"El mejor vino no es
necesariamente el más caro,
sino el que se comparte"
(George Brassens)
Esta frase de este trovador francés que uso como entrada a esta crónica es una de las que ha alcanzado bastante popularidad para hablar de vino. Pues, tiene bastante significación cuando comprendemos que el vino es un símbolo central de esa cotidianidad de sentarse a la mesa conviviendo con los próximos. Vivir ese ritual de compartir los alimentos en confraternidad y libertad expresando lo que somos es una experiencia extraordinaria que debería ser de sentido común.
La visión identitaria de "Les Dix Vins" desde sus inicios, en su lugar de la avenida Vitacura, es consistente en transmitir una imagen que reconoce la significación de rito comunitario que porta la reunión en torno a una mesa bien dispuesta, con alimentos y mostos que acompañen los momentos señeros para una buena tertulia. Comer y beber son acciones sociales que son parte de nuestra cultura, el comer y el beber son sellos de lo amoroso capaz de animar integralmente al ser humano.
Este valor dado a la buena mesa son profundas convicciones vitales de Marion y Guillaume Liss, junto a Juan Ignacio Pavón, los socios que están detrás de este reconocido lugar de comidas y tienda pionera en garantizar calidad de sus productos, en donde los vinos, quesos, fiambres, son protagónicos; con surtidos que poseen denominación de origen francés, chilenos y de otros países destacados como productores.
En el MUT, espacio urbano bien conectado con el transporte público, en ese jardincito del nivel 3, un confortable lugar le da vida a otra sucursal de "Les Dix Vins", atendido por varios sommelieres dispuestos a las recomendaciones que se requieren, van posibilitando el auténtico goce en cada copa o botella descorchada. Un lugar único para degustar diferentes cepas provenientes de distintos países con sugerencias de maridajes para quesos, fiambres, perscados, mariscos y carnes, constituyéndose en un hito para aprender de vinos luciendo un número aproximado de quinientas etiquetas, teniendo la capacidad de satisfacer la curiosidad o la experticia para fortalecer nuestra cultura sobre el vino.
"Les Dix Vins" un espacio enogastronómico notable de la ciudad de Santiago, un lugar referencial significativo que aporta a esa comprensión de que el vino es cultura, concepción que no todos los restaurantes asumen con rigor, dado que generalmente no pasan el nivel de lo convencional. Aquí nos encontramos en un lugar de comidas que sin formalismos resignifica, junto a la calidad, la bondad de los mostos, ofreciéndonos una estancia de verdadera restauración existencial para compartir con esos rostros contertulianos que merecen ese cálido sonido de las copas cuando se brinda por la felicidad que nos pertenece.
Estamos frente a un espacio que fortalece el convencimiento de la relevancia del vino como producto de una práctica de un quehacer propio, expresión de lo humano en el territorio que habitamos y de otros territorios que se han ido integrando a nuestro criollismo. En estas mesas podemos conocer nuestras etiquetas menos convencionales; acercarnos a los vinos y cultura vitivinícola de otras tradiciones de producción; comparar cepas, terruños y tradiciones. Reitero, este espacio enogastronómico es un hito coherente y notable para nuestra mejor comprensión cultural del vino.
Alex Ibarra Peña.
Dr. En Estudios Americanos.
@apatrimoniovivo_alexibarra
