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Disciplinamiento, jerarquía y el "ojo del poder": un análisis feminista del conflicto entre Paulina Vodanovic y Daniella Cicardini[1] Por Violeta Flores

El episodio ocurrido el miércoles 25 de marzo de 2026 en la Sala del Senado, donde la presidenta del Partido Socialista (PS), y senadora Paulina Vodanovic, desautorizó públicamente a la senadora Daniella Cicardini, constituye un caso que permite analizar y evidenciar cómo operan los mecanismos de subordinación y disciplinamiento en la política institucional. El conflicto, gatillado por las críticas de Cicardini al ministro de Hacienda Jorge Quiroz en un contexto de debate discursivo senatorial del proyecto, hoy Ley 21.811 [2] y en oposición al gobierno de José Antonio Kast, revela que las relaciones de autoridad no son neutrales, sino que están "constituidas orgánicamente por las relaciones de género" 1.

 

El "Ojo del Poder" y la sanción por escapar a la norma: Desde una perspectiva teórica y analítica la intervención de la senadora Vodanovic puede entenderse a través del concepto de Rita Segato sobre el "ojo del poder", aquel que, desde una posición de comando, actúa para "poner a una en su lugar" 2. Al desmarcarse de las críticas de Cicardini y cuestionar su "forma de actuar", la jerarquía del partido ejerce una función pedagógica y disciplinaria. Según las fuentes, dentro de este ordenamiento asimétrico, "aquello que escapa a la norma es pasible de convertirse en objeto de sanciones sociales de todo tipo" 3. En este caso, el discurso de la senadora Cicardini fue procesado como un "corrimiento de las fronteras o los límites " de lo aceptable, activando una sanción pública destinada a restaurar la hegemonía del mando central y su ubicación en este contexto 3, 4.

  Segregación vertical y la "secundarización" simbólica: Un elemento crítico del conflicto fue la equivocación de la senadora Vodanovic al llamar "diputada" a la senadora Cicardini, restándole simbólicamente su rango actual de senadora. Bajo la lente de Joan Scott, el género es una "forma primaria de relaciones significantes de poder", y actos como este funcionan como dispositivos que "asignan valores diferenciales" a las trayectorias políticas de las mujeres 5. Este hecho puede analizarse como una manifestación de la segregación vertical, que no solo excluye a las mujeres de puestos de más altas jerarquías, sino que, cuando estas los alcanzan, se tiende a "secundarizar sus contribuciones" y agencias 6-8. Al "bajarla de grado o estatus " verbalmente, se refuerza la idea de que su autoridad es precaria o está supeditada a la validación de la cúpula gobernante y/ o dominante 8.

  Doble estándar y performatividad del género: La gravedad del caso se acentúa al contrastarlo con el trato recibido por parlamentarios del género masculino, que en el mismo debate como, se refirieron en términos similares , a lo cual se puede agregar, caso del senador Fidel Espinoza, que en otros momentos ha realizado declaraciones históricamente disruptivas y de abierta contraposición con la jerarquía y planteamientos de su partido no han recibido sanciones públicas similares. Esta disparidad demuestra que la masculinidad está asociada performativamente a la autoridad y el dominio 5, 9. Mientras que en los varones la confrontación o disidencia se naturaliza, en una mujer —especialmente en quien ocupa hoy, además, la Vicepresidencia de la Mujer del referido partido— se castiga. La performatividad del género actúa aquí creando y recreando "modelos identitarios a los cuales es deseable/tolerable ajustarse", castigando a las mujeres que no adoptan o no se enmarcan en una postura de subordinación 10, 11.

Hacia una justicia política transformadora: La respuesta de la senadora Cicardini, reafirmando su postura vindicativa frente a un "ministro indolente" y más aún, negándose a distraerse en "disputas internas", representa lo que las fuentes denominan una "línea de fuga" o resistencia que desafía la hegemonía establecida 12. Para avanzar hacia una verdadera justicia social y política, es indispensable desnaturalizar estos mecanismos de dominación que invisibilizan las agencias femeninas bajo el pretexto de la "unidad" o estabilidad política 13, 14. Como señala Claudia Anzorena, toda intervención política está "sexualmente marcada", y este conflicto es un recordatorio de que las estructuras partidarias siguen operando bajo una "prehistoria patriarcal" y que a pesar de los diversos avances en derechos en favor del género femenino no siempre permean estas estructuras , y por otro lado , que las conductas patriarcales no solo son patrimonio exclusivo del género masculino y que por tanto , deben ser transformadas para permitir un ejercicio pleno del poder , realmente democrático y equitativo 15, 16; mas aún, en el mencionado episodio porque el año 2019 el Partido Socialista se declaro feminista y anti patriarcal.[3]

 

 Referencias Bibliográficas: 

· Anzorena, C. (2017). Lecturas feministas para el análisis teórico yempírico de las políticas públicas. En M. Alvarado y A. de Oto (Eds.), Metodologíasen contexto. Intervenciones en perspectiva feminista, poscolonial ylatinoamericana (pp. 63-82). CLACSO. 15, 17

· Butler, J. (2002). Cuerpos que importan. Sobre los límitesmateriales y discursivos del “sexo”. Paidós. 18

· Goren, N., Prieto, V. L., y Figueroa, Y. (2018). Apuntes feministassobre género y trabajo para pensar la intervención desde el Trabajo Social. Ts.Territorios-Revista de Trabajo Social, 2(2). 19

· Scott, J. W. (1996). El género: una categoría útil para el análisishistórico. En M. Lamas (Comp.), El género: la construcción cultural de ladiferencia sexual (pp. 265-302). PUEG. 20

· Segato, R. (2017, 22 de noviembre). Estamos todavía dentro de laprehistoria patriarcal. Diario Femenino. 16 

[1]Dra. Violeta Flores Flores, Escuela deTrabajo Social, Universidad de Valparaíso. Académica e investigadora,Observatorio Desigualdades y políticas Públicas

[2] sesión de la discusión del entoncesproyecto, hoy Ley 21.811: “Adopta medidas transitorias para contener elprecio del kerosene doméstico en el contexto de emergencia energéticainternacional y otras medidas que indica.”

[3] Acuerdo del XXXI Congreso General Aniceto Rodríguez Arenas PartidoSocialista de Chile, https://www.pschile.cl

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