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¿Está viviendo actualmente Chile una crisis legitimidad de la democracia y los DDHH? Por Nicol Yavar Venegas y Arturo I. Castro Martinez

La educación en derechos humanos proporciona conocimientos y mecanismos para protegerlos, además de desarrollar competencias y actitudes (Ministerio de Educación de Chile, 2023). Esta formación resulta fundamental, especialmente si consideramos la disminución de la participación política de los jóvenes en Chile. La educación en derechos humanos no solo permite conocer y defender los propios derechos, sino que también contribuye a desarrollar actitudes de respeto hacia las demás personas y a participar de manera responsable en la sociedad.

En este sentido, aprender sobre derechos humanos permite comprender que todas las personas merecen respeto, igualdad y dignidad, independientemente de sus características o circunstancias. Asimismo, favorece la reflexión sobre cómo nuestras acciones pueden contribuir a la construcción de una sociedad más justa e inclusiva. Por ello, promover la participación de los jóvenes en sus comunidades y en los espacios democráticos es fundamental, ya que pueden aportar nuevas ideas, perspectivas y propuestas que contribuyan al desarrollo y futuro de Chile.

Antes de las elecciones, la participación electoral de los jóvenes en Chile era una preocupación importante, debido a que una parte significativa de este grupo no concurría a votar. Durante el período en que el voto era voluntario, la participación electoral chilena presentó una disminución considerable, especialmente entre los jóvenes. Por ejemplo, en las elecciones municipales de 2016 participó aproximadamente el 35% del padrón electoral, mientras que en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2017 la participación alcanzó cerca del 46%. Esta situación evidenciaba un distanciamiento de una parte de la ciudadanía respecto de los procesos electorales. Frente a estos resultados, debemos ser enfáticos en señalar que estamos describiendo una fuerte crisis de legitimidad. Los ciudadanos no se sienten identificados con los candidatos y los casos de corrupción han hecho que pierdan la confianza en la política.

Esta falta de participación no puede entenderse únicamente como desinterés por parte de los jóvenes, sino también como una expresión de desconfianza hacia las instituciones y quienes las representan. Cuando las personas sienten que sus preocupaciones no son escuchadas o que los actores políticos no responden a las necesidades de la ciudadanía, disminuye su motivación para participar en los procesos electorales. A esto se suman los distintos casos de corrupción y cuestionamientos a la clase política que han afectado la confianza en las instituciones públicas. Por esta razón, resulta fundamental fortalecer la educación cívica y la educación en derechos humanos, entregando a los jóvenes herramientas que les permitan comprender el funcionamiento de la democracia, analizar críticamente las decisiones de las autoridades y reconocer que su participación es necesaria para construir una sociedad más democrática, responsable y justa.

En este sentido, creo que Chile está viviendo una crisis de confianza en la democracia, principalmente por la poca participación de las personas, la desconfianza en los políticos y los casos de corrupción. Sin embargo, esto no quiere decir que las personas hayan dejado de creer en la democracia. Por eso, es importante fortalecer la educación en derechos humanos y motivar una mayor participación ciudadana, para que las personas vuelvan a sentirse escuchadas y parte de las decisiones del país.

En conclusión, para enfrentar la pérdida de confianza en la política y fortalecer la democracia en Chile, es necesario que las autoridades actúen con mayor transparencia, escuchen las necesidades de la ciudadanía y promuevan cambios que permitan recuperar la confianza de las personas. Sin embargo, esta responsabilidad no corresponde únicamente a los políticos, sino también a la ciudadanía, especialmente a los jóvenes, quienes tienen un papel importante en la construcción del futuro del país.

En este sentido, la educación en derechos humanos y la participación ciudadana son fundamentales para fortalecer la democracia, promover el respeto y comprender que todas las personas tienen derechos y responsabilidades dentro de la sociedad. Considero que si participamos más activamente en nuestras comunidades y en los procesos electorales, respetamos las opiniones de los demás y aprendemos de los errores del pasado, podemos contribuir a construir un Chile más justo, democrático y respetuoso. Escuchar diferentes puntos de vista y valorar la diversidad de opiniones es también una forma de fortalecer la convivencia y avanzar hacia una sociedad donde todas las personas sean tratadas con dignidad y respeto.

Bibliografía.

Fuentes, C. (2017). La alta abstención en Chile y su efecto en la legitimidad de los gobernantes. Instituto de Investigación en Ciencias Sociales, Universidad Diego Portales. https://icso.udp.cl/la-alta-abstencion-en-chile-y-su-efecto-en-la-legitimidad-de-los-gobernantes/

Ministerio de Educación de Chile. (2023). Educación en ciudadanía, derechos humanos, historia y memoria: A 50 años del golpe de Estado de 1973. https://www.mineduc.cl/wp-content/uploads/sites/19/2023/09/EDUCACIO%CC%81N-EN-CIUDADANI%CC%81A-DERECHOS-HUMANOS-HISTORIA-Y-MEMORIA.pdf

Nicol Yavar Venegas
Estudiante del Liceo Municipal Metropolitano de Adultos.
Columna de Opinión para el ramo de Formación Ciudadana.
Coautor: Arturo I. Castro Martinez, Profesor de Historia y Ciencias Sociales.

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