“Viñas y viñas y más viñas por todos lados
hasta donde alcanzaba la vista, hasta la cordillera”.
(José Donoso. El lugar sin límites)
José Donoso es un escritor chileno que logró un reconocimiento nacional e internacional con sus novelas, es un observador y testigo importante de la vida maulina, capaz de describir una imagen notable del paisaje junto a la vida social de esta región campesina. Estas palabras que escogí para el inicio de esta crónica sirven para una comprensión de la relevancia vitivinícola identitaria de este valle. No es poco frecuente reconocer este rasgo característico cuando recordamos, experienciamos o pensamos en el Maule. En parte esto explica que tal vez la fiesta de vendimia más grande en el país se realice en la parte norte de esta región.
“La Noche del Carmenere” es otro de los hitos importantes para la cultura del vino en nuestro país. Esta la podemos asociar a la ciudad de Talca que está rodeada por importantes viñas que forman parte de la industria del vino, además de la mantención de ciertas tradiciones más campesinas vinculadas a la elaboración de los mostos. Sirva esto de contexto para valorizar la organización de esta fiesta del vino maulino.
Esta fiesta cultural permite premiar cada año a los mejores carmenere del Maule con la participación de viñas tradicionales de la zona y de algunos proyectos más novedosos, cuestión que permite tener la oportunidad de saborear varios de los vinos de esta zona, acompañado de varios de los protagonistas del mundo del vino, con espacio para la música, la artesanía y la comida.
En esta ocasión la experimenta enóloga Irina Díaz y Alejandro Cáceres fueron directores del concurso de vinos, que fue compuesto por actores de distintos ámbitos que conforman partes esenciales de la producción del vino. Así durante la noche se fue premiando las etiquetas que se destacaron este año, mientras comenzaba la preocupación por los incendios en los valles vecinos de Ñuble e Itata que terminó en una lamentable tragedia que impacta al alma nacional.
“La Noche del Carmenere” es una instancia valiosa por la oportunidad que ofrece para la reunión de varios productores con sus equipos en clima de convivencia que supera el ánimo de la competencia. Esta acompañé la presentación de los vinos del geólogo y Master en Terroir Sebastián Fuentes con un espumante “Alina” de cepa País que fue uno de los premiados y con una etiqueta de cepa País y un blend de varias cepas en el que impera esta misma cepa criolla que fueron cosechadas en Nirivilo. La cortesía entre los miembros de los puestos de las viñas ayudó a superar los problemas que se van presentando en los eventos de gran envergadura así que vale el agradecimiento al sommelier Felipe Rivera, a Mahasem Bijit, Pablo Morales y el animado equipo de Viña El Aromo que se destacó notablemente.
Esta versión nocturna me permitió probar algunos vinos de Patricia Rodríguez, un carmenere de Marcelo García. Intercambiar anécdotas con Camilo Díaz acerca de haberme encontrado con uno de los vinos de Invina en un restaurante chileno en Karlsruhe en el sur alemán, degustar un nuevo Pet Nat de Sebastián Albornoz. Volver a abrazarnos con Patricia González y Francisco Ramírez del espacio gastronómico La Zaranda del barrio Matta Sur de Santiago. Un cierre de la noche con una interesante conversación con el chef maulino Rafael Parragué sobre comidas maulinas y su gusto por el vino pipeño junto a la valoración de la cepa País.
Hermosa noche del Carmenere que se ha ido convirtiendo en un excelente oportunidad para conocer algunos de los vinos maulinos en el contexto de una fiesta del vino en la cual las viñas participan colaborativamente apoyando este hito que permite valorar el vino maulino. “La Noche del Carmenere” es una fiesta del vino que contribuye al fortalecimiento de la comprensión de que el vino es cultura y que vale la pena celebrar.
Alex Ibarra Peña.
Dr. En Estudios Americanos.
@apatrimoniovivo_alexibarra
