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Obstáculos para la política. Por Carlos López Dawson

LA POLÍTICA NATURAL

Cuando se habla seriamente de política es necesario señalar que entendemos como tal, para saber si estamos hablando de lo mismo. De las definiciones que la RAE (Real Academia de la Lengua) del concepto de política, sostiene que se trata de “Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados”; “Actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos” y, en último término, hace referencia a la política como actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto o de cualquier otro modo. Así, la política es entendida como el modo en que se arreglan los grandes asuntos del Estado por medio de procesos de debate y discusión entre los representantes electos por el pueblo.

Para una mejor explicación es necesario recurrir a la ciencia política. La política es una ciencia por ser una disciplina autónoma e independiente, con una estructura sistemática y teórica propia. La autonomía de la ciencia política se refiere a una reflexión particular sobre la política. Tiene el status científico porque ha alcanzado un nivel especializado sobre lo político, con un objeto de conocimiento autónomo respecto de otras disciplinas sociales. La ciencia política no es una ciencia especulativa, sino más bien una ciencia fáctica que pretende validarse a partir de la contrastación de sus enunciados con la realidad. (BOLÍVAR MEZA, R. .2013. La política como ciencia. Estudios Políticos, (28). https://doi.org/10.22201/fcpys.24484903e.2001.28.37515).

Para Platón, la política debía estar en manos de personas sabias, "sofocracia”, filósofos, que fueran capaces de entender las ideas y tomar decisiones sabias asociado con la organización del estado ideal. Define política como “el arte de gobernar a los hombres con sus conocimientos, que tiene un fin la de asegurar la felicidad de los ciudadanos en el Estado mediante la estabilidad y la paz. Aristóteles, en su obra ¨Política¨ señala que el hombre es por naturaleza "animal político". Señala la interdependencia de los hombres; la sociedad es un fenómeno universal de la historia humana. Civilizarse es la gran tarea política. Este es el concepto de "político", que tiene el mismo significado que hoy y que entraña la idea de gobierno de hombres.

Nicolás Maquiavelo, en El Príncipe, desarrolla una teoría política realista y pragmática cuya característica más destacada fue la separación de la moral de los individuos y la del estado. Maquiavelo, no deja de envidiar la solidez de los estados nacionales como Francia o España, a pesar de que descubre en ellos barbarie feudal, pero, en la Italia anárquica se soporta el peso de sus divisiones, agravadas por la nefasta presencia de la Santa Sede y las intervenciones extranjeras, el problema político se muestra, por el contrario de difícil solución.

Para Montesquieu, las formas sociales y políticas obedecen a elementos estructurales que inciden en las prácticas y costumbres de los pueblos. Su investigación es empírica. Los datos extraídos de la realidad adquieren significación teórica solo cuando se establecen las relaciones entre unos y otros, a fin de dar con las regulaciones, las únicas que fundan el conocimiento científico de la realidad.

En Rousseau, en el Contrato Social, surge la idea de una democracia participativa, como alternativa a la representativa, idea que inspirará al constitucionalismo moderno y al derecho político post creación de las Naciones Unidas.

Karl Marx y Friedrich Engels, su método se basa en generalizaciones fundadas en hechos históricos mediante el Materialismo Dialéctico y el Histórico. El énfasis de la investigación de Marx y Engels en el funcionamiento del sistema de producción capitalista con respecto a los modos de producción precedentes, es demostrar la explotación del hombre por el hombre e indicar que el motor de la historia es la lucha de clases. Con tales parámetros se analiza la política de largo plazo.

LA POLÍTICA PRACTICA

El ciudadano cada día esta en relación con la política, de hecho, quienes gobiernan el Estado toman decisiones que lo afectan, quieran o no. Por ejemplo, las leyes que debe acatar el ciudadano es resultado de un proceso político. De allí entonces que la política tiene relación con cada uno de nosotros. La participación ciudadana legitima o no las decisiones del Estado. La democracia es la expresión de la voluntad ciudadana. Para ello se requiere que la democracia no tenga obstáculo y pueda ser considerada como tal. Hoy, sin embargo, hay muchas dificultades para considerar que la democracia es tal. Para ello habrá que consensuar que entendemos por democracia.

