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La Unidad Popular y el Estadio Santa Laura. Por Patricio Bustos Pizarro

A comienzos de la década de los setenta del siglo pasado aires de cambios recorrían gran parte de Latinoamérica. En Chile fuerzas emergentes bullían en sueños y anhelos profundos de cambios y de transformaciones sociales, políticas, económicas y culturales. En tal contexto, los sectores populares comenzaron a sentir muy cerca la posibilidad de entrar al palacio de gobierno junto al liderazgo social y político del doctor Salvador Allende.

Fue así como en octubre del año 1969 las fuerzas políticas populares dieron vida a la más amplia alianza política electoral de la historia de Chile, hasta ese entonces, la denominada Unidad Popular. Sectores de inspiración y raíz laica, marxista y cristiana constituyeron una fuerza política cuyas ideas cristalizaron en un proyecto de profundización y de transformación democrática que convocó a numerosas y diversas sensibilidades progresistas y reformistas del país.

Después de una intensa y ardua campaña, el 04 de septiembre de 1970 Salvador Allende fue electo y el 03 de noviembre asumió la presidencia del país, dando inicio a un significativo e histórico proceso político y social de transformaciones. Sin embargo, y como es sabido, todo proceso de cambio político, social y económico, entre otros, tiende a repercutir e influir de muy diversas formas e intensidades en las autoridades y en las dirigencias de las organizaciones e instituciones de una sociedad, incluso las relacionadas con el deporte, y muy particularmente con las vinculadas a la práctica del fútbol.

En efecto, la prensa escrita registró una conferencia de prensa realizada el 13 de noviembre de 1970 en la que el presidente del Club Unión Española, Francisco Fluxá Ginart, comunicó al país que pondría a disipación de la sociedad y del fútbol tanto la sede social del club como su recinto deportivo, el histórico y tradicional Estadio Santa Laura. Expresó que la institución y sus dependencias debían abrirse a la sociedad y disponer de sus instalaciones para que las organizaciones las ocuparan.

El mismo día la prensa informó que la Primera Dama, Hortensia Bussi de Allende, se había reunido con el Comité de Navidad de la Unidad Popular para organizar las fiestas navideñas para niños y niñas de sectores populares altamente vulnerables; fiestas que se realizarían en distintos estadios de la ciudad de Santiago y para lo cual solicitó apoyo y cooperación. El llamado no se hizo esperar y en la edición del 06 de diciembre de 1970, en un inserto en el diario La Nación, la Asociación de Instituciones Españolas convocó a sus miembros a colaborar. En el inserto se hacía un llamado “a la colectividad hispana, comerciantes e industriales, para que contribuyan en la forma más amplia y generosa posible con él Comité Nacional de Navidad”.

El joven dirigente de Unión Española, Francisco Fluzá, adhería a las ideas de la Democracia Cristiana y mantenía sus legítimas diferencias con el gobierno de la Unidad Popular, sin embrago, era un demócrata y entendía perfectamente que el club cumplía un importante rol en el ámbito deportivo pero también comprendía que debía desempeñar una función social y cultural.

Tal fue así que el 18 de diciembre de 1970, a las 18:30 horas, en el sector norte de Santiago, en el Estadio Santa Laura, se realizó el espectáculo denominado “Una Pascua en el Norte”, que contó con la animación del famoso personaje infantil Pin Pon (Jorge Guerra) y donde hubo, además, folklore, canto, payasos, cuentos, la actuación de más de 300 niños y la participación de un destacado elenco conformado por reconocidos artistas nacionales. Coincidió que a comienzos de la década de los setentas también llegó a la dirigencia del club Unión Española el también joven industrial del calzado y exiliado español nacido en Bilbao en 1935, Abel Alonso Sopelana; quien a los 15 años debió huir y dejar España con su familia después de que su padre, un ex alcalde comunista del pueblo de Somorrostro, fuera dejado en libertad por la dictadura de Francisco Franco, tras permanecer por siete años privado de libertad.

La llegada de Abel Alonso a la dirigencia de Unión Española generó un gran impacto en la dirección que tomaría el club en el plano deportivo e institucional. Cambiaron varias cosas, pero no la política de solidaridad y de puertas abiertas hacia la comunidad y el país. Uno de los aspectos que Abel Alonso modificó de inmediato al llegar a la presidencia del club fue retirar las imágenes y las fotografías de Francisco Franco tanto de la sede de la calle Carmen N° 110 como del Estadio Santa Laura. El propio Alonso lo señaló en una entrevista realizada por Televisión Nacional de Chile en mayo del año 2016.

