Sesenta años es una imagen que representa una larga vida, llena de emociones y de historia que se pueden conservar en la memoria testigo del tiempo, un tiempo que habitamos a veces sin comprender con esa sensación de nostalgia. Nostalgia no refiere a un pasado, refiere a un momento presente que busca encaminarse, buscar el sentido que nos direccione para recuperar una forma de habitar que parece entrañable, generando un deseo movilizador que constituye acciones, un reflejo que se activa, una sensación de pertenencia. Ponerse en camino representa una fortaleza que es capaz de mirarse así mismo rescatando esos hitos que son constitutivos de existencia, por eso este concierto de esta gran agrupación musical chilena nos ancla a la historia, en este caso, de una resistencia que busca la justicia, un testimonio de nuestro devenir colectivo.
Este concierto viene recorriendo el territorio Copiapó, Talca, La Serena, Antofagasta, Rancagua, Temuco, Chillán, Concepción, Puerto Varas, Valdivia, Valparaíso y Santiago, han sido parte de los escenarios de esta gira nacional que da fin al año en Teatro Nescafé de las Artes. Una agrupación con escisiones que se mantiene vigente actualmente conformada por los temucanos Jorge y Marcelo Coulon, el cubano Efren Viera, el ariqueño Daniel Cantillana, el paillaquense César Jara, y los santiaguinos Christián González, Camilo Lema y David Azán. Todos ellos encarnan una tradición musical chilena que es reconocida universalmente, con la experiencia del recorrido en varios escenarios del mundo, con el orgullo de tocar y cantar junto a grandes artistas como Sting, Lucio Dalla, Paco Peña, John Williams, Tracy Chapman, Franco Simone, Pablo Milanés, Víctor Heredia, Marta Gómez, entre otros.
Mantener estas canciones es un recorrido a eso que somos aunque no cueste reconocernos, en el canto podemos ser unísonos, con esos relatos que recuperan la memoria, con las esperanzas que movilizan y con las huellas de las heridas, así se va desarrollando la vida, generando esa sensación de que podría ser reducida a ser un mero ciclo, monotonía que sólo el arte permite salvar, con sus creaciones interpretadas por los sujetos capaces de realizarlas.
Inti-Illimani es una agrupación consolidada en el tiempo que no ha permanecido estática, siempre volver a escucharlos despierta la memoria, con acordes que pertenecen a nuestro cancionero nacional que no se detiene en la incorporación de sonoridades, dada la maestría de los músicos que portan este nombre emblemático de nuestra cultura, que sigue latiendo en espera del cumplimiento de los sueños colectivos de un pueblo que busca mejores versiones nuestras que para seguir caminando. Este concierto es un homenaje a una tradición musical chilena que sigue representando parte de nuestra identidad contribuyendo a su porvenir.
Alex Ibarra Peña.
Dr. En Estudios Americanos.
@apatrimoniovivo_alexibarra
