DIPLOMACIA Y MERCADO
Cuando una potencia imperial entra en decadencia sus aristas más oscuras quedan en evidencia. Pasa a gobernar lo peor que el sistema ha formado, aunque pueda sonar fuerte, sus excreciones humanas. Entonces el lenguaje político es reemplazado por el de la farándula y la descalificación desde el poder será la regla. Si bien el mercado es importante lo es más para el imperio que hará lo posible por apoderarse de los bienes de otros. De allí que el lenguaje soez predomine en las relaciones internacionales, abandonado la diplomacia. Pero, lo que en realidad sucede es que la decadencia del imperio cumple con la ley de la inercia, propio de todo objeto que cae. El gobierno del Presidente Gabriel Boric lo ha comprendido, razón por la que ha tomado distancia del gobierno de EE.UU. y busca ampliar el mercado internacional para la producción nacional.
GEOPOLÍTICA DEL BLOQUEO
Hasta hace poco las conspiraciones que diseñaba EE.UU. por todas partes para algunos parecían creíbles, pero con Donald Trump han quedado brutalmente en evidencia. En las relaciones internacionales pueden ocurrir muchas cosas que, desde la perspectiva ética, pueden parecer incorrectas, pero que al final pueden constituir infracciones al derecho internacional. En ese caso las relaciones exteriores de los Estados se verán ensombrecidas cuando se apoye o no se quiera ver lo incorrecto. Es frecuente ver cómo se usa en la geopolítica la figura del chivo expiatorio, el enemigo inexistente o simplemente la mentira para lograr ciertos objetivos sin quedar en evidencia o simplemente se actúa violando descaradamente todas las reglas. Es lo que está ocurriendo con Venezuela. El bloqueo a Venezuela su objetivo es evidente es el saqueo planificado desde 1990, política aplicada por el imperio como ya ha sucedido en muchos otros casos. Solo un problema, el mundo ya no es el que era antes y su desprestigio social es completo. Cualquier cosa que el imperio haga o diga, ya no es creíble.
PROBLEMAS INTERNOS
El mercado norteamericano sigue siendo atractivo, a pesar de los aranceles que deben pagar los consumidores sobre los productos importados. De hecho, un país puede enfrentar problemas económicos, sociales, políticos, y morales, y buscará soluciones. Cuando los problemas internos no son fáciles de resolver algunos gobernantes utilizan artimañas como chivos expiatorios, caso de inmigrantes o culpar a otros países, entre otras, ante la imposibilidad de enfrentar las soluciones verdaderas. Sin embargo, los ciudadanos reclaman. Entonces se aplican la represión de la disidencia y la persecución de intelectuales, una Ley de Insurrección, persecución a inmigrantes, persecución racial, etc. Lo que conduce a un régimen autoritario con limitación de la libertad de expresión y reunión y soldados en las calles y conflictos políticos internos. Pero, además, también usan su poderío para saquear a los Estados más débiles, en especial si estos Estados no tienen alianzas con otras potencias. Entonces aplican sanciones, compran traidores en diferentes Estados, aplican sanciones, etc. Ello ha cambiado al desaparecer el mundo unipolar con la creación de los BRICS y el notorio poderío económico y militar de potencias como Rusia, China e India, lo que suma al aumento de la crítica interna en EE.UU..
ÉTICA INTERNACIONAL
Para las relaciones internacionales de un país como Chile, que pretende mantener relaciones con países democráticos con comportamiento ético, ya no se trata solo de un problema ético, sino de actos ilegales. Según el derecho internacional, los bloqueos son actos de guerra que están regulados y solo son lícitos si se cumplen ciertas condiciones, como una guerra de legítima defensa, el aviso previo a los estados neutrales y la aplicación imparcial. Un bloqueo puede ser ilegal si se utiliza para castigar a la población civil, por hambruna o de manera indiscriminada o para forzar cambios políticos, injerencia, o lograr objetivos económicos. La proporcionalidad es un principio fundamental, y cuando se trata de bloqueos marítimos, la libertad de navegación en aguas internacionales es un derecho protegido. Es lo que enfrenta ahora Venezuela. En el caso del bloqueo marítimo de EE.UU. contra Venezuela es en realidad un castigo colectivo que se suma a otras sanciones en vigencia. También es ilegal si no distingue entre combatientes y civiles, y entre bienes militares y civiles, como se considera que ocurre en algunos casos, considerando además que la libertad de navegación es un derecho fundamental protegido por la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar.
