüe. Busca visibilizar las desigualdades que se generan a nivel estructural y de instituciones, para enfrentarlas y transformarlas. Este enfoque presenta una “pedagógica crítica, intercultural y decolonial”, centrándose más en una nueva forma de comprender la vida, de aprender y de sentir, dejando de lado las visiones de uninacionalidad y monoculturalidad.

Parafraseando a Walsh, la interculturalidad crítica debe ser entendida como una herramienta pedagógica, la que pone en cuestionamiento continuo la racialización, subalternización e inferiorización y sus patrones de poder, visibiliza maneras distintas de ser, vivir y saber, y busca el desarrollo y creación de comprensiones y condiciones que no sólo articulan y hacen dialogar las diferencias en un marco de legitimidad, dignidad, igualdad, equidad y respeto, sino que también y a la vez alientan la creación de modos “otros” de pensar, ser, estar, aprender, enseñar, soñar y vivir que cruzan fronteras (Walsh, C. 2010, p. 92).

En cambio, Loncon, (2013), considera:
Una propuesta educativa intercultural verdadera debe ser pensada desde los pueblos y comunidades diversas, con un sentido inclusivo que vaya más allá de lo propio, de lo nacional, desde posturas estratégicas, donde tenga lugar una educación que respete la naturaleza, que permita el desarrollo de la epistemología recreada con el pensamiento indígena, de cara al presente, futuro y pasado; y donde se dignifique al hombre y a la mujer con una dimensión de Derechos Humanos (Loncon, E. 2013, p. 47).

A pesar de percibir debates, controversias y avances en las políticas públicas educativas en relación a la educación intercultural con los pueblos originarios, aún falta ampliar una educación intercultural con las personas migrantes principalmente latinoamericanos que han llegado en forma mayoritaria esta última década, dado que se ha naturalizado y asimilado su proceso de integración, a traves de enfoques relacionales y funcionales que desconocen su riqueza cultural el modelo hegemónico cultural colonial.

Para finalizar, la propuesta borrador de la Constitución Chilena (2022) plantea por primera vez en su historia un Estado Plurinacional e intercultural, el cual en su artículo 11 propone: Un Estado que reconoce y promueve un dialogo horizontal y transversal entre las diversas cosmovisiones de los pueblos y naciones que conviven en el país con dignidad y respeto reciproco. El ejercicio de las funciones públicas debe garantizar los mecanismos institucionales y la promoción de políticas públicas que favorezcan el reconocimiento y la comprension de la diversidad étnica y cultural superando las asimetrías existentes en el acceso, la distribución y el ejercicio del poder, así como todos los ámbitos de la vida y la sociedad.

El artículo 11, va en la dirección lo que plantea Wlash, el desafío de implementar una política pública sobre una educación intercultural critica, que alienta la creación de modos “otros” de pensar, ser, estar, aprender, enseñar, soñar y vivir que cruza las fronteras del modelo hegemónico cultural colonial neoliberal que esta enraizado en Latinoamérica y Chile desde las concepciones relacional y funcional.

Referencias

Ansión, J. (2007). La interculturalidad y los desafíos de una nueva forma de ciudadanía. En: ANSION J. Y TUBINO F. Educar en ciudadanía intercultural. Experiencias y Retos en la Formación de Estudiantes universitarios indígenas. Lima, Fondo Editorial Pontifica Universidad Católica del Perú. pp. 37-62.

Loncon, E. (2013). La importancia del enfoque intercultural y de la enseñanza de las lenguas indígenas en la educación chilena. Docencia N° 51, 44 - 55.

Mensaje Presidencial 21 de mayo https://www.gob.cl/noticias/mensaje-presidencial-21-de-mayo-2016/

Propuesta de Nueva Constitución, texto no definitivo (no oficial) aprobado por la Convención Constitucional en sesión 110 celebrada el 28 de junio de2022 y entregada al Presidente de la Republica el 4 de julio de 2022.

Quilaqueo, D., & Torres, H. (2013). Multiculturalidad e Interculturalidad: Desafíos Epistemológicos de la Escolarización Desarrollada en Contextos Indígenas1. Revista Alpha (37) pp. 285-300.

UNESCO. (2017). Artículo 4.8 de la Convención sobre la Protección y la Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales.

Walsh, C. (2009). Interculturalidad, Estado, Sociedades, Luchas (de) coloniales de nuestra época. Quito: Abya-Yala.

Walsh, C. (2010). Interculturalidad Crítica y Educación Intercultural. En: Viaña J., Tapia L., y Walsh C. Construyendo Interculturalidad Crítica. La Paz, Instituto Internacional de Integración del Convenio Andrés Bello. pp.75 – 96.

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