Junio de 2004
Imágenes y Verdugos por Ignacio Ramonet

¯Las raíces del escándalo de la cárcel de Abu Ghraib no residen en las inclinaciones criminales de algunos reservistas, sino en una decisión aprobada el año pasado por el secretario de Defensa Donald Rumsfeld˜, comienza el artículo de Seymour Hersh en The New Yorker del 17-5-04. La ineludible responsabilidad de la dministración Bush en las torturas a prisioneros iraquíes echa por tierra lo que podía quedar de credibilidad para los declarados objetivos del ataque militar a Irak, fundado en falsedades y fracasado en sus objetivos.

"Estados Unidos se compromete a eliminar la tortura a escala mundial, librando este combate con el ejemplo. Llamo a todos los gobiernos a que se unan a Estados Unidos y a la comunidad de las naciones de derecho para prohibir, investigar y castigar todos los actos de tortura, e impedir otros castigos crueles y desproporcionados."
George W. Bush The Washington Post, 27-6-03.

Imágenes y verdugos por Ignacio Ramonet*

La trampa de la guerra colonial se cierra sobre los invasores de Irak. Como las tropas francesas empantanadas otrora en Argelia, las británicas en Kenya, las belgas en el Congo y las portuguesas en Guinea-Bissau (incluso hoy las israelíes en Gaza), las fuerzas estadounidenses constatan que su aplastante superioridad no basta para ahorrarles secuestros, emboscadas y otros atentados mortalesä Para los soldados en el frente, la ocupación de Irak se transforma en un descenso a los infiernos.

Un conflicto colonial se caracteriza por la arrogancia de sus ocupantes, su convicción de pertenecer a una categoría superior (más "civilizada", más "avanzada"), por el desprecio al colonizado y a veces hasta la negativa a admitir su pertenencia a la especie humana (1).

Esta "fatuidad colonial" lleva naturalmente al ocupante, en nombre de una "misión superior y sagrada" (defender el Bien contra el Mal, proteger la civilización, instaurar la democracia) a hacer un uso desproporcionado de su fuerza. Así, en Falluja, a comienzos de abril, para castigar a los autores de la profanación de cadáveres de cuatro custodios privados muertos en un atentado las fuerzas estadounidenses no vacilaron en bombardear barrios residenciales, provocando la muerte de 600 civiles.

En este contexto de atasco, la cadena CBS, rompiendo una suerte de omertà mediática, reveló el pasado 28 de abril, en su programa ¯Sesenta minutos II˜, las primeras fotos de las torturas que los carceleros estadounidenses infligieron a prisioneros iraquíes en la cárcel de Abu Ghraib. Estas imágenes-trofeo dejaron al mundo estupefacto. El reportaje de CBS probaba la realidad de las torturas en Irak. Estaba listo desde comienzos de abril, pero las presiones del Pentágono demoraron su difusión alrededor de tres semanas. El general Richard Myers, jefe del estado mayor interarmas, intervino personalmente ante el productor Dan Rather para pedirle que difiriera la difusión.

Cuando CBS supo que el periodista Seymour Hersh (2) de The New Yorker se disponía a difundir él mismo una nueva serie de fotos, como asimismo fragmentos del abrumador informe del general Antonio Tabuga (3), la cadena se decidió a difundirlo.

En un primer momento los grandes medios, que se habían plegado a las

consignas gubernamentales que prohibían mostrar a los soldados estadounidenses muertos en Irak (4), censuraron esas imágenes, que consideraron "poco patrióticas". El animador de la cadena Fox News,

Bill OˆReilly, declaró: "Al difundir esas fotos de torturas CBS proporcionó a los enemigos de Estados Unidos un arma temible. Y eso es perturbador".

El mismo presidente Bush se declaró perturbado. Por su parte Rumsfeld negó tener conocimiento de los abusos. Los dos atribuyeron estas crueldades a unas "ovejas descarriadas". Mienten. Como mintieron sobre las armas de destrucción masiva o sobre las relaciones entre Saddam Hussein y Osama Ben Laden.

La práctica de sevicias hacia los prisioneros era conocida. Desde hace meses circulaban informes del Comité Central de la Cruz Roja (CICR) y de Amnistía Internacional, por no hablar del informe del general Tabuga, que denunciaban estas crueldades sistemáticas. Por otra parte, en diciembre de 2002 una investigación de The Washington Post (5) había revelado que los prisioneros acusados de pertenecer a la red Al-Qaeda estaban detenidos por la CIA en la cárcel de Bagram, Afganistán, en condiciones inhumanas y sometidos a tortura.

Le Monde diplomatique publicó en el mes de abril un informe de Human Rights Watch sobre esos malos tratos. Otros detenidos habían sido enviados a cárceles

secretas en la isla Diego García o remitidos a los servicios especiales de "países amigos", como Jordania o Egipto, donde se sabe que se practica la tortura. Alrededor de 600 de ellos, cuyas identidades se ignoran, fueron deportados a la base de Guantánamo, donde los inspectores de la Cruz Roja tienen prohibida la entrada, y donde se experimentan técnicas que después se generalizaron en el Irak invadido.

Desde entonces, uno de los funcionarios a cargo de la custodia de los detenidos declaraba: "Si no violas alguno de los derechos humanos de vez en cuando, es probable que no estés cumpliendo con tu trabajo". Y a propósito del trato a los prisioneros, el jefe del Centro de contraterrorismo de la CIA, Cofer Black, confesaba: "Hay un antes y un después del 11 de septiembre. Después, se acabaron las contemplaciones".

Esta sensación de legitimidad e impunidad favoreció la generalización de las torturas contra prisioneros iraquíes.

Torturar en nombre de la buena causa es una hazaña siniestra, que merecía algunas fotos de recuerdo. Aunque más no fuese para recordar que una guerra colonial es siempre una guerra inmoral.

1.- Donald Rumsfeld admitió sin embargo hace poco que ¯los iraquíes son seres humanos˜.

2.- Seymour Hersh es el famoso periodista que en noviembre de 1969 reveló las matanzas cometidas el 16 de marzo de 1968 en ocasión de un operativo ¯search and destroy˜ en My Lai, Vietnam, donde la compañía Charlie, de la 11ª brigada del ejército estadounidense, comandada por el lugarteniente Calley y el capitán Medina, asesinó a 300 civiles, mujeres, niños y ancianos.

3.- Se puede leer el texto íntegro del informe en el sitio http://www.agonist.org/annex/taguba.htm

4.- Tami Silicio, empleada de la empresa de transporte Maytag Aircraft Corporation, que sería despedida, rompió el tabú el 18-4-04, al difundir a través de The Seattle Times fotos de los ataúdes de soldados estadounidenses muertos en Irak y transportados en avión a Estados Unidos.

5.- Dana Priest y Barton Gellman, ¯US decries Abuse but Defends Interrogations˜, The Washington Post,

*Director de Le Monde diplomatique, Francia.
Junio de 2004 Edición chilena de Le Monde Diplomatique





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