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Postergación de elecciones, una oportunidad de aprendizaje. Por Luis Osorio

Desde octubre de 2019, se han abierto variadas materias que contribuyen a innumerables contenidos para incorporarlos en aprendizajes, en todos los niveles de edades. Entre las fuentes del aprender, se encuentra la observación de las decisiones de nivel país, una de las cuales es la tramitación rápida y por razones entendibles, de la postergación de las elecciones. El aprendizaje inherente, es el canal para llegar a ello, se parte por la iniciativa de incorporar una reforma en la Constitución del 80, discusión parlamentaria, posibilidad de formular indicaciones, aprobar y dentro de plazos acotados, promulgar la reforma; es un tiempo breve y a las 17:00 del día de hoy no sale humo blanco. Pero el aprender, va acompañado de aplicar los saberes a otros ámbitos, el voto obligatorio en las elecciones presidenciales puede llegar a ser una realidad para las parlamentarias y presidenciales del año en curso, tal vez ameritando un trámite legislativo similar, con la ventaja que hay un tiempo mayor por delante.

Con el advenimiento de la pandemia, los contenidos necesarios de aprender, se han visto acrecentados y al respecto la autoridad educacional puede estar tranquila, porque el mayor conocimiento que es de importancia para el país, para la sociedad, para la convivencia humana y la proyección de vida futura, es la observación y análisis de la realidad en su conjunto y la capacidad de reaccionar frente a ella. Aprendizajes de alto nivel. No se trata de materias consideradas en lo formal de las aulas, son circunstancias que deben abrir paso a replantear la educación, no con realidad aumentada y tampoco bajo la mirada de la realidad virtual. Se trata de lo que se vive a diario y el significado de la evidencia, da cabida a unidades de aprendizaje.

Al seguir el estilo curricular planteado con divisiones en asignaturas, y opciones de flexibilizar después de ciertos años, ninguna de ellas podría ser indiferente a lo que estamos viviendo, la educación debe estar dotada de sentido y de esa frase que dice “preparar para el mañana”, utilizando como base lo que indica el tiempo actual. Una visión y oportunidad que el ministro de Educación, no supo aprovechar.

Pero el conocimiento, sale de la frontera del aula y también se instala en diferentes territorios, caracterizados en una geografía de gran extensión, en que la vida transcurre de manera diferente. Las necesidades y oportunidades, en cada lugar no son las mismas. El tejido social en algunos lados está muy deteriorado.

Se aprende de las decisiones no acertadas que van haciendo la historia del país, de lo inadecuado que es no disponer de modelos alternativos frente a situaciones adversas, y que llevan a un grado extremo de obstinación por seguir transitando y forzando estilos de vidas marcados por extremos que benefician a los cercanos al 1% del cual tanto se ha hablado en más de una ocasión.

Los gobernantes y quienes lo acompañan como funcionarios de confianza, no sirven si sólo aspiran al poder que siempre han tenido, y no les importa quienes son sus gobernados, encontrándose a una distancia considerable de ellos. Cuando no se había percibido el hecho de una condición de vivir hacinados y con eso la autoridad queda impresionada, cuál será la medida que viene para resolver ese hecho si se trata de una torre de más de 20 pisos, o el caso de un campamento con carencia de servicios básicos. Formas de vidas que se han construido avaladas por la desigualdad.

Las circunstancias obligan a lo inevitable, los peores niveles de indicadores de tiempos de pandemia fuerzan a tener que postergar una elección, no el proceso electoral que de alguna forma sigue con pausa en lo propagandístico, pero sí en el estado de alerta de los actores principales como lo son los candidatos y potenciales electores, en quienes recae la decisión de concurrir o no a las urnas atendiendo a la situación sanitaria reinante.

Pero también desde el conocimiento, los factores epidemiológicos son altamente variables, que caen en lo probabilístico y que no dan certeza de un escenario igual o peor, en los primeros días de mayo en que nuevamente los argumentos de la decisión actual, racionalmente deben ser tomados en cuenta y reagendar la elección si es necesario, tantas veces como sea preciso. Nuevamente se está actuando en forma apresurada, sin tener cuenta lo prioritario.

No estamos en épocas triunfalistas, por ningún lado, en lo que tiene que ver con pandemia todo bajo estudio, imponderables y carente de certezas. También dentro de la incertidumbre y sólo como apreciación, el año 2023 podría estar la situación algo más controlada. Pero un resultado probabilístico oscila entre 0 y 1, si podemos garantizar la ocurrencia del cero, habría control, en otro caso todo es posible.

La elección, puede estar sujeta a diferentes visiones, de las cuales a las que otorgo mayor relevancia, por el hecho de la falta de costumbre de un proceso de esta naturaleza, es la elección de constituyentes. Bajando en nivel de jerarquía, ubico a las de gobernadores, seguidas de las municipales. Esto supeditado al escenario político actual, pero son elecciones diferentes y no combo tres. Aunque algunos lo aprecien en forma diferente, y se refieran a la salud de la democracia, alguien que no existe no está expuesto a contraer ninguna enfermedad. La permanencia y obediencia a la Constitución redactada en dictadura, no permiten aceptar el haber crecido en una nación democrática, desde el año 1990 hasta la actualidad, por tanto, al no haber democracia, menos habrá un virus que la pueda afectar.

El 11 de septiembre de 1973, no sólo hubo un golpe de Estado, sino que se propino un duro golpe al Estado, entregándoselo al privado el poder en lo económico.

Al terminar en una fecha aún en suspenso, la redacción de la nueva Constitución y seguir luego con el plebiscito de salida de carácter obligatorio, se incorporarán electores jóvenes que en este momento no tienen la edad necesaria para votar. Algunos de estos electores están cursando la enseñanza media, lo que abre pasó a que los aprendizajes vertidos en este artículo deben ser asimilados por ellos.

