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¿Neruda o Mistral? Una disyuntiva inútil. Por Eda Cleary

Una reportera del New York Times en castellano on-line, Ana Lankes, publicó recientemente un artículo titulado “A un lado Neruda. La juventud chilena tiene una nueva poeta favorita”. Allí planteó que los tiempos de Neruda habían pasado y que ahora Gabriela Mistral se había transformado en el “ícono antisistema” de la juventud chilena tras el estallido social. Como prueba de ello presenta al artista urbano chileno Fab Ciraolo quien durante las protestas pintó un mural de Gabriela Mistral en vaqueros con una polera de rockera, bototos negros ,un pañuelo feminista al cuello y una bandera chilena. Fab Ciraolo, le habría confesado a ella que: “mi cabeza me dijo que Gabriela era un buen personaje para acompañar toda esta causa” (el estallido). Pareciera ser que Ciraolo estaba eligiendo el color de una corbata para que combinara bien con una camisa. Ciraolo decide por tanto que Mistral era un “personaje” que representaría los derechos de las mujeres, de los homosexuales y de los pobres.

En la misma línea, Lankes le atribuye a Mistral, citando varias fuentes, distintas condiciones sexuales, tales como “lesbiana de closet”, “ madre queer de la nación” o “persona disidente de la heteronorma”. En su artículo, no hay absolutamente nada acerca de la obra poética o política de Mistral. Sobre esta escuálida argumentación, se sugiere que en el mundo de la poesía chilena habría una especie de dinámica de poetas de turno según los gustos y demandas de la población al calor de alguna “causa” política u opción de género.

Para nadie en Chile es un secreto que tanto Mistral como Neruda, únicos chilenos portadores del Premio Nobel de Literatura, constituyen un pilar ineludible en la cultura nacional, se lean o no sus textos por las mayorías, aparezcan o no en las redes sociales, se publiquen o no en las principales casas editoriales.

¿Quién en su sano juicio podría comenzar a “poner a un lado” a los grandes poetas chilenos de esta manera? ¿Quién podría atreverse a plantear siquiera la pregunta sobre si ¿Neruda o Carvajal ( autor de Inxilio) ?; o bien si ¿Estella Díaz Varín o María Luisa Bombal?, ¿de Rocka o Huidobro?, o quizás ¿ Chihuailaf o Zurita? , ¿Enrique Lihn o Nicanor Parra? Este ejercicio resultaría absolutamente descabellado. Cada uno de ellos, y de los muchos poetas que hay en Chile, es un creador único e irreemplazable.

El escritor y diplomático chileno Armando Uribe (1923-2020), manifestó en una entrevista a propósito de la así llamada “guerrilla literaria” entre Rocka y Neruda, que la poesía no es un “campeonato” de popularidad, ni menos de asuntos de mercadeo pues sería un “absurdo completo” plantearse la poesía como un producto de consumo.

La afirmación que Mistral sería la favorita de los “jóvenes chilenos” después del “estallido social”, incluido el actual presidente de la República , Gabriel Boric, quien como millenial la habría citado ya en dos oportunidades, ni siquiera se sustenta dentro de la lógica de mercadeo aplicada por la reportera Ana Lankes en dicho artículo. Vale la pena detenerse en alguno de estos aspectos.

En primer lugar, la juventud votante chilena, es decir aquellos menores de 34 años, votaron mayoritariamente contra una nueva constitución que estableciera niveles de mayor justicia social en Chile durante el último plebiscito de septiembre de 2022. Malamente se podría afirmar que prefieren a Mistral porque se sienten identificados con ella debido a su condición de lesbiana o de “queer”. Si se considera que “los jóvenes” fueron parte decisiva del triunfo del rechazo a la nueva constitución que logró el 62% de los votos en general, las ideas igualitarias de Mistral no podrían encontrar aceptación en este segmento. Incluso, dentro de estos votantes por el rechazo, fueron más las mujeres jóvenes aquellas que se inclinaron por el rechazo con un 58% de las preferencias. En este sentido, el “estallido” difícilmente podría haber creado las condiciones para el supuesto surgimiento de un nuevo “icono” de la juventud. Más aún si se refiere al ámbito de la poesía, porque es un género que requiere un alto nivel de comprensión de lectura, donde la población chilena en general tiene serias dificultades. IPSOS menciona en su encuesta de 2022 que cerca del 50% de la población adulta chilena ha sido calificada como “analfabetos funcionales”.

En segundo lugar, el tema del aumento de la población entre 15 y 29 años que se declaran lesbianas, gays, tránsgenero o no binarios de 4 a 12%, también habría sido un factor para que Gabriela Mistral se transformara supuestamente en la “favorita” del movimiento LGBTQ. Ella misma nunca se declaró ”lesbiana” ni “feminista”, cuestión que, por cierto, no la alejó de la lucha por los derechos de las mujeres. A raíz de ello resulta por lo menos aventurero establecer una conexión entre estos dos hechos.

