SIN PLAN
Mucho se ha escrito sobre la improvisación al gobernar, concluyendo que acarrea un costo la falta de rumbo. Cuando un gobierno llega al poder sin plan de verdad, sino con promesas que no puede cumplir, sin principios claros y sin respeto por las instituciones que costó décadas construir, lo que queda no es gestión: es ensayo y error pagado con el bolsillo de todos. Y eso es exactamente lo que estamos viendo hoy: un gobierno que improvisa.
Sabemos que la sociedad es un edificio complejo. No se cambia de cimientos cada semana. Se repara, se mejora, se adapta con prudencia. Porque cada decisión mal tomada no cae en el vacío: cae sobre las familias, sobre los emprendedores, sobre los trabajadores que madrugan para que este país funcione.
Improvisar es romper la confianza
Un Estado serio no cambia las reglas del juego cada tres meses. Primero dijeron que la reforma iba por aquí, después por allá, y ahora parece que ni ellos saben por dónde va. Las empresas no invierten en la incertidumbre. Las familias no planifican su futuro con un gobierno que anuncia una cosa en la mañana y la desmiente en la tarde. Sin confianza, no hay inversión. Sin inversión, no hay empleo. Es matemática básica.
Improvisar es despreciar la experiencia
Hay instituciones, leyes y tradiciones que no están ahí por capricho. Están porque funcionaron. Porque se probaron en crisis, en bonanzas, en gobiernos de izquierda y de derecha. Cuando este gobierno llega y desarma, cambia o ignora todo lo anterior “porque sí”, no está siendo valiente. Está siendo irresponsable. Es como entrar a una casa ajena y tirar los muebles sin saber si sostienen el techo.
Improvisar sale caro
La improvisación se paga en impuestos, en inflación, en proyectos a medio hacer. Se paga cuando se anuncia un programa social sin presupuesto, cuando se promete una obra sin estudios, cuando se cambia de ministro como de camisa. El costo no lo pagan los ministros ni los asesores. Lo pagamos nosotros, con menos seguridad, menos salud y menos oportunidades para nuestros hijos. Con el sentimiento de estar viviendo en la improvisación. De modo que criticar la improvisación no significa oponerse a todo cambio. Cuando hay certezas se pierde miedo al futuro. Un gobernante que respeta a sus ciudadanos no improvisa. Y el respeto se demuestra planificando, escuchando a quienes saben, midiendo las consecuencias antes de actuar. Gobernar es administrar lo que tenemos y mejorarlo paso a paso, no quemarlo para ver qué pasa después. Chile merece un gobierno con convicciones, con rumbo y con la humildad de entender que el poder es prestado. Merece un gobierno que entienda que detrás de cada cifra hay una familia que cuenta con el Estado para vivir con orden y seguridad. Improvisar puede sonar “revolucionario”. En la práctica, es la forma más antigua de hacer daño.
ESCUCHAR A LOS CLÁSICOS
Muchos autores han escrito sobre los gobiernos que mienten a sus ciudadanos. Platón - Siglo IV a.C. - La "Mentira Noble". Platón en La República escribió si mienten los gobernantes corruptos por ambición, eso destruye la polis. En Gorgias ataca a los políticos que usan la retórica para engañar al pueblo: los llama "cocinero de almas" vs el médico que cura de verdad. Los ilustrados, por ejemplo, Montesquieu - 1748 - El Espíritu de las Leyes, consideraron que la mentira del gobierno destruía el equilibrio de poderes. "Cuando el poder se concentra en una sola persona, esa persona tiende a corromperse. Y la primera corrupción es la mentira al pueblo". Su idea: Montesquieu inventó la división de poderes para que nadie mienta sin que otro poder lo revise. Si el Ejecutivo miente al Legislativo y a la ciudadanía, se rompe la "moderación" que mantiene sana a la república. Para él, un gobierno que oculta datos, maquilla cifras o engaña en los debates está matando la libertad política. Frase clave: "La libertad es el derecho a hacer todo lo que las leyes permiten". Si el gobierno miente sobre qué dicen las leyes, la libertad muere. Por su parte Voltaire - Siglo XVIII , escribió que el gobierno que miente se alía con la superstición para dominar. Voltaire se cansó de que la monarquía francesa + Iglesia mintieran para mantener al pueblo ignorante. "Quien puede hacerte creer absurdos, puede hacerte cometer atrocidades". Su idea: Los gobiernos mienten con 2 armas: 1. Dogmas religiosos/políticos "no cuestionables". 2. Control de la información. Voltaire fundó el periodismo crítico por eso. Decía que el deber del ciudadano es "aplastar la infamia" = aplastar la mentira oficial con razón y sátira Immanuel Kant - Siglo XVIII - Mentir es siempre inmoral. Kant fue 100% inflexible en Fundamentación de la metafísica de las costumbres y Sobre un supuesto derecho a mentir por filantropía. Idea clave: El "Imperativo Categórico". "Actúa solo según la máxima que puedas querer que se convierta en ley universal" Su crítica al gobierno mentiroso: Para Kant, mentir destruye la base misma del contrato social. Si el Estado miente, destruye la confianza pública. Y sin confianza no hay derecho, no hay contrato, no hay Estado. Escribió que ni siquiera para "salvar vidas" un gobierno debería mentir oficialmente. Porque si abres la puerta a "mentiras buenas", el gobierno después decide qué es "bueno" y miente por conveniencia. Frase demoledora de Kant: "La mentira es el rechazo y, por así decirlo, la aniquilación de la dignidad del hombre".