Aunque el día de la elección se tenga la edad para votar y la inscripción es automática, será necesario verificar previamente si el registro del domicilio es el correcto, y también la consideración que, según la ley electoral, el padrón de los electores habilitados para sufragar se cierra alrededor de 70 días antes de la fecha de los comicios.

El cambio de fecha de las elecciones fijadas para el 10 y 11 de abril, se originó desde un proyecto de reforma constitucional, en que se especifica el traslado para el 15 y 16 de mayo. Este proyecto, hace referencia a que el padrón electoral será el mismo que el definido para la elección de abril, así, cabe la interrogante de sí la reforma puede ponerse por encima de lo que indica la ley que regula las elecciones y que hace mención explícita del cierre del padrón acorde a la fecha de celebración de las elecciones.

Por cierto, una readecuación del padrón trae consecuencias al organismo encargado de liderar este proceso, SERVEL, pero ello no justifica el no actuar con rigurosidad, especialmente si se debería contar a nivel de instituciones de este tipo, con los Sistemas de Información que resuelvan según la ley las consecuencias de los cambios, incluyendo las exigencias de auditorías y el dinamismo de cambio de los datos de referencia, tratándose de más de 30 días de diferencia entre la fecha inicial y la reprogramada. Se excluirán a jóvenes que en una fecha de corte al mes de febrero del 2021 hayan cumplido 18 años.

Aparece con esto nuevos aprendizajes, del ámbito de la educación cívica y de la forma en que opera lo legal.

También nunca falta lo desatinado, desde la autoridad y que va ocurriendo a diario, lo cual también invita a la reflexión, y es lo que se denomina el contraejemplo de la forma en que no se debe proceder. El aprendizaje final es valioso, e indica la manera del buen accionar, en desmedro de lo inadecuado. El Ministro de Salud, en conferencia de prensa del día 25 de marzo de 2021, planteó que “a no ser que no hubiese una catástrofe, por el momento se mantiene, tal como está en la ley, la votación los días 10 y 11”.

Sin embargo, en los permisos que se obtienen en la Comisaría Virtual, el párrafo inicial de estos dice de manera textual: “Considerando lo dispuesto en el Decreto 104, de 18 de marzo de 2020, del Ministerio del Interior y Seguridad Pública, que declara Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe, y en el Decreto 269, de 12 de junio de 2020, del Ministerio del Interior y Seguridad Pública, que dispone su prórroga, se otorga la siguiente autorización…”. Es decir, la catástrofe ya estaba legalmente instalada. (copia textual de un permiso otorgado el 29 de marzo de 2021).

El día 4 de abril de 2021, en el informe diario, la subsecretaria de salud se refirió a que, desde el inicio de la pandemia, habían dado indicaciones sobre el uso de mascarillas en lugares públicos y de igual forma al autocuidado de los adultos mayores. No actuando en consecuencia, es el propio presidente de la república el que caminaba en una oportunidad, por una playa sin hacer uso de la mascarilla. Doble falta a no hacer caso del autocuidado en su condición de adulto mayor. Se trata de señales que van quedando plasmadas entre el decir y el actuar. Por último, y finalizando en lo constituyente, hace días Piñera decía "ahora vamos a tener que pasar por este test democrático, a pesar de que estoy consciente de los riesgos, escucho y leo lo que plantean algunos sectores extremistas que quieren terminar con todos los valores y principios…”. Deja ver al estilo propio de la derecha, el término extremista casi como un violentista. Pero será un extremista aquel que no acepta la violencia, y que se ubica en un extremo diametralmente opuesto al del pensamiento de Piñera. Y cuando habla de valores y principios, son los que él propugna de tanta envergadura, que prevalecen ante los valores y principios de otros. Por ejemplo, el valor de la condición humana de la justicia social y la igualdad de oportunidades otorgadas desde la educación, aquella educación como la de los mejores colegios privados propagada a toda la educación pública. O el principio de querer una vida digna, sin ser parte del 1% más rico, y desarrollar a todo nivel el principio de la sencillez como forma de vida, entendiendo que el gobernar debe ser el acto de la interpretación de todos y no el beneficio de unos pocos. Además, de aceptar que cuando hay momentos de necesidades sociales acrecentadas, hay modelos económicos y estilos de vida que inevitablemente entran en la obsolescencia. Es la conformación de otros valores y principios, de los cuales cada uno debe decidir si son tan extremistas.

El principio y el valor de poder afirmar, que tenemos más de 30 años de postergación, el año 1990 era perfectamente claro de donde veníamos y hacia donde debíamos ir.

También la locuacidad de Piñera habla de utopías, respecto a eso la siguiente reflexión. El 11 de septiembre de 1973, las utopías las terminaron, los sueños pasaron a ser utopías y no hubo más sueños. Al despertar en octubre del 2019, los sueños reaparecieron y no son utopías, sólo afirmar que es muy justo lo exigido, y para tranquilidad de Piñera ya no se le está pidiendo a él, le queda menos de un año en el cargo, así que en nada se dé por aludido. Es el tiempo del pensar en un país diferente, sobre el cual deben decidir las mayorías y no el país en el cual los gobiernos nos llevaron a una convivencia altamente desigual. Si el poder continúa en las minorías, seguimos igual. Cada uno debe juzgar sobre su grado de responsabilidad, y engaños de las épocas de campañas electorales, que paulatinamente contribuían a espantar al electorado y opacar la participación. El arrepentimiento no cabe y lo tardío tampoco, no hay nada que impida el actuar altamente consciente de los efectos que produce y cada uno lidera la consecuencia de su accionar, sobre todo en un espacio de tiempo no menor.

5 de abril de 2021

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