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FNES llama a votar Apruebo

¡ESTIMADAS/OS COMPATRIOTAS!

En Chile está concluyendo un proceso inédito, de alta intensidad democrática que, por sus particulares características, genera interés mundial dado que la humanidad, en su conjunto, busca caminos para afrontar su eventual destrucción por obra de unos pocos.

Nuestro pueblo, ejerciendo un incuestionable poder soberano que emerge de la gran rebelión social de 2019, como indignada respuesta ante los abusos, injusticias, y corrupción legalizadas por el modelo neoliberal, e impulsando sus propias demandas históricas insatisfechas resolvió, mediante un plebiscito, encargar a una Convención Constitucional la redacción de un nuevo texto de Carta Magna, que en su preámbulo, acordado por una mayoría superior a los 2/3 de sus integrantes, proclama: “Nosotras y nosotros, el pueblo de Chile, conformado por diversas naciones, nos otorgamos libremente esta Constitución, acordada en un proceso participativo, paritario y democrático”.

Los principios y normas establecidas en el texto propuesto, marcan desde su primer artículo, una clara intención de atender a nuestra realidad al declarar que “Chile es un Estado social y democrático de derecho. Es plurinacional, intercultural, regional y ecológico”, otorgando una dirección basada en valores y principios solidarios, con una amplitud y profundidad que contextualiza y da coherencia a todo el texto, fundado en nociones de convivencia y regulaciones que responden a estándares políticos y culturales de la Sociedad Contemporánea, basados en normas internacionales.

Por ello, la única razón que explica la oposición de las elites empresariales, políticas y simbólicas, así como la de sus infaltables testaferros a sueldo, son los privilegios que perderán si se pone fin a la Constitución de Pinochet y Guzmán, al libertinaje del mercado como único orientador de los recursos, a la cosificación y mercantilización de los derechos fundamentales, al robo de los bienes públicos, al deterioro impune del medioambiente natural y los impedimentos de todo tipo para que la sociedad piense por sí misma, dialogue y resuelva los temas país.

La nueva Constitución es una esperanza para el pueblo y una amenaza real a los mezquinos intereses de los abusadores, porque garantiza que la educación, la salud, la vivienda, la jubilación, el trabajo, la seguridad ciudadana o la libertad sindical, entre otros, serán derechos efectivos, para hacer nuestras vidas más dignas, plenas de justicia, igualdad, solidaridad, buenas y acogedoras.

Por todas estas razones nosotros, la Fundación Nueva Educación y Sociedad, FNES, insistimos en el llamado cívico a votar ¡APRUEBO! el próximo 4 de septiembre, con la convicción de que integramos la gran mayoría del país, la que genera su riqueza, por lo que no aceptaremos limosnas, porque a nuestro favor tenemos la conciencia limpia de una acción transparente, nuestra capacidad para organizarnos y una voluntad de lucha demostrada históricamente, tal como ocurrió en la rebelión popular de 2019.

Santiago, 22 de agosto de 2022.

www.fnes.cl - contacto@fnes.cl

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