Mapudungupe ta che, Fillke küdaw ka awkantun taiñ koneltuael, mapudungun mew, actividades y juegos para internados lingüísticos en mapudungun. Autores Arturo Ahumada, Sergio Marinao, Hector Marinao, Simona Mayo, Andrea Salazar, Cristian Vargas Paillahueque. Traducción: Arturo Ahumada, Sergio Marinao, Hector Marinao, Cristian Vargas Paillahueque. Revisión de la traducción Víctor Carilaf y Héctor Mariano. Ilustraciones Victoria Vidal. Arte textil: Fernanda Gormaz y Loreto Millalen, Fotografía de trariwe: Rodrigo Pomodoro. Primera edición, sin año de publicación, impreso en editorial Pehuén. 66 páginas.
El significado filosófico de "internado lingüístico", como lo desarrollado en Chile con el idioma Mapudungun va más allá de aprender gramática; es un encuentro profundo con la identidad, la cosmovisión y la espiritualidad de un pueblo, donde el idioma- Mapuzugun- no es solo un código, sino un vehículo sagrado para conectar con los ancestros, la naturaleza y las deidades, recuperando un capital cultural y simbólico que la modernidad ha venido debilitando, al mismo tiempo el idioma del pueblo nación viene afirmando la autodeterminación y un paradigma de vida propio, según una perspectiva identitaria, los internados fueron creados como una forma de resistencia activa, una respuesta a la falta de políticas estatales y un ejercicio de derechos colectivos para recuperar el prestigio y estatus de la lengua, según la Comunidad de Historia Mapuche y los grupos de weychafe lingüísticos, para permitir a las distintas generaciones, pero en especial a los jóvenes, que puedan asumir el desafío de la transmisión del conocimiento ancestral (Mapuche Kimün) y no depender de la hegemonía lingüística del Estado, formando parte de la resistencia activa, en respuesta a la ausencia de políticas estatales y en ejercicio de los derechos colectivos para recuperar el prestigio y estatus del idioma.
En general la mayoría de las Republicas Latinoamericanas suelen enfrentar a los hablantes de los idiomas indígenas en forma minorizada, impidiendo en muchos casos, utilizar y trasmitir la lengua con normalidad, de modo que la educación intercultural bilingüe (EIB) es un modelo pedagógico y político clave para revitalizar lenguas y culturas indígenas, que busca formar ciudadanos plurinacionales capaces de ejercer sus derechos y participar en sociedades inclusivas, combinando saberes ancestrales y conocimientos nacionales, aunque enfrentan retos significativos como la falta de docentes bilingües, recursos pertinentes, pérdidas de conocimientos patrimoniales y prejuicios de todos los espectros políticos producto del clientelismo, a pesar de ello hay pequeños avances en países como Bolivia, Perú, México, Ecuador y Chile, como una forma de desafiar la hegemonía cultural que se niega a entregar espacios a las culturas originarias en el sistema educativo, de allí que no solo sean insuficientes los materiales educativos culturalmente pertinentes, como a su vez los problemas de conectividad para la educación a distancia, hoy en día es tanto o más necesario adaptar las políticas educacionales y los programas a esas realidades, como se ve en esfuerzos de UNICEF y algunos Ministerios de Educación Latinoamericanos que intentan permitir – a sabiendas que es un derecho- a los pueblos indígenas mantener su identidad y participar activamente en la construcción de naciones más diversas y equitativas, que son aquellas que logran mantener la educación en lenguas indígenas, destacando la importancia de la adaptación y la comunidad, Chile se acerca a ratos respetar los derechos lingüísticos culturales, pero así como permite la destrucción de lagos (hoy Vichuquén y su peligroso nivel de toxicidad, reaccionando recién los habitantes luego de la muerte de sus mascotas), lo mismo ocurre con ríos, glaciales y humedales, también lo hace con las comunidades y los pueblos y culturas indígenas que se ven sobrepasadas por la prepotencia de las grandes industrias y consorcios, sin olvidarnos que desde los inicios de la República de Chile están los despojos.