AGRESIÓN MILITAR Y ASESINATOS
Junto con el bloqueo marítimo a Venezuela, el gobierno de Trump autorizó la destrucción de lanchas causando el asesinato de cerca de 80 personas tripulantes o pasajeros, alguno venezolano y varios de Colombia, Ecuador y Trinidad Tobago, sin que se haya probado de manera alguna que transportaran drogas o que los asesinados fueran delincuentes narco. Además, esta probado que las ordenes del gobierno yanki fueron no dejar sobrevivientes. En marzo, Trump invocó la Ley de Enemigos Extranjeros de 1789 para declarar que Estados Unidos había sido «invadido» por el Tren de Aragua. Luego Trump ofreció una recompensa de 50 millones de dólares por la cabeza del presidente Maduro, alegando que dirigía tanto el Tren de Aragua como el Cártel de los Soles. Pero, el problema es que no hay evidencias de ninguna especie y es, más bien, un tema recurrente en la campaña estadounidense contra Venezuela desde hace al menos 100 años y según han declarado ex agentes norteamericanos, la creación del ficticio Cartel de los Soles es incluso anterior al gobierno de Donald Trump. El ex director de Naciones Unidas sobre drogas, y el Informe Mundial sobre Drogas 2025 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito explica que la cocaína, la droga más asociada con Sudamérica, se produce principalmente en Colombia, Perú o Bolivia, y se transporta a través de puertos de Ecuador a Estados Unidos. Venezuela no se menciona en absoluto en los informes de Naciones Unidas. El informe de la Evaluación Nacional de la Amenaza de las Drogas de 2025 de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos coincide esencialmente con la ONU y no vincula a Venezuela con el tráfico de drogas.
NARCO ESTADO
La historia de las drogas y las operaciones estadounidenses de cambio de régimen está bien documentada. Washington utiliza el narcotráfico para derrocar gobiernos que no aprueba y hace la vista gorda ante las acciones de quienes están bajo su control, siguiendo la práctica inglesa que durante el siglo XIX hizo en China normalizando el opio. Hay muchos ejemplos en América Latina, En 2014, Juan Orlando Hernández llegó al poder en Honduras tras un golpe de Estado respaldado por Estados Unidos que derrocó al presidente izquierdista democráticamente elegido, Manuel Zelaya. El dictador Hernández rápidamente comenzó a usar su cargo para enriquecerse, aliándose con el infame Cártel de Sinaloa. El año pasado, fue sentenciado a 45 años de prisión por distribuir más de 400 toneladas de cocaína a Estados Unidos. Ahora Donald Trump lo ha indultado. A lo largo de sus crímenes, el gobierno estadounidense apoyó su administración, trabajando para asegurar que la izquierda no regresara al poder. Más atrás, la administración Reagan financió, entrenó y armó a los escuadrones de la muerte de la Contra en Nicaragua, en un intento por derrocar al izquierdista Partido Sandinista. Las denuncias reportadas por periodistas y posteriormente examinadas en investigaciones oficiales vincularon a las redes relacionadas con la Contra con el flujo de cocaína hacia Estados Unidos durante la década de 1980, contribuyendo así a la epidemia del crack. La Contra utilizó este dinero para aterrorizar al país y finalmente derrocó a los sandinistas en 1990. Al mismo tiempo que apoyaba a la Contra, Estados Unidos armaba y entrenaba a los muyahidines para derrocar al gobierno de izquierdas, respaldado por la Unión Soviética, en Afganistán. Para financiar su programa de 2 mil millones de dólares, la CIA alentó a sus aliados a cultivar y traficar opio, lo que provocó un aumento masivo del consumo en todo el mundo, según ha escrito el profesor Alfred McCoy, en su libro «La política de la heroína: la complicidad de la CIA en el tráfico mundial de drogas». Joe Emersberger, coautor de “Amenaza Extraordinaria: El Imperio Estadounidense, los Medios de Comunicación y Veinte Años de Intentos de Golpe de Estado en Venezuela”, sostiene que “Las acusaciones de Estados Unidos no solo son ridículas, sino que parecen una proyección”, además dijo que “La CIA impulsó el narcotráfico en las calles de Los Ángeles en la década de 1980 para financiar a la Contra, grupo terrorista respaldado por Estados Unidos que utilizó para atacar Nicaragua. Y en Afganistán, bajo la ocupación militar directa de Estados Unidos, la producción de opio se disparó tras ser erradicada por los talibanes”
VENEZUELA EN LA MIRA
Al asumir el gobierno Hugo Chávez en 1998, Estados Unidos hizo un intento de golpe de Estado en su contra y comenzó a financiar a las fuerzas antichavistas que encabezarían un golpe de Estado en abril de 2002. El día del golpe un buque de guerra estadounidense entró en aguas venezolanas y la administración Bush reconoció de inmediato al gobierno golpista que solo duró dos días. Posteriormente Estados Unidos no ha cesado de apoyar financieramente a la oposición venezolana y a boicotear su economía, rechazando sistemáticamente la validez de las elecciones venezolanas, preparando el terreno para las acciones violentas de las organizaciones respaldadas por Estados Unidos. Las sanciones estadounidenses están diseñadas para «disminuir los salarios monetarios y reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno». Hay mucha similitud con el apoyo a los neonazis de Ucrania.
