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Patricia Bonzi: una huella femenina en la filosofía chilena. Por Alex Ibarra Peña y más...

Patricia Bonzi es una figura importante dentro del desarrollo de la filosofía en Chile, historia que poco conocemos dado que esta tribu intelectual no ha logrado constituirse en el reflejo cultural que debería ocupar más allá del circuito poco conocido de sus departamentos e institutos. Historia que curiosamente ni los propios cultores han contado de manera exhaustiva, existe una deuda grande con nuestros filósofos sobre todos con aquellos que se han atrevido a pensar con una visión crítica comprometida con un humanismo práctico en función de lo social y político.

Esta filósofa chilena, vinculada a la disciplina filosófica en la Universidad de Chile, desde finales de los sesenta en el Departamento de Filosofía ahí en lo que fue el pedagógico; en los setenta en la Sede Norte lugar que experimentó nuevas visiones teóricas y prácticas en el modo de comprender la filosofía, por ejemplo, con el curioso "Taller de filosofía Chilena"; de vuelta de su exilio en París vuelve al Departamento de Filosofía en el Campus Gómez Millas. Siempre destacándose como una maestra formadora notable motivando una filosofía exigente con los límites del pensamiento.

Parte de una tradición intelectual dedicada a la filosofía cercana en la convivencia académica de un potente departamento en el que destacan figuras como Jorge Millas, Jorge Palacios, Armando Cassigoli, Juan Rivano, Luis Oyarzún, Carla Cordua, Francisco Soler, Patricia Soto, Humberto Giannini entre otros. Destacada estudiosa de la filosofía moderna y más tarde, una de las principales difusoras, de la fenomenología y de la filosofía francesa contemporánea, mantengo recuerdos nítidos de sus clases en que nos llevaba a la lectura de Lévinas, Foucault, Deleuze y Derrida, a finales de los noventa y principios de este siglo, a veces con las aulas aún pasadas a los gases lacrimógenos que asediaban a las universidades públicas.

Más tarde tuve el privilegio de compartir con ella algunos simposios en torno a la filosofía chilena, y conversaciones en torno a la importancia de recuperar la historia del ejercicio filosófico en Chile como un acto de memoria política, dentro de sus recuerdos me sirvieron mucho las conversaciones sobre Millas y Rivano, junto a su consejo de que prestará atención a la obra de otro de sus maestros quien fuera Luis Oyarzún.

Una maestra que deja una profunda huella de reconocimiento para varios cultores de la filosofía en Chile, esa tradición heredera de la visión que tuvieron personajes de nuestra historia intelectual como lo fueron Valentín Letelier, Enrique Molina y Pedro León Loyola. Una maestra que logró agrupar también a un grupo de mujeres que profesionalmente se han dedicado a la filosofía universitaria.

Patricia Bonzi es un testimonio que merece ser rememorado por su capacidad intelectual, su vocación filosófica humanista, pensamiento crítico y desafiante para una filosofía situada abierta a los aportes de la tradición universal. Una maestra que encontró su mejor lugar en las aulas o entre café y cigarrillos, relatando su experiencia filosófica, escena que sin duda se hace entrañable.

Alex Ibarra Peña.
Dr. En Estudios Americanos.
@apatrimoniovivo_alexibarra


La redacción de la edición chilena de Le Monde Diplomatique le rinde homenaje a Patricia Bonzi y sus antiguos camaradas del PCR la recuerdan con admiración, cariño y emoción.

Nuestras condelencias a su hijo Pablo y a todos sus familiares y amigos.


La fuerza de la vulnerabilidad. In memoriam de Patricia Bonzi. Por Cristóbal Balbontin

Patricia Bonzi ha muerto. El vacío inconmensurable que dejan estas palabras al pronunciarlas sólo se compara a la impronta que ella deja en la historia de la filosofía chilena. Quizás no en la forma de grandes y voluminosas obras, sino más bien en la traza inscrita en el corazón y en el espíritu de aquellos que tuvimos el privilegio de ser sus estudiantes.

En los años 90’, Licenciatura en filosofía de la Universidad de Chile estaba dominada por la omnipresencia de la ontología fundamental heideggeriana. Ya sea en filosofía antigua, medieval, moderna o contemporánea, Heidegger constituía la puerta de entrada a los distintos autores que poblaban esta división canónica de la filosofía.

