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El caso de Corea del Sur: el crecimiento sin investigación y menos impuestos, es una falacia. Por Pablo Fernando González

En 1970 la economía de Chile era 3.2 veces la de Corea del Sur. Hoy Corea tiene una economía 5,6 veces la de Chile. El crecimiento espectacular de Corea en los últimos 50 años se explica por una decisión política que sobresale : inversión en Investigación.

1. El mito y los números que lo develan

En Chile se repite que la Investigación es pérdida de plata. Que para crecer basta con bajar impuestos y dejar al sector privado tranquilo. Los datos dicen otra cosa. Chile invirtió 1,300 millones de dólares en I+D en 2024. Corea invirtió 92 mil millones. Ello es 70 veces más en dinero real! Esa brecha explica por qué Corea exporta chips, baterías y autos eléctricos, y Chile sigue exportando concentrado de cobre, celulosa, cerezas, salmones, etc.

Lo anterior se traduce en capacidad tecnológica: Corea en 2024 registró 195.789 solicitudes de patente vs Chile que registró solo 389. Quinientas veces menos. (en ambos casos considera solo a residentes). https://spanish.korea.net/NewsFocus/Sci-Tech/view?articleId=284771

2. Historia: 50 años atrás, dos decisiones distintas

En 1970 Chile tenía un PIB de 4,900 millones USD. Corea solo tenía 1,500 millones. Chile era 3.2 veces más grande. La decisión coreana fue pragmática: no podemos vivir de materias primas. Crearon el Institute of Science and Technology en 1966, obligaron a las grandes empresas a invertir mínimo 3% de sus ventas en I+D para acceder a crédito barato, y enviaron 10,000 ingenieros a formarse en los países desarrollados con becas del Estado. El objetivo era aprender, copiar, y luego superar.

Chile eligió abrir la economía, privatizar todas las empresas que colgaban de CORFO y atraer inversión privada y extranjera, afirmando que era la fórmula para el crecimiento. Funcionó para crecer el período 1990-2010 porque el precio del cobre se multiplicó por 4. Pero no generó un sector privado local que invirtiera en I+D. Cuando el super ciclo del cobre terminó en 2011, Corea ya tenía Samsung produciendo chips de memoria, a SK Hynix haciendo semiconductores y a Hyundai desarrollando autos eléctricos. Mientras Chile seguía exportando concentrado de cobre, celulosa, salmones, todos ellos con un pobre valor agregado.

3. Corea probó que el Crecimiento no se logra disminuyendo los impuestos. Si la baja de impuestos fuera la clave, Corea no habría crecido. Tiene igual carga tributaria que Chile, pero desde hace 30 años no cinco años como nuestro país, la que bordea el 27%. Y entre 1990-2010 creció 5-6% anual mientras Chile promedió 3-4% y desde 2010 bajó a 2.3%. Corea creció más rápido que Chile de la mano de impuestos más altos.

¿Como se explica lo anterior? De los 15 países que pasaron de ingreso medio a alto desde 1990, 14 invirtieron más de 2% del PIB en I+D por al menos 20 años. Corea invirtió 4-5% por 25 años. Chile nunca ha pasado del 0.41%.

4. Las Universidades utilizadas como chivo expiatorio para justificar el bajísimo Crecimiento.

La brecha no está en las universidades. Está en que no hay empresas que absorban ese conocimiento. El 2024 mientras el sector empresa coreano registró: 162.700 patentes, el Sector empresa chileno registró 118 solicitudes de patentes, es decir, 1.378 veces menos.

Sin empresas con capacidad de I+D la universidad produce papers no porque quiera sino porque no tiene a quien hacer transferencia tecnológica. En Corea las universidades patentan 24,000 veces al año porque hay empresas que compran esas patentes y las escalan. En Chile las universidades con 96 solicitudes de patentes, no tienen otra opción que intentar licenciarlas a empresas de países desarrollados.