El texto se inicia con un prólogo de Josep Cru de la Universidad de Newcastle, haciendo alusión al programa Horizon 2020, liderado por dicha universidad del Reino Unido, permitiendo el intercambio de experiencias de investigadores europeos y latinoamericanos de ocho universidades, y nos recuerda “las limitaciones de las políticas educativas oficiales, a través de la llamada educación Intercultural bilingüe, se hace patente la necesidad de llevar acabo proyectos de revitalización que surjan desde la base y que puedan ser realmente apropiados y generar interés no solo en aquellas personas que se consideran indígenas sino en todas aquellas que deseen aprender una lengua indígena como lengua adicional”(pp.9) luego viene un texto en mapudungun y posteriormente traducido al castellano, que da cuenta de cómo fueron silenciadas las generaciones en las ciudades de Chile, y cómo la resistencia para mantener vivo al idioma, en especial de personas y familias que emigran a las urbes y la creación de espacios para su uso, luego de la presentación del colectivo “Kom kim mapudunguaiñ”.
Las quince actividades vienen en mapudungun y con ellas una descripción del manual que presenta 15 actividades de inmersión sociolingüística para su realización en los internados lingüísticos mapuches u otras iniciativas de aprendizajes. “Cada una de las actividades presentadas en este manual ha sido diseñada, practicada y perfeccionada en los cuatro internados que como colectivo hemos realizado en los años 2011, 2015, 2017.”(pp.19) Las 15 actividades y juegos para internados lingüísticos en mapudungun van; desde la formalidades del saludo, las familias, el juego de “Simona dice” , el juego de “Naw” (debe tener los ojos vendados) y “Millán” (quien grita su nombre, mientras Millán lo persigue) Cuando se atrapa se acaba la pareja de “kon”, y pasa a jugar otra pareja. Luego caminatas, observación del territorio, cantos en karaoke, contar Epew para luego representar los relatos, realizar entrevistas, susurrar secretos, cocinar, confeccionar viveros con carteles de hierbas medicinales, ver una película y hacer la traducción, contar adivinanzas, aprender sobre trabajos mapuche u oficios.
La fotografía del hoy, nos muestra en Chile un Servicio Nacional del Patrimonio dependiente del Ministerio de las Artes, la Cultura y el Patrimonio, que ha comenzado a intentar tener aprendizajes sobre las 11 culturas que debe cautelar bajo la Subdirección Nacional de Pueblo Originarios, allí la mirada es con funcionarios en su mayoría proveniente de los once pueblos originarios que según la Ley Indígena N° 19.253, los reconocidos por el estado son: Aymara, Atacameño (Likan Antai), Quechua, Colla, Diaguita, Chango, Rapa Nui, Mapuche, Kawésqar, Yagán y Selk’nam, siendo el Mapuche el más numeroso y ampliamente conocido, mientras que los pueblos del sur–sur como los Kawésqar y Yaganes habitan las zonas más australes. Las preguntas en relación al presidente electo y su futuro gabinete, rozan la preocupación por qué tan ignorantes serán quienes asuman carteras, seremias y algunos cargos de confianza, resulta difícil dado que si no le tenías confianza a la supuesta izquierda de Boric (para empezar, recordemos el episodio de Izkia Siches, la ministra del interior, iniciado el gobierno en su viaje al Wallmapu), esta derecha que se dice intentará fusionar ministerios, o tener bi-o- tri ministros que (el que mucho abarca poco aprieta) para la eficiencia de lo supino en donde la negligencia o falta de interés en aprender algo que se debería saber, pasará a ser un defecto grave que puede afectar negativamente la situación de un funcionario del gobierno de turno cuyos juicios dejaran ver una actitud o cualidad moral necia y estólida. Esperemos que quieran aprender y no sigan los pasos de Trump, quien tarde o temprano deberá enfrentar su propio ego y la historia, como siempre, dejará ver las diversas asociaciones conspirativas en pleno afán criminal. Ya sabemos que el poder corrompe, pero el poder absoluto corrompe doblemente, y así se pudren los países, los jerarcas y sus cortesanos, que de sanos ya se verá, ya se verá.
Hans Schuster, escritor.
