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La imposibilidad de la renovación: abundancia de doctores, escasez de posiciones. Por Mauro Iván Salazar Jaque

El comunicado de ANIP (Asociación Nacional de Investigadoras/es en Postgrado) cifra una contradicción fundamental de la universidad chilena contemporánea: la aceleración de la producción de postgrado (doctores, magísteres) ocurre simultáneamente con el bloqueo estructural de las posiciones que debería ocupar esa nueva generación.

La Ley de Reajuste (mensaje presidencial 275-373) que permite a académicos mayores de 75 años permanecer en cargos directivos es, para ANIP, no solamente un retroceso en políticas de inserción sino una captura deliberada de las vacantes por parte de la generación anterior. La crisis no es de desempleo sino de imposibilidad de rotación generacional que invalida toda posibilidad de Renovación de académica sistémica.

Lo que ANIP nombra es la paradoja profunda: mientras el sistema produce investigadores calificados a ritmo acelerado, bloquea las puertas por las cuales deberían entrar. Sin financiamiento basal que permita expansión de planta, las "políticas de inserción" son ficción. Son palabras que enmascaran una realidad presupuestaria: no hay dinero para nuevos académicos, por lo tanto no hay inserción, solo espera

El comunicado es un grito contra la contradicción: se forma, pero no se emplea. Se produce conocimiento, pero se niega posición a quienes lo producen. La renovación académica se vuelve imposible cuando la estructura presupuestaria lo impide.

Comunicado:

En la actualidad estamos viviendo graves problemas de inserción de los postgraduados, cuya tendencia al alza se manifiesta en un aumento de la matrícula de postgraduados, tendencia que prevé un crecimiento significativo en su número a futuro. Este patrón se evidencia en el aumento de la matrícula de postgrado entre 2021 y 2025, pasando de 53.247 a 54.696 matriculados. El alza más significativa se encuentra en los matriculados en programas de doctorado. Este número pasó de 6.729 en 2021 a 8.050 en 2025 (Informe de Matrícula en Educación Superior en Chile, SIES, 2025, P. 29).

A su vez, el número de titulados de postgrado también ha experimentado una tendencia al alza de 2020 a 2024, aumentando de 15.352 titulados a 20.875 titulados. En magíster, el aumento fue de 14.575 titulados en 2020 a 19.698 titulados en 2024. Mientras que en doctorado el aumento fue de 777 titulados en 2020 a 1.177 titulados en 2024. Explicitando la tendencia al alza, aunque en menor proporción al número de matriculados (Informe de Titulación en Educación Superior en Chile 2024, SIES, 2025, P. 20).

Lamentablemente, Chile no posee datos de contabilización de postgraduados exactos que sean abiertos, que permitan monitorear el número de postgraduados en su completitud, aspecto que dificulta el desarrollo de buenas políticas públicas sobre la materia. El único dato sobre este fenómeno es el registrado en la encuesta de doctorado del año 2019, donde se explicó un número de 18000 personas con grado de doctor (Encuesta de doctorados, Ministerio de Ciencias, 2019). Este número, de acuerdo con las tendencias al alza de matriculados y titulados de doctorado, está aumentando en la actualidad. Sin embargo, no podemos calcularlo de forma exacta.

Por lo mismo, es fundamental avanzar en procesos de inserción de postgraduados, cuyos resultados vayan en un constante progreso y no en un sentido inverso. No obstante, este 5 de enero de 2026, la ley de reajuste de remuneraciones del sector público, correspondiente al mensaje presidencial N.º 275-373, en sus numerales 49 y 52, denota un retroceso para las políticas de inserción que se requieren en el país, en especial en las universidades del Estado, debido a que estipula una cláusula en la que los altos directivos de universidades y académicos connotados mayores a 75 años puedan continuar en sus funciones dentro de las instituciones, aspecto que dificulta el acceso de nuevos postgraduados para desempeñarse en cargos académicos dentro de las universidades. Por tanto consideramos:

1.- La inserción en Universidades Estatales ya es difícil por escasez de puestos laborales estables, concursos espaciados, precarización de etapas iniciales y trayectorias prolongadas sin estabilidad. Aspecto que se agudiza en las universidades del estado, donde la proporción de gasto es 1 académico senior por 4 en fases iniciales (dato del presidente de Académicos de Universidades Estatales (FAUECH), Miguel Alejandro Ramos Tapia, en La Voz de los Que Sobran, https://web.facebook.com/reel/804454699287077).

2.- Retrasar la rotación efectiva de puestos laborales estructurales reduce la apertura de cargos y oportunidades, afectando directamente la inserción de nuevas generaciones formadas a quienes se les debería brindar más espacio y oportunidades en las universidades del Estado.

El permitir que los académicos en posiciones directivas de las universidades (rectores) o de relevancia, se mantengan en sus cargos. Es una medida de retroceso a las políticas de inserción.

3.- Sin financiamiento basal y planificación de dotación, la inserción deja de ser una política y queda supeditada a vhaoclaa@nstietisoinpcoreribslea.lciodma, profundizando desigualdades y pérdida de talentos.

4.- Este punto introduce un cambio estructural que no se ha discutido con los actores. Esto impide los avances en las carreras académicas de quienes llevan varios años desempeñándose de forma eficiente en las universidades. También impide el ingreso de nuevos académicos en su reemplazo y frena los procesos de inserción. Además, la aplicación concreta de la ley 21094 de académicos de excelencia no puede ser por la ley de presupuesto.

5.- Por último, es urgente aumentar el financiamiento basal para las universidades del Estado, tanto para su desempeño estructural como de investigación. Este aspecto permitiría dotar de mayor robustez a la planta académica, tanto en su calidad como en la promoción de políticas de inserción de académicos en etapas iniciales. Aspecto beneficioso para la calidad educativa ofertada, ya que puede generar innovación y mayor diversidad dentro de las mismas.

Por todo lo mencionado, urge generar políticas de inserción para las y los investigadores en sus etapas iniciales en las universidades del Estado, y en este sentido el mensaje presidencial N.º 275-373 significa un retroceso porque no legitima la renovación académica, más bien lo contrario. Todo en un contexto donde la crisis de inserción de investigadores jóvenes se agudiza, sin tener salidas concretas y propuestas desde el mundo político.

Directiva de la Asociación Nacional de Investigadoras/es en Postgrado 2025 - 2026

Ver comunicado original:

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