Hace unos días, la Sociedad Chilena de Geografía (SOCHIGEO) otorgó el Premio a la Trayectoria de la Educación Geográfica a las reconocidas profesoras Pilar Cereceda y Ana María Errázuriz (docentes de la Pontifica Universidad Católica de Chile) por su Trayectoria Académica y Formadora de geógrafa/os, pero también y, fundamentalmente por el aporte que hicieron a los procesos formativos de estudiantes básico y medio de nuestra educación formal e institucional . Sus obras referidas a Manuales de Geografía de Chile y el Atlas Geográfico de Chile y el Mundo (en ediciones diversas), son algunos de los destacados aportes que contribuyeron a profundizar la conciencia territorial de chilenas y chilenos.
Esta idea de profundizar la conciencia territorial de Chile, junto con consolidar la identidad nacional, comporta en profundidad las Relaciones Espaciales de Poder que proyecta el estado chileno. En sus capítulos I y II, referidos a territorio nacional y división político administrativo del país, respectivamente, ello queda refrendado. Revisarlos, implica no sólo identificar lo indicado, sino que relevar una síntesis de lo qué es el Espacio Geográfico en cuanto producto social, dinámico, heterogéneo, inter-escalar y NO NEUTRO. Independiente de los cambios en el contenido del fenómeno abordado por el (los) Manual (es), como son los límites del Estado, más los asociados con el proceso de la descentralización-regionalización, es la matriz de análisis la valiosa y reconocida en esta oportunidad.
Lo mismo corre para las sistematizaciones del medio natural-humano y en las especificidades urbanas, rurales, económicas y culturales, entre otras, contenidas en dichos manuales, que, junto con aportar a la conciencia nacional y hasta regional, también ayudan a comprender las Relaciones Espaciales de Poder que provienen desde estas realidades funcionales a la potencial materialización de progreso que tuvo, tiene y tendrá una comunidad nacional como la chilena. Por defecto, el esfuerzo realizado por ambas académicas entrega bases para la lectura crítica y propositiva de la realidad nacional en sus diversas escalas e inter-escalas donde se organiza el territorio nacional.
Lo mismo ocurre con los Atlas de Chile y el Mundo, los cuales también pueden ser entendidos como herramientas de construcción de identidad nacional, usada prioritariamente en los años de educación básica y media y también universitaria cuando correspondió. Así, ineludiblemente, este instrumento adecuado por ambas académicas para el caso chileno, igualmente contribuyó y contribuye a representar un Espacio Geográfico que comporta ontológicamente Relaciones de Poder, que, en un mundo de vértigo político, social, económico y ambiental, siempre se precisa de conocer y re-conocer los soportes que permiten al Espacio Geográfico, entendidos como recreación del poder relativo en el cual se organiza el país, patria o república de Chile, desde una escala nacional, pero también regional, local y hasta barrial, siendo Insoslayable la proyección internacional, además.
Así entonces, estas obras enunciadas (más otras de las autoras), junto con permitir recursos interpretativos para identificar la base del poder nacional y subnacional, lo recrea (ó) también hacia el exterior (más allá de sus fronteras), comprometiendo una apreciación geopolítica de las mismas, cuestión de primera línea en la conciencia territorial a la cual deben concurrir comunes ciudadana/os (persona humana y organización asociada) que se localizan en cualquier latitud-longitud del mundo, en este caso, la/os chilena/os. Lo anterior, entonces, de algún modo contribuye a la arquitectura de la política exterior de Chile, materializando así la cercanía del saber geográfico con el saber internacional que conllevan las relaciones internacionales.
De este modo, y además considerando la trayectoria de ambas docentes y reconocidas autoras, la SOCHIGEO en el contexto del VII Seminario Nacional de Educación Geográfica, celebrado en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), entregando el Premio a la Trayectoria en Educación Geográfica, en su primera versión, acierta al visibilizar una dimensión estratégica del ‘hacer geográfico’ como es la EDUCACION GEOGRÄFICA funcional al desarrollo de cualquier país (sociedad) que se precie de cultivar una conciencia territorial que permita el análisis crítico, funcional al logro de la identidad nacional y el diseño de política pública con los más intensos grados de descentralización posible, comportando siempre Relaciones Espaciales de Poder interescalar, esto es, desde lo local a lo global y viceversa.
De las académicas galardonadas, no hay páginas que contengan sus virtudes teórico-académicas y personales, por ello, sólo resta decir ¡muchas felicitaciones y gracias!
Alejandro Ahumada Cáceres
Geógrafo y Licenciado de la PUC de Chile; estudiante del Programa de Magister en Relaciones Internacionales impartido por el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad De Chile
José Orellana Yáñez
Doctor en Estudios Americanos Instituto IDEA-USACH, Magister en Ciencia Política de la Universidad de Chile, Geógrafo y Licenciado en Geografía por la PUC de Chile. Integrante del Centro de Desarrollo Comunal Padre Hurtado.