Para nosotros jóvenes estudiantes, inquietos y ávidos de novedad, en este paisaje – a ratos liso y regular- un curso capto nuestra atención: la lectura de las Meditaciones cartesianas de Edmund Husserl por la profesora Patricia Bonzi. En una sala en el subsuelo, del hoy antiguo edifico de la Facultad de Filosofía y Humanidades en el campus Juan Gomez Millas, muy tarde, a deshoras, al anochecer en el semestre de invierno, nos dábamos cita los martes en la tarde con esta profesora desconocida. Menuda, de edad avanzada, y no por ello menos coqueta, con unos furiosos labios pintados rojos y un cigarro que siempre la acompañaba, Patricia tenía algo que te transportaba en el tiempo al espíritu de los años 60’, con la sala atiborrada de estudiantes, donde a ratos el olor a tabaco y el encierro producía un ambiente esotérico y de complicidad en torno a un gran secreto que sólo se podía develar anfractuosamente como la fenomenología que ella impartía.

El encuentro con Patricia fue un descubrimiento. No un acontecimiento fugaz, sino un despliegue lento, pausado y cadencioso, de sesión en sesión de lectura, en el cual ella lenta y rítmicamente, como el ir y venir de las olas, guiaba la lectura de Husserl. Con ella éramos libres de cualquier axioma o presupuesto intelectual, de cualquier dogma o predicado de valor que condicionase el abordaje de los textos. Su forma ad-rem nos llevaba sólo atendiendo a la cosa misma, a la obra, a la letra sin comentarios secundarios ni ornamentos innecesarios, permitiendo en ese gesto que cada uno descubriera a su Husserl; en ese método lento y prolijo que depositaba todo el gesto y la inflexión en la experiencia, y en nada más que la experiencia.

Sorpresivamente una pausa, la profesora Bonzi levantaba la mirada, se quitaba los lentes y echándose hacia atrás nos interrogaba con su voz frágil que parecía quebrarse: “¿Bueno, ¿qué significa todo esto?”. Lanzándonos a interrogar de la forma más disparatada e ingenua el texto, sólo para interrumpir la discusión con una risa dulce y sincera. Nuestros comentarios, la mayor de las veces torpes otras veces atrevidos, eran acogidos cálidamente por ella, pero no por eso de forma acrítica ni menos exigente.

Su curso se llenaba. Prosaicamente, el rito de los martes al anochecer se repetía hasta muy tarde en la noche, semana tras semana, para sellar el rito de pasaje a otra forma de pensar. Sus lecciones me dieron en sus formas y maneras de hacer filosofía, la libertad que hasta ese entonces no había encontrado. Sólo después, al finalizar el curso conocí a la mujer detrás de la profesora. De una agudeza extraordinaria, que solo era superada por su humidad, nunca quería figurar ni sobreexponerse. Prefería la visita en su casa de Ñuñoa donde las largas conversaciones en su formidable y bella biblioteca eran acompañadas de té con leche.

Sólo entonces conocí la historia de su formación en el pedagógico, su exoneración y exilio en Francia durante la dictadura. La violencia que vivió y presenció. Con ella comprendí que el saber era inseparable de la ética. Que la sabiduría se encarnaba en la vida de las personas. Su sensibilidad por la fragilidad y la vulnerabilidad de cada ser humano en su alteridad infinita era menos la marca del pensamiento de Levinas, que la cicatriz de una vida. A pesar toda la violencia de la época que le tocó vivir, la templanza, serenidad y prestancia se expresaba en Patricia Bonzi con una permanente solicitud y conciencia por el valor de la vida.

Ella fue para una generación completa un verdadero comienzo. Ahora, en la hora de su muerte, compruebo que ha sido un camino.

A usted, a su traza indeleble inscrita en nuestra memoria.

Cristóbal Balbontin
Profesor asociado
Universidad Austral de Chile


Aquí pueden encontrar una entrevista realizada a la profesora en el contexto del «I Ciclo de Mujeres, Memoria y Filosofía: Patricia Bonzi» realizado por la Red de Filósofas Feministas en Chile: https://www.achif.cl/in-memoriam-patricia-bonzi-moas-26-de-febrero-de-1934-16-de-junio-de-2026/}

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