Desde los noventa del siglo pasado los partidos políticos han sostenido que el país ha retornado a la democracia después de haber estado sometido a un régimen dictatorial que practicó terrorismo de Estado, es decir una política de violación sistemática de los derechos humanos, lo que constituyó una forma de Estado que adoptó ideas neoliberales. Como consecuencia de ello miles de personas fueron detenidas y desaparecidas por agentes del Estado, miles encarcelados sin fundamento ni orden judicial, miles torturadas, perseguidas, despedidas de sus empleos, exiliadas y muertas, mientras se aplicaba una política denominada de schok, reduciendo las tasas aduaneras, privatizando las empresas del Estado en favor de cercanos al régimen, y cerrando la industria nacional, provocando la cesantía más grande de la historia nacional. Las heridas dejadas por este régimen, denominado de seguridad nacional, aún permanecen debido a los cerrojos dejados y a la incapacidad de los gobiernos democráticos para permitir la justicia, perseguir a los criminales y reparar el mal causado a lo que debemos agregar el fenómeno propio del capitalismo neoliberal.

Si bien no se ha vuelto plenamente a la democracia por los obstáculos dejados por la dictadura, a estos se han agregado otros no debidamente denunciados: la distribución regresiva de la riqueza, el control de los medios comunicación por un sector político, la corrupción transversal de políticos, la falta de democracia en los propios partidos políticos, la falta transversal de ética política, la impunidad empresarial sobre delitos que afectaron el derecho al libre mercado, el aumento exponencial de la delincuencia, por un inmigración descontrolada, y la debilidad del Estado para reprimirla, la deslegitimación de la fuerzas armadas y de orden por la gigantesca corrupción que las corroe, la vigencia de una constitución originada en dictadura y que impide la participación democrática.

Ese es el contexto en el que se desarrolla el proceso constituyente desde ya descalificado por haber pretendido los partidos políticos secuestrar la soberanía popular.

RESCATAR LA CONVENCIÓN CONSTITUCIONAL

No cabe duda que la Convención Constitucional intentó superar los obstáculos a la democracia con una propuesta, en esa materia, superior a lo que se conocía hasta entonces. En efecto, la propuesta de nueva Constitución señalaba que la democracia se ejerce a través de diferentes formas: directa, participativa, comunitaria y representativa. Sobre los mecanismos de participación, se establecía el derecho de la ciudadanía a participar de manera incidente o vinculante en asuntos de interés público, abriéndose de este modo a contar tanto con mecanismos de iniciativa ciudadana como también activadas por las autoridades representativas. El Artículo 151 de la propuesta de Nueva Constitución planteaba, además, que “es deber del Estado promover y garantizar la adopción de medidas para la participación efectiva de toda la sociedad en el proceso político y el pleno ejercicio de la democracia”.

La propuesta constitucional sostenía que la ciudadanía podría proponer iniciativas de ley, también tendrían la facultad de impulsar la derogación de una ley en particular. Lo que a esta altura aparece como una medida de corrección cuando una ley ha sido el producto de corrupción, como sucedió con la ley de pesca.

Del conjunto de propuestas democráticas de la Convención Constitucional rescatamos las siguientes:

1.- Iniciativa popular de ley: indicaba que un grupo de la ciudadanía habilitada para votar y que representan el 3 por ciento del padrón electoral (al día de hoy, 450 mil firmas aproximadamente) podrá presentar una iniciativa popular de ley para su tramitación legislativa. Aquí estaríamos frente a un mecanismo no vinculante, pero que es incidente al permitir que la ciudadanía coloque en la agenda legislativa la discusión de ciertas materias. En este mismo sentido, se indicaba en la propuesta que, a nivel regional y local, se debería aprobar una ley para establecer iniciativas populares de normas locales a nivel municipal y regional.

