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Kuyfike awkiñ dungu-Ecos de voces antiguas, Belén Villena, Elisa Loncon, Benjamín Molineaux editores, por Hans Schuster

Kuyfike awkiñ dungu-Ecos de voces antiguas, Textos de la tradición oral mapuche recopilados a fines del siglo XIX, Belén Villena, Elisa Loncon, Benjamín Molineaux editores, Centro de Estudios Interculturales Indígenas CIIR, Pehuén editores 2021, Primera Edición, 347 páginas.

En filosofía, el concepto "eco" tiene múltiples significados, sin embargo, a fines del siglo pasado solía estar ligado a la semiótica de Umberto Eco, donde "eco" se relaciona con la repetición de signos, o a la ecosofía de Félix Guattari, un enfoque que conecta la ecología social y la filosofía, proponiendo una relación de interdependencia entre la naturaleza y la sociedad. También existe el concepto que propone un "cambio de paradigma del ego al eco", que enfatiza la conciencia de la interconexión y la responsabilidad colectiva en lugar del individualismo. Umberto Eco se centró en el estudio del funcionamiento de los signos y cómo estos son fundamentales para la filosofía y permiten la comprensión de los objetos y la formulación de ideas. Su proyecto filosófico, abordó los medios de comunicación y el compromiso político, y se caracterizó por el enfoque de la semiótica como base para la filosofía. En tanto la ecosofía, desarrollada por el filósofo Félix Guattari, como una corriente de pensamiento que busca una sabiduría para habitar el planeta en medio de la crisis ecológica, se opone a cualquier tipo de centrismo tal como el antropocentrismo, ecocentrismo, u otros, dado que promueve la idea de pasar de una visión centrada en el "ego" (individualismo) a una visión de "eco" (holismo), donde se toma en cuenta al colectivo y se reconoce la interconexión con el medio ambiente y los demás seres vivos. Por otra parte, al considerar el término Eco como resonancia y entendido como la repercusión o el reflejo de un suceso, noticia o idea, con un alcance o difusión que va más allá de su origen con ello es posible generar un cambio ideológico. Aunque desde la mitología, como recordamos, la figura de la ninfa Eco, quien solo podía repetir las últimas palabras que escuchaba, se utiliza como una metáfora para ideas como la reproducción de lo ya generado, la falta de iniciativa o la imitación.

En tanto, el significado filosófico de las "voces antiguas" se relaciona con la sabiduría transmitida a través de generaciones y con la voz como manifestación del ser, la verdad y la divinidad. Filosóficamente, las voces antiguas pueden interpretarse como las enseñanzas de los sabios, la revelación divina y/o el sonido del individuo como una entidad única y cambiante, cuya condición principal tiene que ver con la sabiduría y la tradición: las “voces antiguas” representan el cuerpo de conocimiento y pensamiento acumulado a lo largo de la historia, por ello la filosofía busca entender el mundo a través de la reflexión sobre las ideas de pensadores pretéritos, de modo que la voz antigua es el vehículo de estas ideas, que siguen influyendo en la actualidad y se comparte entre generaciones.

El concepto de voz, a ratos suele estar ligado a la noción de verdad y para algunos filósofos, la voz es la manifestación más elemental, que se utiliza para expresar tanto convicciones como mentiras. La voz está intrínsecamente ligada a la identidad, a la emoción y a la intención del hablante, de modo que las “voces antiguas” adquieren también una dimensión divina y cósmica, como en el caso de las diversas culturas pretéritas; la voz se consideraba un medio de comunicación divina. Las voces celestiales anunciaban verdades espirituales, bendiciones o advertencias. De allí que, desde lo lúdico, podemos utilizar voces antiguas como el "Huichipirichi" que es una expresión chilena que proviene del Mapudungun y se usa para burlarse de alguien de manera infantil o sarcástica, equivalente a decir "¡mira cómo me burlo de ti!". Y generalmente, se acompaña de un gesto con los dedos en la cara: una variante común en Latinoamérica es el "Lero Lero". También acompañado frecuentemente acompañada con un gesto físico, que consiste en poner el dedo pulgar sobre la punta de la nariz y mover los otros dedos de forma aleatoria.

