Noviembre de 2015
Urge explorar otros caminos hacia el progreso humano
Crecimiento o clima es necesario elegir

Los negociadores de la Conferencia de París esconderán cuidadosamente bajo la alfombra la incompatibilidad entre la limitación del calentamiento global y la búsqueda infinita del crecimiento económico. Aun cuando éste se reactivara en los países desarrollados, tornaría imposible alcanzar los objetivos climáticos. Otros caminos hacia el progreso humano merecen explorarse.

Existen numerosas explicaciones para la “tendencia a la baja de la tasa de crecimiento” observada desde hace varias décadas en los países ricos, y más recientemente en los países emergentes. Hasta los economistas mediáticos comienzan tímidamente a considerar la hipótesis de un mundo sin crecimiento, al menos en los llamados países desarrollados. Tal como sucede en Estados Unidos con Paul Krugman y Larry Summers, para quienes “un estancamiento secular es plausible”. En Francia, Thomas Piketty también nos advierte: “¿Es razonable apostar al regreso del crecimiento para resolver todos nuestros problemas? Eso no resolverá los principales desafíos que los países ricos deben afrontar”. Daniel Cohen, por su parte, nos exhorta: “Liberémonos de nuestra dependencia del crecimiento”.

Si bien algunas golondrinas no hacen verano, estos ejemplos no son insignificantes, aun cuando ninguno incluya un factor explicativo fundamental: el agotamiento, ya en curso, de la mayoría de los recursos naturales del crecimiento. Mathieu Auzanneau, especialista en picos de producción de petróleo, y Philippe Bihouix, experto en recursos fósiles y minerales, lo demostraron rigurosamente...

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