El problema se repite más abajo en la cadena. A cientos de startups biotecnológicas nos ocurre algo similar: nuestras innovaciones disruptivas terminan estancadas por falta de financiamiento y mercado, ya que proyectos de I+D que necesiten más de 1 millón de dólares y de 5 años de investigación no tienen inversionistas ni entre las empresas de Capital de Riesgo. Convirtiendo a Chile en un laboratorio de muerte para la innovación de frontera tecnológica de miles de talentos. El problema de Chile no son las universidades ni falta de gente capaz.

Sin un sector privado demandante de innovación, la única solución para nuestro país es seguirle los pasos al modelo de I+D de China – nuestro principal socio comercial- donde el protagonista es el Estado, quienes multiplicaron por cien o más el mercado de I+D invirtiendo miles de millones de dólares en la compra o asociándose en el riesgo tecnológico, lo que facilitó su escalamiento y les ha permitido convertirse en los últimos 50 años en la economía líder mundial de casi todas las tecnologías de frontera.

De lo contrario Chile seguirá exportando litio como carbonato básico a 15,000 USD la tonelada. Mientras Corea y China importarán ese litio y lo convertirán en baterías que se venden a 150,000 USD equivalentes. Correr tras el modelo del Salmón no es una solución para Chile, ya que aunque se publicite que es una innovación de última generación, vale transparentar la paradoja que lo acompaña: tiene un precio menor que el concentrado de cobre, ya que este último a diferencia del Salmón forma parte de productos de alto valor agregado (microchips), lo que claramente nos dice que la permisología es falso sea otro de los cuellos de botella que impiden el crecimiento, ya que este último queda claro que no depende de mayor volumen de producción sino de mayor valor agregado.

5. Chile no tiene Crecimiento porque no invierte en Investigación y no por sus altos impuestos.

Chile lleva 12 años con el PIB per cápita estancado entre 15-17 mil dólares. Corea pasó de 19 mil USD en 2005 a 37 mil en 2025. El PIB chileno creció 7,5 veces en 50 años; el coreano creció 58 veces. La diferencia real no es la tasa de impuestos, sino la complejidad de lo que cada país produce.

No es suerte ni tamaño de mercado. Corea tiene 52 millones de habitantes. Chile 19 millones. Es que cuando tienes capacidad de I+D, puedes moverte a sectores de mayor valor cuando cae tu materia prima por problemas de precio o menor producción. Cuando no tienes I+D, quedas a merced de esto último.

6. Conclusión: El crecimiento con menos impuestos y sin investigación es una falacia.

El problema de Chile no es la investigación. Es que no la hacemos. Y la baja de impuestos no es la solución, porque el cuello de botella no es la plata que queda en la empresa. Es la ausencia de empresas que quieran invertir en tecnología. Mientras no cambie lo anterior, el debate tributario es ruido. La variable que explica la diferencia con Corea está en las 389 patentes chilenas vs las 195,000 coreanas.

Y este círculo vicioso de responsabilidad política es transversal y afecta a los 19 millones de chilenos. No es un tema de izquierda o derecha. Gobiernos de todos los colores mantuvieron la I+D por debajo del 0,41% del PIB por más de 50 años. El resultado lo pagamos todos: estancamiento, fuga de talentos y dependencia del precio y de la producción del cobre, y de los vaivenes del precio del petróleo.

Si queremos de verdad Crecimiento para Chile, hay que dejar de tratar la Investigación como gasto y empezar a tratarla como inversión de largo plazo. Corea lo hizo. De tal manera que la política del Ministerio de Ciencias de “reformular” la inversión en Investigación por una de mayor eficacia, es una falacia y no tiene otra pretensión que utilizarla como un chivo expiatorio para acusar a las Universidades de que estas serían la responsable de que Chile no tenga crecimiento, una mentira burda que la anterior evidencia lo desmiente de manera dramática.

Pablo Fernando González, Startup Biotecnológica en Biomedicina Marina.

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