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Descubriendo a Orélie Antoine de Tounens. El Rey de La Araucanía. Por Arturo I. Castro y Guillermo Cotal

Entrevista realizada al escritor e investigador Jean Françoise Gareyte. Premio de literatura por el departamento de la Dordogne y Premio de literatura de la academia literaria de la ciudad de Toulouse, Francia.

      No es raro que parte de la historia de Chile sufra de una desmemoria constante, pérdida producida por innumerables situaciones, principalmente por traumas acaecidos en distintos momentos, cruentos, sangrientos o simplemente debido a que el relato desde siempre ha sido escrito por las élites, en desmedro de quienes hacen la historia, todas aquellas personas o grupos que han pululado en los márgenes de la sociedad desde sus orígenes. En una de esas tantas historias se habla de Orélie Antoine de Tounens, el autodenominado Rey de La Araucanía y La Patagonia, un francés al que tildaron de loco por hacer de su vida un viaje de ultramar y abandonar las regalías de quién creció en una familia acomodada, esto tras leer La Araucana de Alonso de Ercilla, poema épico que describe parte de la Guerra de Arauco entre españoles y araucanos.

      Cuentan los pocos que han investigado sobre la historia de Orélie, que su obsesión fue tal, que se vio prácticamente obligado por sus instintos a viajar a tierras indígenas durante la segunda parte del siglo XIX. Al parecer, la descripción que hizo Ercilla de estas geografías indómitas y de sus habitantes le conmovió tanto que hizo lo imposible por conocerlas. Una vez llegado a este lugar, tuvo contacto con sus habitantes, aprendiendo su lengua y parte importante de su cosmogonía, lo que ayudó a establecer lazos con las comunidades nativas del territorio araucano, hasta el día de hoy en resistencia. De esta manera, conoció a personajes importantes, lonkos y peñis, quienes le mostraron parte de su cultura y formas de organización social. Lo vivido lejos de su origen, le hizo entender que las regiones de la Araucanía y parte importante de la Patagonia podían ser independientes del Estado que por aquel entonces recién nacía. Orélie Antoine, llegó a proponer junto a esta independencia una suerte de Constitución Política, un reconocimiento real hacia nuestras culturas y territorios ancestrales, motivos más que suficientes para que provocar el descontento del gobierno chileno.

      A continuación, mediante una entrevista al escritor Jean Françoise Gareyte, autor de “Le Rêve du Sorcier (el sueño del hechicero). Una biografía de Orélie Antoine de Tounens”, buscaremos desenmarañar parte de la historia de este viajero proveniente del otro lado del Océano Atlántico y que quedó maravillado con lo que encontró en las tierras del sur de Chile. Personaje misterioso y desconocido que se perdió en la historia y de quien se hace necesario hablar en el presente, cuando nuestros pueblos originarios son parte importante del debate político actual.

     Cuéntanos, Jean Françoise: ¿Quién fue Orélie Antoine de Tounens?

     Orélie Antoine, fue un joven abogado y viajero francés que vino a Chile el año 1858. Tenía varios motivos para la realización de este viaje, principalmente políticos y comerciales, pero varios acontecimientos históricos ocurridos por esos años hicieron que cambiaran parte de sus objetivos y su vida para siempre.

     ¿Por qué crees que la historia de este personaje ha sido olvidada?

     Veo varios motivos a considerar, partiendo por la propia historia del pueblo mapuche, marcada por la tristeza y violencias ocurridas dentro del proceso de conquista de su territorio. Un punto para considerar, además, es la reproducción de la versión oficialista de la historia, cuestión que sucede en todos los países del mundo, la que choca con el relato mítico de situaciones que se relacionan justamente con episodios como el vivido por Orélie Antoine en tierras chilenas. Ciertamente, la trayectoria de este francés, a quien muchos describieron como un comerciante loco podría poner en jaque la versión oficial de la historia de Chile, cuestión no menor.

