“Y salgo a caminar, a pajarear y pensar
en busca de lo siempre voy a buscar
hace calor y es muy temprano
para un trago fuerte ir a tomar”
(Fiskales Ad-Hok. “Libertad vigilada”)
Desde la década de los ochenta el punk en Chile fue una expresión subcultural que logró instalarse en la estética de poblaciones marginales que se caracterizó especialmente como un movimiento antifascista. Esto trajo una poética cargada de metáforas a favor de una resistencia visible en formas de vestir, definida en estilo musical y en ocupación de espacios urbanos, con permiso moral de superar estados de contención de la violencia impuesta por la jerarquías institucionalizadas que buscan determinar las formas de vida. Lo punk es un modo de vida que alejó de formas convencionales que agobiaban en el sin sentido, buscando un amparo comunitario de convivencia en tribus que otorgaban un lugar de pertenencia sin temor a una existencia arrojada a la intemperie.
“MataPanki” es una película que observa a este movimiento cultural que permite acercarnos a uno de los reflejos de las subculturas resistentes al orden de la violencia reclamando escapes libertarios para espíritus rebeldes que no escapan al maltrato del cuerpo. Entrar a esta subcultura exige la comprensión de la violencia legítima que brota de las víctimas capaces de contraatacar al victimario.
En el filme encontramos ese universo de resistencia violenta, casi naturalizada, contra sí mismo y también contra los “otros”, en caso la clase que fagocita de los privilegios impunemente en lo social, lo económico y lo ético. El nombre de la película proviene de un brebaje altamente alcohólico que acompañaba las jornadas cotidianas del “carrete” panki, una mezcla efectiva para embriagarse cuando el dinero escasea o no es parte de los bienes personales o del grupo. Un producto de la pobreza que encuentra en el alcohol un sedante para soportar el agobio del poder impuesto a las clases populares, entre ellas las más marginales.
Dentro de una comunidad siempre nacen los héroes, este es el caso del protagonista de la película, quien descubre que esta bebida le provoca el desarrollo de capacidades extraordinarias, las cuales le llevan a tomar una bandera de lucha contra hegemónica llegando a dar un golpe mortal al presidente de Chile, cuestión que provocará un conflicto mundial, dado el orden globalizado existente.
Una curiosa película de Diego “mapache” Fuentes, estrenada en marzo, donde participan como miembros del elenco Ramón Gálvez, Diego Bravo, Antonia McCarthy, Rosa Peñaloza, Rodrigo Lisboa, junto con un grupo técnico creativo formado con Tomás Santelices, Catalina Fernández, Vicente Correa, Lleyton Monteverde, Florencia Aguilera, Augusto Contin. Película que nos hace recordar emblemáticas películas del cine chileno en donde la marginalidad urbana aparece desafiando nuestros convencionalismos estéticos culturales en el ámbito de las producciones artísticas.
Alex Ibarra Peña.
Dr. En Estudios Americanos.
@apatrimoniovivo_alexibarra