Pero vamos al texto en cuestión que es una compilación de 77 textos bilingües mapudungun-español, que fueron publicados por Rodolfo Lenz entre los años 1895 y 1897 en los Anales de la Universidad de Chile y posteriormente publicados en el libro Estudios Araucanos. Estos contenidos son considerados como los primeros pasajes tradicionales mapuche registrados y traducidos al castellano. En el prefacio se establece que “…estos textos fueron recopilados, transcritos y traducidos con el máximo de rigor científico, de acuerdo con los más recientes avances que entonces había logrado la lingüística descriptiva”. Esto le permitió a Lenz realizar análisis cuidadosos de los sonidos del mapudungun, a partir del cual planteó la existencia de cuatro variedades dialectales: la pikunche o nortina, pewenche o cordillerana, la nguluche o central y la williche o sureña” (pág. 11). Si bien es Lenz quien se lleva los aplausos, las autorías de recopiladores e informantes se diluyen en el tiempo, a pesar que Lenz menciona a unos cuantos como Kallfün, Juan Amasa, Domingo Kintupüray, entre otros, no debemos olvidar que la mayoría de los relatos han sido creados y trasmitidos en forma oral por generaciones en la gran diáspora mapuche, de allí que entendamos también que la memoria genera resistencia y se constituye en la preservación de conocimientos y valores ancestrales por eso la importancia de los Epew, narraciones con animales, espiritualizados y según Lenz entremezclados con la occidentalización de lo chileno- criollo. Los Nütramkan o relatos de héroes, combates, vida cotidiana que combina también en algunos casos animales y pensamiento mágico. Los Ülkatun, en cambio son cantos de enseñanza (Como diría Victor Jara, “Yo no canto sólo por cantar”) aquí hay cantos espirituales de machi al poder sanador, a la protección sobrenatural, al trabajo, al cortejo y su pretendiente, a la viudez y hechos heroicos. El libro incluye un texto de Daniela Catrileo “Tras huellas luminosas” que nos acerca a reflexiones sobre los filtros por los que pasan las antiguas voces, el desborde erudito academicista, las tácticas de reapropiación y transformación de reescrituras y las autorías eclipsadas. Por otra parte, en la introducción se nos plantea problemas sutiles de identidad y no sólo porque los símbolos de escritura mapuche no son propios y además se favorece la pronunciación castellanizada, y la pugna se mantiene con el uso del grafemario de Raguileo o el Azümchefe , en contraposición al Alfabeto mapuche Unificado (AMU). Con ello se manifiesta la riqueza idiomática y dialectal del mapudungun, aunque Lenz utilizó el Alfabeto Fonético Internacional (AFI), que hoy en día es utilizado como estándar para los trabajos lingüísticos contemporáneos, adelantándose a su tiempo. Luego vendrán los EPEW 13 en total, los cuentos sobrenaturales (del 14 al 22) Cuentos de origen europeo (del 23 al 57) Otros cantos (del 59 al 66) Relatos y descripciones de carácter individual (desde el 67 al 77) y luego está la pronunciación en mapudungun con el Alfabeto Fonético Internacional de los 77 textos. Diversos gozos estéticos surgen de sus lecturas donde la imaginación y la sabiduría es un gran remolino de sonidos y palabras que se acercan al piuke y acorazonan la humedad del silencio con que la cultura se hace presente ante el desamor y el amor con la ceremonia de las orillas que abren todos los caminos.

Hoy, ya próximos a la segunda vuelta presidencial, los poderes fácticos dan por ganador a Don José dueño de fundo, según ellos y sus medios de comunicación ampliamente concertados, basta ver la cantidad de minutos que le otorgan a dicha candidatura anunciando un Lero, lero que por lejos sería una gran pateadura a las fuerzas progresistas, mientras la viuda Doña Jeannette deja ver su inteligencia en cada debate y ambas candidaturas ponen al horno el resquemor del miedo, ya sea porque Don José hace ojitos con la eliminación del gasto público, funcionarios, migrantes, fronteras militarizadas con zanjas que no zanjan el problema, en fin, en tanto Doña Jeannette busca capturar votos e ideas de los antiguos contendores, al parecer todavía todo está líquido, las supuestas mayorías del congreso están por verse, al igual que el huichipirichi que realizará el ciudadano votante el día de la elección. No nos olvidemos, que ambos discursos todavía traen voces antiguas, con su sobredosis de Pinochetismo y Allendismo, justo ahora que las nuevas generaciones ni siquiera saben quiénes torturaban y torturan en Chile, antes eran los agentes del Estado, hoy el narcotráfico. Pero como en todo, las voces antiguas ponen sobre la mesa los recuerdos junto a la dignidad humana que siempre, pase lo que pase, restablecen el equilibrio y la armonía.

Hans Schuster, escritor.

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