     En tu libro, bastante descriptivo respecto a la historia de Orélie Antoine das un fuerte énfasis en la relación que tuvo este personaje con los habitantes de La Araucanía, llegando a autoproclamarse Rey de esta zona. ¿Qué importancia tiene el pueblo mapuche en esta historia?

     Durante mi investigación realicé varios viajes dentro de América de Sur, partiendo por Chile y Wallmapu desde el año 2007, llegando a trabajar varios archivos, tanto en este país como en Buenos Aires, Argentina. Lo que hice antes de viajar a tierras indígenas, fue interiorizarme respecto a quienes eran, nutrirme con sus leyendas. Podría indicar que llegué a Chile convencido de que el personaje principal de esta historia no sería el francés Orélie Antoine de Tounens, sino más bien el pueblo mapuche y su historia, marcada por su lucha en defensa de su libertad y territorios. Son varios los elementos que me hicieron pensar eso, como los relatos de personajes descritos por el propio Orélie Antoine. Una muestra de esto es la historia del toki Mañil, padre del famoso Quilapán. El francés describe al primero como alguien inteligente, sabio, quien inclusive se encontraba en búsqueda de aliados en el lado argentino. Era conocedor de lo que sucedía en territorio chileno y los procesos revolucionarios e históricos que acá se llevaban, principalmente en Concepción. Este es uno de los motivos por los que se mostró cercano a Orélie Antoine, escuchando sus observaciones y consejos, de quien se mostraba ya por aquel entonces a favor del reconocimiento de La Araucanía y La Patagonia como territorios independientes del Estado.

En un principio Orélie Antoine no conocía a profundidad al pueblo mapuche, por lo que es de presuponer que parte importante de los conocimientos con los que llegó a Chile fueron adquiridos por fuentes orales o escritas, como La Araucana de Ercilla. Con eso, en mi libro demuestro que este viajero vino a estos territorios sin la idea de convertirse en Rey de La Araucanía. Esto ocurrirá más adelante, cuando logró aprender más respecto a la historia de sus habitantes y su lucha. Es más, creo esto sucederá bastante adelante en el tiempo, tras convivir con los mapuche y tener un contacto estrecho con ellos. Sin esto, obviamente la idea de construir una Constitución Política para el pueblo mapuche o la obtención del nombramiento de rey no habrían tenido éxito.

     En uno de los apartados de tu obra mencionas la construcción de una Constitución Política para los habitantes de La Araucanía, en la que habría participado de forma activa Orélie Antoine. ¿Qué importancia tuvo esta creación para el pueblo mapuche?

     Creo que la idea de Orélie Antoine de escribir y ofrecer esta Constitución Política para el pueblo mapuche, es quizás el arma más poderosa que pudo entregar a los habitantes de La Araucanía. Fueron varios los representantes de la etnia mapuche que así lo entendieron, como el toki Mañil y Quilapán. No es menor considerar, que este último inclusive ayudó a expandir la información entregada por Orélie Antoine a sus aliados, quienes vieron en esta Constitución Política un símbolo de independencia para su pueblo.

El gobierno chileno por estos años tuvo miedo de que en Francia supieran respecto a lo que podría eventualmente conllevar esta Constitución, pudiendo ayudar a Orélie Antoine en un probable proceso de emancipación del territorio de La Araucanía. Para frenar esto, en Chile se dio comienzo a una campaña de desprestigio de la figura de este viajero proveniente de Francia, quien ciertamente podía poner en riesgo la ocupación de estas tierras. En prensa se hablaba de un sujeto loco, proveniente de Europa, en un lenguaje que ridiculizaba a Orélie Antoine por haberse autoproclamado “Rey de los Salvajes”, por ser un estafador europeo, ladrón de poca monta, quien quería apropiarse de los territorios chilenos a punta de mentiras, para posteriormente colonizarlos. Surgieron muchos mitos sobre esta persona, los cuales la hicieron en alguna medida desaparecer de la historia y el relato.

