Este notable proyecto de varios tomos coordinados por Grinor Rojo son una biblioteca fundamental que reúne una gran variedad de autores seleccionados por su originalidad, por la circulación que alcanzaron en su época, o el valor recibido por la crítica posterior. La editorial LOM conocida por el gran apoyo que le entrega a los escritores chilenos vuelve a integrar en su catálogo una obra fundamental para el estudio de las letras en nuestro país.
De esta gran historia tuve la oportunidad de leer el Tomo III que es coordinado por Bernardo Subercaseaux, el título es "La era republicana. La primera modernidad (1870-1920)" y está compuesto por un prefacio, una introducción y una treintena de breves artículos. Estos artículos están escritos fundamentalmente por investigadores académicos que vienen hace años divulgando la importancia de los estudios literarios desde una perspectiva cultural con enfoque interdisciplinarios (entre ellos Carlos Ossandón, Darcie Doll, Naín Nómez, Luis Hachim, Jaime Galgani, Edda Hurtado, Pamela Tala, etc). Con varios de estos autores nos hemos encontrado en distintos congresos y jornadas en diferentes universidades rescatando tópicos eidéticos que permitan redes de trabajo para los estudios culturales.
El planteamiento general sostiene que en esta época sucede un apogeo en la escritura dado fundamentalmente por las transformaciones económicas, políticas y sociales que trajo la modernización del Estado oligarca pos Guerra del Pacífico y Pacificación de la Araucanía, incorporaciones territoriales que contribuyeron a la instalación de un capitalismo que permitió un aumento en la educación de los nuevos sectores populares emergentes que fueron demandando un nuevo consumo cultural que permea al Estado oligarca generando la crisis al modelo tradicional.
Los artículos aquí contenidos irán destacando hitos importantes para el desarrollo de una escritura propia que le da densidad al campo intelectual y cultural, en cierto sentido respondiendo a esa renovación de las letras en función de lo que somos como pueblo nación según el llamado realizado por José Victorino Lastarria terminando la primera mitad del siglo XIX. Los textos presentados permiten construir una suerte de catálogo a partir de autores, tendencias, movimientos, publicaciones que resultan ser hitos fundamentales.
Van apareciendo así la escritura nacional desde el realismo de Alberto Blest Gana, la vanguardia que abre Rubén Darío, la significación que representan Los X así como también los ensayistas que criticaron el Centenario. Se destacan libros canónicos como "Casa Grande" de Luis Orrego Luco, "Juana Lucero" de Augusto d’Halmar o "Zurzulita" de Mariano Latorre, en novelas; "Ricos y pobres" de Luis Emilio Recabarren, "Sinceridad. Chile íntimo" de Alejandro Venegas, "Inquilinos en la hacienda" de Tancredo Pinochet, "Nuestra inferioridad económica" de Juan Francisco Encina. Se visitan autores que con sus escritos dieron curso a nuevos posicionamientos estéticos y/o políticos, entre ellos Juan Rafael Allende, Valentín Letelier, Francisco Contreras. Se muestran aspectos de los modos de circulación, la crítica y la participación de las mujeres, cuestiones que permitieron debates que fortalecen la aparición de la figura del escritor profesional.
El tomo va entregando aportes para la interpretación de estos autores apoyándose en una lectura contextualizada que deja ver la biografía del autor, los estilos y convicciones teóricas, movimientos en los que se hacen parte, sus obras más significativas con mayor impacto, los debates y críticas generados. El núcleo es entender estos escritos en el marco cultural que les entrega la instalación de la modernidad que se alcanzó por estos años. Un tomo fundamental para comprender un tiempo determinado desde ese testimonio que aportan los escritores que van tomando conciencia de su función como testigos de una época contribuyendo al entendimiento de su significación histórica.
Alex Ibarra Peña.
Dr. En Estudios Americanos.
@apatrimoniovivo_alexibarra
