La ya minada confianza de los chilenos en las instituciones ha alcanzado su culmen, con el caso del sicario liberado por orden del 8° Tribunal de Garantía de Santiago. Habiendo sido imputado por homicidio, la decisión de la jueza del 8° Juzgado de Garantía de Santiago decreta la prisión preventiva y 120 días de investigación e inmediatamente después, la misma jueza ordena su liberación, alegando, luego, un error administrativo. Estupor, incredulidad, preocupación, malestar, inquietud, todo junto, se ha percibido tanto en las autoridades de los organismos involucrados, como en la ciudadanía. No hay explicación posible que de tranquilidad a los chilenos ante esta inconcebible situación.
¿Qué perciben los chilenos? En realidad este es un caso más entre los muchos que se han detectado. Iniciamos con el caso convenios y fundaciones, que reporta millones de pesos chilenos (defraudados) desaparecidos de las arcas, los que pudieron haberse destinado a un trabajo real en beneficio de la población. Seguimos con el caso de las licencias médicas fraudulentas y la maquinaria articulada para tal efecto; funcionarios públicos (incluidos jueces, fiscales, médicos) quienes haciendo uso de un documento que “da derecho al reposo con fines terapéuticos, certificado a través de un formulario que se constituye como un justificativo para ausentarse del trabajo de manera total o parcial, según indique el profesional que la extiende (médico-cirujano, cirujano-dentista o matrona). (1), salieron de viaje fuera del país. Qué decir del “truco parlamentario”, artilugio utilizado para que los parlamentarios viajaran fuera del país (nuevamente) durante el período legislativo, cuando debían estar legislando, haciendo el trabajo que se les encomendó vía elecciones populares, para, precisamente, prevenir que situaciones como las descritas ocurrieran en Chile y para que los chilenos tuviéramos una mejor calidad de vida. En el fondo, cumplir las promesas hechas al electorado.
La confianza en las instituciones ha sido (horrorosamente) socavada. Así lo señala el informe de la OCDE 2023 “Los determinantes de la confianza en las instituciones públicas de Chile, realizado en el marco de la Agenda de Modernización del Estado 2022-2026 y basado en los resultados de la Encuesta de Confianza 2023 y más de cincuenta entrevistas cualitativas con actores nacionales clave, que ofrece un análisis en profundidad y comparativo sobre la confianza pública y los factores que la determinan en Chile. (2). En concreto, se reporta que solo una de cada tres personas en Chile (30%) tiene un nivel alto o moderadamente alto de confianza en el gobierno nacional, y un 24% reporta una confianza alta o moderadamente alta en el servicio civil, en comparación con un 45% en promedio entre los países de la OCDE. Además, los niveles de confianza en los tribunales y en el sistema judicial son los que más se alejan del promedio de la OCDE: solo una cuarta parte de la ciudadanía (25%) manifestó una confianza alta o moderadamente alta en las instituciones de justicia, 29 puntos porcentuales por debajo del 54% promedio de la OCDE. (3)
Alarmante, por decir lo menos. No es posible vivir en una sociedad donde no se confía en quienes tienen en sus manos el fomento de la tranquilidad de los ciudadanos, la prevención de la violencia y delincuencia, la buena administración de los recursos, y, peor aún, cuando se deposita confianza en quienes deben legislar por el bien común. Los chilenos estamos en el abandono. Por una parte, se debe lidiar con las vulnerabilidades financieras y, además, con la inseguridad. Efectivamente, la OCDE sostiene que “Además, las vulnerabilidades socioeconómicas y políticas percibidas juegan un papel significativo. Las personas con preocupaciones financieras o que temen por su seguridad personal reportan niveles más bajos de confianza.”(4)