En tercer lugar, Lankes denomina al movimiento de mujeres en nuestro país, que tiene antigua raigambre histórica, como “Me Too Chileno” como que si hubiese surgido a raíz del “Me Too” norteamericano. Desde allí, salta a la afirmación que las feministas chilenas rechazan la obra de Neruda por machista, por mal padre y por violador. Por ello el ”estallido” le habría abierto las puertas a Mistral para transformarse en un “ícono antisistema” para la “juventud chilena”. La pregunta que surge aquí: ¿de qué sistema habla?: ¿del capitalismo, del patriarcado, de la experiencia neoliberal chilena? Por lo que se sabe, tanto Mistral como Neruda fueron artistas antisistema capitalista. Ambos lucharon por mayor igualdad para los desamparados y fueron férreos defensores de la educación pública.

En cuarto lugar, Lankes, declara citando otra fuente, que “este no es un momento para Neruda. Es el momento de Mistral”. ¿Será que los jóvenes leen mucho en Chile? Según La encuesta de lectura realizada por IPSOS en 2022, el 53% del segmento de edad entre 19 y 24 años no lee, el resto lee “por necesidad en los estudios y en el trabajo” y también por “diversión” , preferentemente en redes sociales. Se menciona como lectura “algún material”, ya sea en revistas, panfletos, plataformas virtuales, redes sociales o mails laborales, institucionales o personales. El libro no juega un mayor papel aquí ( 30%). De los jóvenes que leen “algún material” de lectura, el segmento etario mencionado, es el que más tiende a decir que no tienen interés por leer más. Dada esta constelación de lectura dentro de la juventud, cabe preguntarse, qué porcentaje de ellos conocerá siquiera a Neruda o a Mistral o bien, si saben algo de su obra en general para estar en condiciones de elegir como su ”favorito o favorita” a alguno/a de ellos, más allá del mural de Ciraolo.

Por último, luego del arrollador triunfo del Rechazo hacia la nueva constitución (62%) en septiembre de 2022, difícilmente se podría argumentar que ese movimiento hubiese sido “revolucionario” , como se pensó en un comienzo. Sea cuales sean las razones que tuvo el electorado para preferir mayoritariamente quedarse con la constitución del 80, a todas luces, el pensamiento social y la obra de Mistral no encaja con esa la lógica constitucional conservadora y abusiva.

Cuando Neruda cumplió 50 años, le pidió a la poetisa Estella Díaz Varín que le dedicara un poema en el Aula Magna de la Universidad de Chile. Esa maravillosa mujer poeta decidió felicitar no sólo a Neruda sino que a todos los demás poetas. Su primera frase fue: “A Pablo y a todos los poetas que le anteceden y le suceden”, dejando en claro que el mundo de la poesía en Chile es universal y su celebración no pertenece a un único poeta. Mistral y Neruda son partes insustituibles dentro de la cultura chilena más allá de cualquier hecho político circunstancial. Pero, ninguno de ellos, por genial que sea, podrá hacerle sombra tampoco a los demás extraordinarios poetas chilenos que también son parte de nuestro patrimonio cultural. Sin ellos no seríamos Chile y el mundo se empobrecería espiritualmente sin sus obras literarias.

A la luz de la interesante postura de Díaz Varín, la práctica de la “cancelación” de poetas u otros artistas, resulta un despropósito autoritario. Ni el feminismo ni el patriarcado, este último la ideología más tóxica y perversa en la historia de la humanidad, podrán borrar el patrimonio artístico en nombre de un movimiento social, o imponer arbitrariamente “turnos de popularidad”. Los y las poetas se valoran por sí mismos. Su talento, su gracia, su estilo, pero por sobre todo, su particular capacidad de expresar con el lenguaje aquello que las mayorías no pueden hacer, los hacen trascender todos los tiempos y las generaciones. Cada poeta es “controversial” porque nunca su obra podrá contentar a todos. Y eso es justamente lo fascinante de la poesía. Así como Mistral fue una genial poetisa, pensadora americanista de lo mestizo, de lo femenino, de lo natural, y pedagoga librepensadora en tierras mexicanas, Neruda creó un lenguaje nunca antes visto en “Residencia en la Tierra”, que lo catapultó a la fama mundial. No se olvide que fue Mistral , quien calificó al general nacionalista nicaragüense Augusto Cesar Sandino que luchaba con las armas contra la ocupación norteamericana , nada menos ni nada más que como “general de hombres libres”.

Por ello, el artículo de Lankes sobre si Mistral o Neruda, es una forma de lo que conocemos por “fake news”, pues se trata de la divulgación de noticias falsas para crear hechos inexistentes, asociar acontecimientos sociales al boleo y totalmente ajenos a la materia que dicen referirse. Son noticias sin pensar, sin investigar, sin leer, sin conocer, ni menos entender de lo que se trata el mundo de la poesía y sus lectores. Lankes presenta informaciones falsas derivadas de una cadena de asociaciones y citaciones manipuladoras con el solo objetivo de causar un efecto sensacionalista y probablemente conseguir la mayor cantidad de “likes” por parte de los lectores virtuales. Sin duda, la disyuntiva de si Mistral o Neruda, resulta absolutamente inútil.

Eda Cleary, Panguipulli , febrero 2023.

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