     Entonces, Orélie Antoine de Tounens además de autodenominarse Rey de La Araucanía, entregó una Constitución Política al pueblo mapuche, por ende, su reconocimiento como un territorio independiente. Esto se tradujo en un plan de desprestigio por parte del gobierno chileno. A partir de esto, cuéntanos: ¿Cómo veía Orélie Antoine la participación del pueblo mapuche frente a la sociedad chilena por aquel entonces?

     Como te indicaba con anterioridad, Orélie Antoine no viajó pretendiendo hacerse Rey de La Araucanía. No pensó con anterioridad al viaje en la obtención de este título, con el que se autodenominó una vez ya había concretado nexos con los habitantes del sur de Chile. Es por eso mismo que cuando se establecieron las bases de esta Constitución Política y su reinado, lo que hizo Orélie Antoine fue pretender que los lonkos mapuche tuvieran cargo de ministros. Orélie Antoine no quiso, bajo ningún motivo gobernar por sobre los mapuche, respetó sus costumbres, cosmogonía y lengua. Él consideraba a los nativos de La Araucanía como un pueblo independiente y libre, el que podía desarrollarse a partir de su talento natural, mediante la explotación de la agricultura, por ejemplo. Como era de esperarse, esta idea fue bien recibida por los lonkos, los que vieron en esta Constitución una buena alternativa para su pueblo. Por otra parte, el Estado esto lo miraba con especial interés, debido al riesgo que esto implicaba frente a los procesos de expansión territorial que querían por aquellos años llevar a cabo.

     Jean Françoise, considerando todo lo hablado con anterioridad. ¿Cuál es el objetivo que tiene tu investigación?

     En un inicio, no tenía un objetivo claro con mi trabajo sobre Orélie Antoine. Lo único, que por ese entonces era escribir una biografía sobre este personaje, del cual claramente y por cuestiones obvias no hay mucha información ni un trabajo detallado sobre su vida. Sucede que mientras avanzaba con mi investigación fui encontrando mucho material y documentos inéditos, en archivos ubicados en Francia, Inglaterra, Chile y Argentina. Ahí entendí que tenía en mis manos una historia interesante e increíble por contar, por que claro, en Francia y el resto de Europa es algo novedoso, considerando lo poco que se conoce respecto a la historia del pueblo mapuche. Por esos días, además comenzaba a informarme respecto a su presente, entendiendo que parte importante del conflicto descrito por Orélie Antoine de Tounens mantiene una insospechada vigencia y por estos días se hacen presente en la discusión de la próxima Constitución Política de Chile, la que velará por el cuidado de su cultura y derechos. Pienso que mi trabajo tiene como misión la reconstrucción de lo realizado por Orélie Antoine de Tounens, debido que no debe quedar en el olvido su historia, pese a su muerte repentina, que hizo de su vida un relato que fue quedando paulatinamente en el olvido, aún más tras el deceso de los lonkos que lo escogieron como Rey de La Araucanía y La Patagonia.

La entrevista realizada a Jean Françoise Gareyte, ocurre en un momento importante en la historia chilena, instantes en los que se escribe una Constitución Política de carácter plurinacional, donde nuestros pueblos originarios están jugando un papel importante en su discusión, para su reconocimiento, tanto ancestral como territorial. Al parecer, según lo visto en nuestros días, Orélie Antoine de Tounens no estaba tan loco, siendo tal vez el único atisbo de locura el querer conocer las tierras descritas en un libro lleno de polvo, escrito varios siglos antes de su nacimiento, encontrado en su recamara y que cambió el resto de sus días.

El cuerpo de Orélie Antoine de Tounens yace en el cementerio de Tourtoirac en Francia. Hay un mito, un relato quizás no tan ficticio que cuenta que en una esquina cercana hay un cartel colgado, donde alguien escribió con letras desgarbadas ¡¡MARICHIWEU!!, como una suerte de testimonio y ofrenda para el autodenominado Rey de La Araucanía.

  Autores:
Arturo I. Castro Martínez, Secretario de la ONG Pueblos Originarios, Memorias & Sociedad
Guillermo Cotal Ponce, Mapuche, Presidente de la ONG Pueblos Originarios, Memorias & Sociedad.  

 

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