En kioscos: Octubre 2021
Suscripción Comprar
es | fr | en | +
Accéder au menu

La Convención Constituyente desde una visión brasilera. Por Fabio Pugiesi

Casualmente estuve en Santiago en octubre de 2019 y fui testigo de las manifestaciones cuya importancia llevó a que una de las plazas principales de Santiago pasar a llamar Dignidad, así como se convocó a una consulta popular para decidir sobre la convocatoria de una convención constituyente durante la pandemia del Covid-19.

Las condiciones creadas por la pandemia de Covid-19 tornaron necesarias las videollamadas y aceleró los procesos de transformación política, social y económica.

Esto mi acercó de Chile, Colombia y Argentina desde Brasil por video llamadas y me ha animado a participar en los conversatorios constituyentes de la Fundación Iberoamericana CIAPE en Chile que lleva candidatos independientes que traen siempre aportes interesantes y nuevas perspectivas.

Los conversatorios tienen confirmada la hipótesis de que las manifestaciones reivindicaban la libertad en todos los sentidos y ahora hay que compatibilizar las exigencias democráticas con la gobernabilidad para garantizar su consolidación en la Constitución.

Libertad es un término plurívoco, que puede significar “ausencia de límites impuestos por la norma” (como aparecen en las declaraciones de leyes del siglo XVIII), pero también en el sentido de libre albedrío (capacidad de deliberación).

Por lo tanto, es importante la libertad legal que impone la observancia por mandato legal para, incluso garantizar la ciudadanía en un sentido más amplio, de lo contrario puede comenzar una guerra de todos contra todos, según la perspectiva de Thomas Hobbes en el Leviatán clásico.

Entran así en escena los derechos humanos de segunda generación, los cuales deben llevarse a cabo con beneficios positivos del Estado para garantizar la reducción de las desigualdades.

En cuanto a la cuestión de la igualdad, me gusta el comentario de Hannah Arendt: «la igualdad también la han experimentado quienes han estados en Auschwitz». De ahí la importancia de la libertad para ser diferente, la libertad de la individualidad, que parece ser lo que buscan los pueblos originarios en Chile.

De esta manera, el mundo acompaña a la República de Chile para consolidarse como un país inclusivo, más integrado, más igualitario, más cooperativo, más justo, con libertad, con orden y impulsando el desarrollo según las expresiones más ilustradas de ciudadanía.

Compartir este artículo