Efectivamente, a fines del mes de junio de 1971 la zona central del país sufrió fuertes nevadas, vientos y lluvias, provocando una cantidad enorme de damnificados. Bajo tales circunstancias, el club Palestino, de la segunda división del fútbol chileno, organizó un encuentro futbolístico solidario con el club argentino de primera división Vélez Sarsfield. Toda la recaudación se destinaría a los damnificados de los fuertes temporales. Unión Española rápidamente dispuso, sin costo alguno para los organizadores, del estadio Santa Laura para la realización del encuentro deportivo y solidario internacional.

El 07 de julio de 1971, a las 15:45 horas, y ante 12.618 personas registradas, el equipo de fútbol Palestino, reforzado convenientemente con figuras como Carlos Caszely, Víctor Zelada, Elson Beyruth y Leonel Sánchez, venció por 3 goles a uno a Vélez Sarsfield, con dos anotaciones de Leonel Sánchez y una de Zelada. La recaudación alcanzó los 158.135 Escudos. Todos pagaron, jugadores, árbitros, organizadores, periodistas, etc.

Horas previas al partido, la delegación del club argentino fue recibida por el Presidente Allende, en el Palacio de La Moneda. La prensa de la época registró la visita y destacó el perspicaz humor del primer mandatario. Allende le comentó a los jugadores de Vélez Sarsfield que: “cuando yo era joven y jugaba fútbol lo hacía de wing derecho. Sin embargo, ahora estoy jugando de wing izquierdo". Al finalizar la visita protocolar, el presidente de la República al despedirse de la delegación argentina le dijo: “Que les vaya muy bien en el partido, en su estada en nuestro país, y espero que solamente les hagan los goles necesarios”.

No habían transcurrido 48 horas desde el término del partido solidario cuando a las 23:04 horas del jueves 08 de julio de 1971 la zona centro del país fue azotada por un violento terremoto, de 7,7 grados. La solidaridad nuevamente se dejó sentir con la realización de diversas actividades deportivas y culturales. El Estadio Santa Laura y la sede del club nuevamente estuvo disponible para apoyar las actividades a favor de los necesitados y de los damnificados.

También la política llegó hasta el estadio de los españoles. Entre noviembre y diciembre de 1971, Fidel Castro, el líder de la revolución cubana visitó Chile, permaneciendo 24 días en el país. Participó de numerosas actividades en diversas provincias. Días previos a su regreso a la isla, el 29 de noviembre, a las 17:00 horas, participó en una masiva concentración de mujeres en el Estadio Santa Laura.

En efecto, las mujeres repletaron el estadio Santa Laura como una actividad de apoyo al gobierno de la Unidad Popular. La concentración realizada en una de los sectores más populares de la zona norte de la capital tuvo como objetivo político enviar un potente mensaje a las mujeres y a los sectores postergados. El gobierno de la Unidad Popular y la solidaridad internacional apoyaban su organización, su desarrollo y sus reivindicaciones.

El Comandante Fidel Castro, de gran carisma, excelso orador y agitador de masas, lo señaló en distintos momentos de su discurso:

“Si vamos a hablar, después del esfuerzo que han realizado ustedes para reunirse aquí, procuremos decir las cuestiones que a nuestro juicio son esenciales. En primer lugar, Chile está viviendo un proceso revolucionario. Y eso tiene una significación especial. Chile no está viviendo un momento cualquiera de su historia. Chile está viviendo un momento especial de su historia. Eso se reflejaba aquí en las palabras de Mireya y María Elena. Ellas señalaban que están dispuestas a defender este proceso. Ellas señalaban que estaban dispuestas a resistir cualquier intento de aplastar el proceso. Ellas dijeron que los "momios" no. "¡No pasarán!", que es lo mismo que decir que los reaccionarios no pasarán, que es lo mismo que decir que los fascistas no pasarán”.

Y luego continuaba: “Nosotros hemos encontrado en este pueblo una gran calidad. Ustedes han emprendido un camino de transformaciones. Ese camino no es fácil. Ese es un camino duro, ese es un camino difícil. Ustedes tienen que organizarse, ustedes tienen que levantar la conciencia, ustedes tienen que apelar a las mujeres, ustedes tienen que ganar las mujeres chilenas para la causa de la Revolución, ustedes tienen que librar una batalla ideológica, una batalla política. Ustedes tienen que salirles al paso a los demagogos, a los mentirosos, a los embaucadores, a los que han querido estar engañando a las mujeres y atrayéndolas con truquitos, con mentiritas, con pequeños favorcitos. Díganles: no necesitamos favorcitos. Lo que necesitamos es la liberación de la mujer, lo que necesitamos es la reivindicación de la mujer”.