Para Karl Marx - Siglo XIX - La mentira como herramienta de clase. Si bien Marx no habló de "mentir" en sentido moral. Habló de "ideología" en La ideología alemana. Idea clave: La clase dominante controla las ideas.> "Las ideas de la clase dominante son en cada época las ideas dominantes". Su crítica: Para Marx, cuando el gobierno/capital miente al pueblo, no es un error ético. Es una estrategia. Miente para ocultar que el Estado defiende los intereses de los ricos. Llamaba a eso "falsa conciencia". El gobierno dice "todos somos iguales ante la ley" mientras la ley protege la propiedad privada, la explotación y le reduce los impuestos a los más ricos. Ejemplo marxista: El gobierno dice "la inflación es culpa de los trabajadores que piden más sueldo". Marx diría: esa es la mentira ideológica para que no veas que la ganancia del capitalista es la causa real. Resumen Marx: La mentira del gobierno burgués no es casualidad. Es estructural. Sirve para que el proletariado no despierte.
Hannah Arendt - Siglo XX : Arendt en su ensayo Mentir en política 1971 analizó los Papeles del Pentágono. Es la que más directo escribió del tema. Idea clave: Hay 2 tipos de mentira política: Mentira tradicional: La gobernante miente para ocultar un hecho. Ej: "No hubo invasión". Se puede desmentir con hechos. Mentira moderna: El gobierno fabrica toda una realidad alternativa. Cambia el pasado, redefine las palabras. Su crítica demoledora: > "Quien no cree en hechos, no cree en opiniones. Porque las opiniones se forman a partir de hechos". Cuando un gobierno miente sistemáticamente, destruye el "sentido común" compartido. Sin hechos comunes, los ciudadanos ya no pueden debatir. La democracia muere porque no hay terreno común. Arendt advirtió: las mentiras modernas no buscan convencer. Buscan confundir tanto que la gente diga "todos mienten, da igual". Y cuando la gente pierde fe en la verdad, cualquier autócrata puede tomar el poder. Resumen Arendt: El gobierno que miente mucho no busca poder. Busca destruir la realidad. Una política sistemática es llenar de relatos mentirosos que agoten. Eso es más peligroso que la dictadura.
LAGUERRA COGNITIVA
Uno de los instrumentos de la geopolítica es la guerra cognitiva cuya característica es lograr que el adversario se confunda, es la ejecución del tecno-fascismo para imponer una política determinada. Supone un plan, pero cuando las cosas se hacen mal y con equipos no preparados, entonces cabe la duda que el plan esta bien pensado.
RESPONSABILIDAD DE LOS MEDIOS
Una de las denuncias más comunes en nuestro país es la falta de transparencia noticiosa. Las críticas a la falta de transparencia noticiosa y al sesgo mediático se centran en la concentración de la propiedad de los medios, la dependencia económica de la publicidad y la opacidad en sus algoritmos y métodos de producción. Estos factores erosionan la confianza pública y limitan el derecho a la información de los ciudadanos, lo que se agrava cuando además son instrumento de un gobierno que improvisa y miente. Las principales críticas son:
1. Concentración y líneas editoriales. El control de los principales medios de comunicación por parte de élites económicas o conglomerados políticos limita la diversidad de perspectivas y ejerce influencia sobre qué temas se priorizan o se omiten. Esta realidad a menudo naturaliza sesgos ideológicos en la cobertura de hechos nacionales e internacionales.
2. Dependencia de la pauta y presiones políticas. Los medios de comunicación se enfrentan a desafíos de financiamiento que pueden comprometer su independencia. La dependencia de la pauta publicitaria (ya sea privada o gubernamental) crea conflictos de interés implícitos que a menudo se traducen en una cobertura complaciente o en una falta de fiscalización rigurosa hacia quienes financian al medio, lo que se facilita por la falta de participación democrática en los medios..
3. Sesgo algorítmico y burbujas de información. En el entorno digital, los algoritmos utilizados por las plataformas para seleccionar y recomendar noticias carecen de transparencia. Esto ha generado graves consecuencias, como la amplificación de desinformación, la creación de cámaras de eco y la polarización de las audiencias, dificultando que el periodismo cumpla su función fiscalizadora.
Esta critica se refiere a los medios con carácter monopólico, algunos diarios, radios y cadenas de tv., y a empresarios que los manipulan. Una forma de contrarrestarlos es logrando establecer mecanismos de rendición de cuentas, mecanismos de autorregulación y transparencia mediática. Esto implica que los medios hagan públicos sus accionistas, sus fuentes de financiamiento, sus políticas editoriales y los métodos utilizados para recolectar y difundir la información (ver informes del Colegio de Periodistas, https://www.colegiodeperiodistas.cl/p/contacto.html ).
En algunos países se han creado ombudsman de la prensa tanto público como al interior de los medios y se han aprobado leyes que sancionan la manipulación informativa. La ventaja es que los gobiernos pasan y las instituciones, si están bien hechas en un contexto de democracia participativa, quedan y pueden ser útiles para el buen vivir.
