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La influencia desmedida de los lobbistas en Chile: ¿guardianes o manipuladores? Por Guillermo Cornejo Z.

En los pasillos de la política chilena, los lobbistas han ganado protagonismo, presentándose como defensores de intereses legítimos, pero para algunos críticos, también pueden ser vistos como manipuladores hábiles de la maquinaria gubernamental. A tal punto llegó que el año 2014 se promulgó la famosa “Ley de Lobby”, que regula estas prácticas y transparenta, a todos los chilenos, sus operaciones y actividades. Sin embargo, la "picardía del chileno" ha encontrado formas de sortear estas regulaciones y seguir influyendo desmedidamente en la toma de decisiones.

El chileno siempre se ha caracterizado por esa habilidad de “encontrar el camino más corto”, “tener el amigo que lo ayuda a saltarse la lista de espera”, “doblar en segunda fila, total no pasa nada” y un sinfín de pensamientos poco éticos y poco transparentes que algunas personas y profesionales avalan. Estos ejemplos los podemos encontrar en prácticamente todas las actividades diarias, donde vayamos. Sin ir más lejos, lo hemos visto una vez más, en la política nacional.

El caso de esta semana son las reuniones en la casa del lobbista Pablo Zalaquett, a las que han asistido una gran cantidad de personajes importantes e influyentes de la política y los negocios. Entonces salta la duda, ¿Por qué no pasar las reuniones por la ley de lobby?, ¿están escondiendo algo?, ¿Fue solo una reunión de vecinos?, ¿Se vieron solo temas sin importancia?

Creo que la ciudadanía necesita respuestas reales, transparentes y fidedignas; los chilenos, hoy más que nunca, merecemos ser gobernados, convocados y gestionados por lideres que demuestren su ética en todo momento; lideres que nos entreguen la tranquilidad para seguirlos sin ninguna duda.

En ese sentido, una vez más, temáticas como la ética, la transparencia, las buenas prácticas, profesionalismo, el uso de información privilegiada, entre otras, resaltan como competencias que las entidades educacionales deben tener en la mira, incorporar en los programas de estudios, en las metodologías de enseñanza en el aula y en el día a día de sus estudiantes.

Necesitamos soñar por un mejor Chile, un Chile seguro, claro, transparente, con visión de futuro y para eso debemos apostar por nuestros jóvenes profesionales, quienes serán los agentes de cambio del mañana. Serán ellos quienes rompan el ciclo de la mal llamada “picardía del chileno”.

Guillermo Cornejo Z. Académico Facultad de Ingeniería y Empresa UCSH

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