Algo similar ocurrió para las elecciones parlamentarias de marzo del año 1973, las instalaciones del estadio Santa Laura nuevamente fueron utilizadas por las fuerzas políticas y sociales de la Unidad Popular para convocar a la ciudadanía a apoyar al gobierno del Presidente Allende, su programa de transformaciones y para solicitar el voto para las candidatas del Partido Socialista de Chile.

Así fue como el 27 de febrero de 1973 y ante más de 25 mil mujeres el Secretario General del Partido Socialista de Chile, Carlos Altamirano Orrego, se dirigió a las asistentes y les señaló: “Queridas compañeras: La grandiosidad de este acto, la luminosa y desbordante presencia de más de 25 mil mujeres –cantidad jamás reunida en la historia del país- está demostrando lo que tantas veces ha reiterado el Partido Socialista: ¡Nuestra confianza ilimitada en las masas, especialmente en las mujeres!

Esa confianza plena fue la que nos llevó a elegir un estadio y no un teatro como escenario para entregarles nuestro mensaje.

Este magno acto demuestra también que la mujer chilena, a pesar de la demagogia y del terror desplegado por reaccionarios y reformistas, ha emitido un nuevo e histórico veredicto: j en marzo, nuestro partido -y la Unidad Popular- vamos a ganar con el apoyo mayoritario de las mujeres !

En ese espíritu de victoria que testimonia vuestra presencia, este mensaje está dirigido a ustedes. Porque para nosotros -socialistas- la inmensa mayoría de las mujeres de Chile: obreras, campesinas, pobladoras, estudiantes, profesionales, empleadas, aspiran a una sociedad distinta”.

Y continuaba con su encendido discurso señalando que Chile necesitaba construir: “Una sociedad donde mujeres y hombres disfruten de los mismos derechos. Una sociedad justa, humana, digna, donde florezca una nueva vida; donde reine efectivamente la seguridad de la familia, de la salud y del trabajo. Donde todos los niños tengan las mismas oportunidades para alimentarse, vivir y educarse. Una sociedad sin mujeres discriminadas, sin niños desnutridos, sin hombres humillados por la cesantía, sin ancianos olvidados”.

Durante los dos años diez meses que la Unidad Popular gobernó Chile, liderado por el Presidente Salvador Allende Gossens, la sede social y principalmente las instalaciones del Estadio Santa Laura fueron ocupadas para realizar actividades de carácter solidario, social, política y cultural. El Estadio Santa Laura permitió a la Unidad Popular llegar, convocar y ampliar su influencia política a un mayor número de personas para invitarlos a apoyar y a participar en el proyecto de profundización y de transformación democrática para Chile.

La política de masas de la Unidad Popular consideró apto y propicio la infraestructura del Estadio Santa Laura porque, de algún modo, sacó el discurso y la acción política de las sedes de los partidos de la Unidad Popular a espacios abiertos, de uso comunitario, la acercó a los segmentos populares, a los sectores cuya fuerza política, social y moral, según las grandes definiciones políticas de la época, deberían contribuir en forma decidida al éxito del proceso de transformación democrática y de construcción del socialismo en Chile.

En un periodo histórico propio de la guerra fría y de enfrentamientos de las grandes ideologías en américa latina y en Chile, resultaba fundamental desarrollar la conciencia histórica para construir fuerza política popular (conciencia de clase) y fuerza electoral (votos conscientes). La masividad, entendida como herramienta propagandística política, se transformó, en consecuencia, en un objetivo de primer orden para los partidos políticos y particularmente para los que integraban la coalición política Unidad Popular.

Desde esta perspectiva, el Estadio Santa Laura se convirtió también en un espacio de disputa política, y no solo deportiva. La dirigencia del club Unión Española proporcionó la infraestructura, el espacio, sin que ello necesariamente significara que apoyara políticamente al gobierno del presidente Allende y al proyecto político de la Unidad Popular. En parte, el club de la colonia española facilitó sus instalaciones a la Unidad Popular tras el objetivo de ampliar su hinchada y para acercarse a los sectores populares, básicamente dominados por los colores del club Colo Colo.

La utilización social, política y cultural del Estadio Santa Laura para grandes actividades de masas, además, puso en evidencia que el campo deportivo de los españoles contaba con identidad y con idiosincrasia propia, por encontrarse inserto en uno de los sectores más populares de la zona norte de la capital. Probablemente, y sin ninguna planificación previa, se transformó en un punto de encuentro de los anhelos y de los sueños políticos de cambios para el país. En todo caso, e independiente de los objetivos que estuvieron presentes tanto en las autoridades del club de colonia como en el gobierno del presidente Allende, nuevamente el Estadio Santa Laura cumplió un papel relevante y significativo en el desarrollo de la historia de Chile.

Patricio Bustos Pizarro

patriciobustospizarro63@gmail.com

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