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No me gusta ‘No’: Renunciar al derecho a ratificar y rechazar: una opción ante el texto del Consejo Constitucional. Por Waldo Arriagada Peñailillo

Si nos pudiésemos abstraer durante algunos instantes –de los ataques indiscriminados a la población civil, contrarios al derecho humanitario, en Israel y Franja de Gaza, que han llamado la atención de los medios de comunicación global, como conflicto que puede significar en su solución cesar en el fuego y liberar secuestrados; entretanto, tiene agenda para el ticket de conciertos, la banda de rock ucraniana, ‘Antytila’, en Europa, posiblemente en campaña diplomática, de actividad cultural, que se enlistó en otras fechas en el conflicto, conforme se establezca una situación limítrofe y la reconstrucción, de su País de origen; y hasta la fecha de edición de esta columna, estamos a la expectativa de nuestra relación con un cambio de mando en el pueblo vecino de la Argentina, mientras los negocios de Chile y la China Popular son una esperanza para el derecho de los océanos, respecto del cuál a nosotros nos atinge, no sólo el problema neoliberalista del extractivismo industrial pesquero o el petróleo crudo derramado, sino cuánta radioactividad tiene el mar, el suelo y la atmósfera de La Tierra, cuando Asia Pacífico no da señales de nuevos misiles en aguas de soberanías internacionales-; para tomar una decisión y resolverse personalmente, en la elección constitucional de diciembre de 2023, como deber de tod@ ciudadan@, según un voto obligatorio y sin inscripción en el padrón electoral, como segundo acuerdo constituyente, para el “Nuevo Pacto Social”.

¿Qué pasará a la hora en que el fuego Panamericano recorra lugares del Continente Americano de nuevo? Existe una alta probabilidad en que la baja de la tasa de interés hable a los endeudados distinto que a los precarizados, de un bajo costo de la vida, viendo un problema de seguridad ciudadana o un estado excepción en comunas de Wallmapu y una situación en la frontera norte de la migración, luego de la situación sanitaria que se dio por rescindida por la Organización Mundial de la Salud OMS; no dejará de haber la necesidad de hacer frente al negacionismo derechista a las Reformas Tributaria y Previsional, el Presupuesto Nacional 2024, el Impuesto a los más altos Ingresos, un impuesto al Capital Financiero, deviniente el punto porcentual de un Índice de Activos del Sector Servicios, como cuestión de solidaridad redistributiva, en un acuerdo fiscal, para: dar respuesta a la demanda salarial y laboral de los gremios (trabajadores del profesorado, de la salud, del sector público, entre otros); programas de desarrollo sostenible y sustentable, investigación, innovación y desarrollo, de productividad, producción y producto para el Capital Exportador, y otros del Concurso Público; financiamiento del proceso de establecer toda la verdad, toda la justicia y toda la reparación, a más de 50 años del 11 S (1973) y próximos a los 5 años del 18 O (2019); prestaciones de seguridad social para favorecer las decisiones económicas de invertir, ahorrar, consumir: las personas, las familias, las comunidades y la sociedad: en donde tanto el sector formal e informal de las economías populares conforman un posible devenir en el Capitalismo Social.

¿Qué valor puede atribuirse entonces a las campañas de la política de encuestas y líneas editoriales de los ‘mass media’? Cuando toda decisión sobre la propaganda electoral puede darse si el acuerdo permitiese aprobar o rechazar cada artículo o inciso de un texto constitucional, como lo fuere en una Consulta Ciudadana con poder vinculante; como un juicio de valor respecto de una irracionalidad de aspirar a tener un ilegítimo precepto fundamentalista religioso universalista, de imponer las decisiones a los demás, por la vía del terror, en equivalencia a cuando los nacionales socialismos enarbolaron como verdad falsa, que la revuelta social quiso ‘destruir el País’, aún si quisieron participar desde el derecho adquirido a la Nueva Constitución, en su posible redacción y aprobación, con la manipulación de las conciencias susceptibles de estar más cerca de la obediencia a valores abstractos como la Patria, que de la posibilidad de autodeterminarse en la Libertad de decidir según la edad del desarrollo, que reciben en una mala propuesta a la abstinencia sexual, al presentar la pretensión de racional de un concepto publicitario de características populistas de derechas alusivo a ‘la vida del que está por nacer’, con el doble estándar del mismo sector de la sociedad queriendo reproducir antivalores tan anquilosantes como el del ‘orgullo pedófilo y pederasta’ o el del pretendido ‘derecho a pernada’, para quitar derechos sexuales y reproductivos, femeninos y masculinos, propicios para un buen vivir que aspira a estar en armonía con su entorno, desde el libre pensamiento: en crítica a un fallecimiento, Vgr., de una mujer de 13 años que fue obligada, por no aplicar una ley de aborto libre, a un parto en el Perú del Cono Sur, de nuestra afección.

La cuestión sentimental da para hablar, de la estimulación de la situación económica de las personas para propiciar, las condiciones posibles para un ‘Baby Boom’ post pandémico, en condiciones de afectar el Censo 2024, como decisión de la mujer.

El texto del Consejo Constitucional, es un texto ecléctico inconveniente, del que muy poco queda de la inspiración que dio origen al apruebo de entrada o del texto que se puede proteger de la Convención de 2022, porque:

  No reconoce la realidad de la prisión política …

  Es punitiva de los procesos migratorios …

  No establece la edad de gestación de 3 meses para la decisión femenina respecto de su cuerpo …

  Se desfinancia la Municipalidad y otros servicios del sector público en la excención de contribuciones de una primera propiedad …

  Se reconocen derechos a la capitalización individual en la previsión social prestados por el sector público o privado, pero excluye el reparto como fondo o propiedad común tal como lo es el de reparto universal y solidario, que desea la población para generar calidad de pensiones e inclusive desaparece el reparto de las cajas previsionales de las fuerzas armadas y de orden Capredena y Dipreca …

  (… )

Un Nuevo Acuerdo Constitucional puede radicarse en la Reforma y Modificación del articulado vigente: 19, 20 y 21 de la Constitución Política de la República de Chile: para la adquisición de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, los del Medioambiente, los de las Diversidades, los del Uso de la Ciencia y la Energía Nuclear en favor de la Paz; del Recurso de Nulidad; y de la Defensoría del Pueblo. Ante la posibilidad de renunciar derechos, para esperar ejercer más y no menos, se perfila la necesidad de renunciar al derecho a ratificar en el plebiscito de fin de año, para que vuelva “Todo el Poder a las Asambleas”.

Waldo Arriagada Peñailillo

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