SANCIONES VIOLAN DERECHO INTERNACIONAL
Estudios y relatores de la ONU describen los efectos de las sanciones como graves, citando escasez y colapso económico. Sin repuestos ni suministros, la industria petrolera del país colapsó, lo que resultó en una disminución del 99% en los ingresos extranjeros. La escasez de alimentos, medicamentos y otros productos básicos críticos se generalizó. Un informe publicado por el Centro de Investigación Económica y Política, un centro de estudios con sede en Washington, D.C., estimó que las sanciones causaron la muerte de más de 40.000 venezolanos en un período de 12 meses entre 2017 y 2018. Uno de los efectos de esta agresión es que millones de venezolanos simplemente abandonaron el país. Las Naciones Unidas condenaron formalmente las sanciones, instaron a todos los estados miembros a romperlas e incluso discutieron las reparaciones que Estados Unidos debería pagar a Venezuela. Un relator (estadounidense) de la ONU visitó el país y comparó las acciones de Estados Unidos con un «asedio medieval» y pidió que se investigara a Washington por posibles «crímenes de lesa humanidad». Trump intensificó la guerra económica iniciada por los gobiernos anteriores, con la idea de «apoderarse de todo ese petróleo», ya que Venezuela «es realmente parte de Estados Unidos». Algunos, como el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, estaban a favor del plan, pero las voces más «moderadas» prevalecieron, argumentando que simplemente organizar oleadas de ataques terroristas dentro del país haría que Venezuela volviera a estar en manos estadounidenses. En la estrategia norteamericana Juan Guaidó, de un partido pequeño de extrema derecha, que se declaró presidente de Venezuela por un tecnicismo, fue reconocido por Trump quien presionó a docenas de países occidentales para que hicieran lo mismo.
CRIMENES DE LESA HUMANIDAD
La CIA ha estado involucrada en numerosos crímenes y operaciones encubiertas a lo largo de la historia, muchos de los cuales han sido ordenados o aprobados por presidentes de Estados Unidos, tales como el asesinato de líderes políticos extranjeros, como Patrice Lumumba, Rafael Trujillo y Ngo Dinh Diem. O en golpes de Estado en países como Chile, Guatemala, Irán y Brasil. La CIA ha utilizado técnicas de tortura y ha mantenido prisiones secretas en varios países, incluyendo Guantánamo, Irak, Afganistán y Polonia. La CIA ha realizado operaciones de espionaje en prácticamente todo el mundo, incluyendo a lideres de países aliados. La CIA ha intervenido en elecciones en varios países, incluyendo Venezuela, Italia, Chile y Nicaragua. Algunos de los presidentes de Estados Unidos que han ordenado o aprobado estas operaciones incluyen: Dwight D. Eisenhower: Autorizó el asesinato de Patrice Lumumba. John F. Kennedy: Autorizó la invasión de Cuba en 1961 y el asesinato de Ngo Dinh Diem. Lyndon B. Johnson: Autorizó la intervención en la República Dominicana en 1965 y la escalada de la guerra en Vietnam. Richard Nixon: Autorizó la invasión de Camboya en 1970 y el golpe de Estado en Chile en 1973. Ronald Reagan: Autorizó la intervención en Nicaragua y la venta de armas a Irán. George W. Bush: Autorizó la invasión de Irak en 2003 y la tortura de prisioneros en Guantánamo. Barack Obama: Autorizó la intervención en Libia en 2011 y el uso de drones para matar a líderes de Al Qaeda. La CIA ha estado involucrada en muchas otras operaciones a lo largo de la historia En el contexto de las órdenes presidenciales, si se puede demostrar que un presidente ha ordenado o autorizado la comisión de estos crímenes como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil, podría ser considerado responsable de crímenes de lesa humanidad Varios libros y artículos han sido escritos sobre las actividades ilegales de la CIA, incluyendo "La CIA y el culto del espionaje" de John Marks y "La CIA en Chile" de Peter Kornbluh. - Sitios web: Sitios web como WikiLeaks y el Archivo de la CIA han publicado documentos y archivos relacionados con las actividades ilegales de la CIA. La CIA ha sido acusada también de espiar a ciudadanos estadounidenses y a organizaciones políticas lo que la CIA ha reconocido.
SOLIDARIDAD
Cuando en 1973 Nixon aprobó la injerencia de su país en Chile para derrocar al Presidente Salvador Allende, comprando a todo tipo de personajes civiles y militares chilenos, el mundo condenó su política imperialista. Ahora, en el siglo XXI ante las acciones de EE.UU. contra Venezuela por todas partes surgen acciones de solidaridad que se expresan de diferentes maneras. Por ejemplo, apoyo militar de Rusia, China y Colombia, y promesa de hacerlo si es necesario por parte de México y Brasil. En América Latina partidos políticos y asociaciones civiles han expresado su apoyo. Es evidente que Venezuela no está sola y EE.UU de América no podrá aplicar su doctrina Monroe impunemente. Nada impedirá que en este caso se cumpla la ley de la inercia propia de los imperios en decadencia. La estrategia norteamericana ha logrado lo contrario de lo que se proponía y ello porque su “patio trasero” dejó de serlo desde que el mundo unipolar desapareció. Una regla que es necesario tener presente en las relaciones internacionales de nuestro país.