¿Qué perciben los chilenos? El caso del sicario liberado no es solo un error administrativo de la justicia, tal vez, es un síntoma de problemas estructurales graves, muy graves. Quizás la situación actual pueda ser explicada a través de Zygmunt Bauman, quien, en “Modernidad Líquida” (5) sostiene que este es un tiempo en que las instituciones, relaciones sociales y las estructuras de poder se vuelven más inestables, efímera y difíciles de sostener: “El cuerpo y sus satisfacciones no son ahora menos efímeros que en la época en la que Durkheim cantó la gloria de las instituciones sociales duraderas. El problema es que…especialmente esas instituciones sociales- se ha vuelto más efímero todavía…"(pp194) (5). Lo anterior podría explicar la percepción de desconfianza y de inseguridad de los ciudadanos. Para Baumann la "profana trinidad" constituida por la incertidumbre, la inseguridad y la desprotección, generan una angustia aguda y dolorosa al ignorar su procedencia. El vapor acumulado busca desesperadamente un escape, y con el acceso a las fuentes de incertidumbre y la inseguridad bloqueada, toda la presión se desplaza…, para caer, finalmente, sobre la frágil y delgada válvula de la seguridad corporal, doméstica y ambiental. Como consecuencia, el "problema de la seguridad" tiende a estar crónicamente sobrecargado con preocupaciones y anhelos que no puede resolver y de los que tampoco se puede descargar. Esta alianza profana conduce a una sed insaciable de más seguridad que ninguna medida práctica es capaz de paliar, ya que no llega a tocar ni a alterar las fuentes primordiales y prolíficas de la incertidumbre y la inseguridad, las dos responsables de tanta ansiedad y angustia.” (pp192). Es decir, estamos viviendo la incertidumbre que provoca pensar que las instituciones que deberían dar certezas parecen estar desvaneciéndose o no ser suficientes. Bauman es aún más drástico. Pues, para él en esta modernidad líquida “Parece haber poca esperanza de rescatar los servicios estatales que proporcionaban certidumbre y seguridad” (pp196).
Ciertamente, no se ve salida para este “rescate” de las instituciones. Cada día asoman ante nuestros ojos, más casos de corrupción, faltas a la ética, mala administración, abuso de poder. Nadie asume la responsabilidad. Y, probablemente, se determine (además de 120 días de investigación), una mesa transversal de trabajo para diagnosticar la situación y elaborar estrategias de mejora (unos 2 años). En el intertanto, los ciudadanos y ciudadanas deberán tomar sus propios resguardos. Un sicario libre, mejor quedarse en la casa encerrados (por si acaso). Una licencia médica rechazada, habrá que seguir insistiendo por si alguien escucha la necesidad y, obviamente, no viajar al extranjero. Pagar las contribuciones, como manda la ley, aunque los que más tienen no lo hagan. Mirar con incredulidad cómo se legisla para tener el día del taca-taca, que es absolutamente necesario para el país, en lugar de acelerar el trabajo legislativo para las mejoras de fondo.
Ante esta inevitable realidad, ¿Qué sienten los chilenos? Pena. Una gran angustia ante el desolador panorama institucional. No es mucho lo que los chilenos piden. Solo se requiere convicción en la labor que se encomendó a quienes deben legislar, hacer funcionar las instituciones, administrar los recursos. Solo se requiere respeto hacia las necesidades de los más vulnerables, aquellos que han sido víctimas de la delincuencia, del pago oneroso de contribuciones, la luz, el gas. Solo se requiere empatía hacia quienes se les han rechazado las licencias médicas, hacia quienes están en listas de espera en la salud pública y tienen derecho al acceso a salud de calidad. Solo se requiere tolerancia hacia las diferencias ideológicas, culturales, sociales.
Solo se requiere volver a vivir en comunidad.
1.- https://www.suseso.cl/606/w3-propertyvalue-33999.html#presentacion
2.- https://www.oecd.org/es/publications/los-determinantes-de-la-confianza-en-las- instituciones-publicas-de-chile_9cdf8865-es.html
3.- https://www.oecd.org/es/publications/los-determinantes-de-la-confianza-en-las- instituciones-publicas-de-chile_9cdf8865-es.html
4.- https://www.oecd.org/es/publications/los-determinantes-de-la-confianza-en-las- instituciones-publicas-de-chile_9cdf8865-es.html
5.- chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://yorchdocencia.wordpress.com/wp- content/uploads/2015/04/bauman-zygmunt-modernidad-lc3adquida.pdf