2.- Iniciativa de derogación de norma: se trataba de un mecanismo mediante el cual un grupo de personas habilitadas para sufragar y equivalente al 5 por ciento del padrón electoral (760 mil firmas al día de hoy aproximadamente) podría presentar una iniciativa de derogación total o parcial de una o más leyes promulgadas bajo la vigencia de la Constitución para que sea votada mediante un referéndum nacional. En este caso, no serían admisibles las iniciativas sobre materias relacionadas con tributos ni con la administración presupuestaria del Estado.

3.- Referéndum: se estipulaba que la o el Presidente de la República debería convocar a referéndum ratificatorio de reformas constitucionales que han sido aprobadas por el Poder Legislativo en temas que alteren sustancialmente el régimen político, período presidencial, diseño del Poder Legislativo y duración del mandato de sus integrantes, forma de Estado Regional, principios y derechos fundamentales, además del capítulo sobre reforma y reemplazo de la Constitución. En caso que estas reformas fuesen aprobadas por 2/3 de ambas cámaras, no se requeriría la convocatoria a referéndum. Además, se indicaba que en el futuro Estatuto Regional podría establecerse el mecanismo de referéndum para someter materias de interés regional a la decisión de la ciudadanía (los aspectos específicos y mecanismos deberían quedar definidos en tal estatuto).

4.- Asambleas sociales regionales y comunales: se proponía la creación de estas asambleas para el gobierno regional y municipal, con el fin de promover una participación ciudadana incidente. Serían instituciones consultivas y representativas de las organizaciones de cada territorio.

5.- Audiencias públicas: se establecía el mandato que en los órganos representativos de nivel nacional, regional y local deberían realizar audiencias públicas, de acuerdo al modo en que establezca una ley.

6.-Iniciativa popular de reemplazo de la Constitución: se establecía la posibilidad de que pueda convocarse a un referéndum para reemplazar la Constitución vigente a propuesta de un grupo de la ciudadanía, reuniendo para la convocatoria un número de firmas correspondiente al 25 por ciento del padrón electoral (3,8 millones aproximadamente al día de hoy). El mecanismo incluía que este referéndum también podía ser solicitado por el jefe de Estado con el apoyo de 3/5 partes del Congreso de Diputados y Diputadas y de la Cámara de las Regiones.

MIRAR AL FUTURO

Los procesos de cambio nunca han sido sencillos, algunas veces violentos y otras de transición pacífica. Los cambios también pueden ser lentos o espontáneos. También pueden suceder como consecuencia de intervenciones extranjeras, o de factores no humanos como el cambio climático, desastres naturales, terremotos, etc.

Cuando se enfrentan partidos políticos con posiciones extremas la historia muestra que el resultado puede ser doloroso para todos, con costos no previstos. Por ello la democracia debiera ser plena e integral, con el objeto de permitir a todos los miembros de la comunidad participar sin necesidad de imponer su posición por la violencia. Ello requiere una cultura democrática que se logra con educación cívica de toda la población. Eso es mirar al futuro.

La historia enseña que la farándula y la chimuchina política solo conducen al desprestigio, no solo de los actores que la promueven o participan de ellas, sino también de la política misma, resultandos ganadores otros que se autodenominan no políticos o apolíticos. Por desgracia, estos últimos se trata de lideres que ocultan sus verdaderas ideas sobre el Estado y la sociedad, resultando luego un desastre a veces incalculable. Por ello la educación política o cívica de los ciudadanos es necesaria, no solo para evitar a los aventureros, a los violentos, a los populistas, sino para permitir que el ciudadano elija informado, Por supuesto que para ello es necesario, además, levantar los obstáculos a la democracia que hemos identificado más arriba.

Ahora la decepción que produce el actual proceso constitucional, conducido por los partidos políticos, no por ello, sino por no haber permitido que otros actores y la ciudadanía misma pudiera tener roles más relevantes, lo que ha logrado es que los outsider llamen a votar nulo el próximo 7 de mayo, sin tener una propuesta y sin tener los instrumentos ni la fuerza para evitar que eventuales explosiones sociales se transformen en desastres. Si el propósito de estos es más democracia, ¿ese es el método? ¿Sino de qué estamos hablando?

Abril, 2023

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