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Quiero participar. Por Carlos López Dawson

EL FRACASO DE LA DEMOCRACIA.REPRESENTATIVA

Muchos halagan la democracia y la supuesta trayectoria democrática del nuestro Estado. Bien sabemos que la historia escrita, digamos tradicional, oculta la verdad trágica del país. Miles de masacres, estados de excepción, negación y suspensión de los derechos humanos, dictaduras diversas, en fin todo menos que una tradición democrática. (Ver las investigaciones de los historiadores Sergio Gress, Felipe Portales, Pinto y Salazar, entre otros) Ahora bien, la democracia representativa parece estar en falencia, siendo considerada por muchos expertos como insuficiente para satisfacer las demandas ciudadanas. Ha habido muchas escuetas sobre la participación ciudadana a propósito de la propuesta constitucional de la Convención Constitucional coincidiendo en cuanto a que la ciudadanía debe tener el derecho a participar en todas las decisiones relevantes con plebiscitos, consultas y cabildo, también a que la ciudadanía debe tener derecho a sacar de su cargo a las malas autoridades por medio de un plebiscito. Si esas propuestas se hubieran aprobado Chile se habría convertido en una democracia participativa. Recordemos que este modelo de participación articula la representación con procedimientos directos, toda vez que la existencia de instituciones representativas a nivel nacional no es suficiente para que haya democracia, es más para alcanzar la máxima participación de todos, esta debe ubicarse en otras esferas (laborales, educativas, etc., por cuanto participación significa igual participación en la toma de decisiones (López Dawson y Vergara Estévez, Otra oportunidad para la democracia participativa, en https://www.lemondediplomatique.cl/2021/07/una-oportunidad-para-la-democracia-participativa.html) . Para superar la profunda crisis de representación y legitimidad de las democracias, al instaurar un sistema de democracia participativa puede restablecer las relaciones entre los ciudadanos y el sistema político; con ello se evitará la cooptación de las democracias por las elites del mercado, por cuanto la participación política contribuye al desarrollo de las capacidades de reflexión y responsabilidad social de los ciudadanos al hacerlos realmente partícipes del proceso político e incorporar sus aportes para enfrentar los problemas comunes. Sin duda que el modelo de democracia representativa, además, sin rendición de cuenta, ha ido creando un malestar social debido al sentimiento de exclusión que produce. La creación de una aristorcracia como resultado natural del proceso de democracia representativa, conlleva a una decadencia de la misma. Ello se supera, entre otros medios, con la democracia participativa. De esa manera se rompe el fenomeno de copia de sistemas de países centrales.

TEORÍA DE LA DEPENDENCIA

El concepto Estado dependiente se fundamenta en la teoría de la dependencia elaborada entre los años 1960 y 70, sobre la situación de estancamiento socioeconómico latinoamericano, y es una respuesta a la teoría de la industrialización de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) (sustitución de importaciones), (Ver BIELSCHOWSKY, R. (2009). Sesenta años de la CEPAL: estructuralismo y neoestructuralismo. Revista de la CEPAL, (97), 174-194.), y a la teoría del desarrollo (desarrollismo), (ver Lopez Dawson, Carlos, El Estado Perdido, filosofía política del estado dependiente. Santiago, Universidad la República, Ediciones Jurídicas de Santiago. 2024). Esta teoría utiliza la dualidad metrópoli-satélite caracterizando a la economía mundial como un sistema que establece la desigualdad y resulta perjudicial para los países no desarrollados, los que cumplen un rol de subordinación de producción de materias primas con bajo valor agregado, en tanto que las decisiones fundamentales y los mayores beneficios se realizan en los países centrales, a los que se ha asignado la producción industrial de alto valor agregado (ver Mendiluza Díaz, Diana, & Jimenez Barrera, Yasmani. (2018). La teoría del desarrollo y su influencia en América Latina. Revista Estudios del Desarrollo Social: Cuba y América Latina , 6(1), 22-46. Recuperado en 21 de febrero de 2024, de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2308-01322018000100002&lng=es&tlng=es. . Si bien el éxito efímero del neoliberalismo y de las críticas a la teoría de la dependencia, bajo el argumento de que la misma carece de fundamento, la teoría sigue siendo considerada como un aporte para el estudio de las relaciones internacionales y de la política en general.

COPIAS MAL HECHAS

Entre las consecuencia negativas internas de la dependencia esta copiar acríticamente comportamientos y políticas practicadas en países centrales. En los años 70 del siglo pasado en Francia se utilizó la acusación al gobierno de ser incapaz de controlar la delincuencia, sin embargo, varios estudios demostraron que esa incapacidad no tenía relación con el color o tendencia del gobierno sino era consecuencia del propio desarrollo del sistema económico ( Ver Revue de Science Politique, 1971). A su vez Naciones Unidas demostró que efectivamente había una relación entre delincuencia y tasas de desarrollo económico (más cesantía, mala distribución del ingreso, más analfabetos, más delincuencia). El Instituto Interregional de las Naciones Unidas para Investigaciones sobre la Delincuencia y la Justicia (UNICRI) es uno de los cinco institutos de investigación y capacitación de las Naciones Unidas. Fue creado en 1967 con la finalidad de asistir a nivel intergubernamental, gubernamental y no gubernamental, en la formulación e implementación de las políticas criminológicas y de justicia criminal. Su trabajo ha demostrado que la delincuencia no es un problema de la política cotidiana sino estructural de las sociedades. Por ello, acusar a un gobierno de no ser capaz de controlar la delincuencia es una acusación errónea. De manera que, cuando se pide justicia por las víctimas de los delitos, no es al Presidente de la República al que hay que hacerle manifestaciones sino al Presidente de la Corte Suprema, y, mejor aún, a los parlamentarios que ejercen facultades legislativas. También es necesario cuestionar el modelo de sociedad y la economía que producen tantos delincuentes, así como la inexistencia de democracia participativa.

LA ORIGINALIDAD DE LA POLITICA

La política es el conjunto de actividades que se asocian con la toma de decisiones en grupo y otras formas de relaciones de poder entre individuos. También se define como el conjunto de decisiones y medidas tomadas por determinados grupos que detentan el poder, en pos de organizar una sociedad. La política es una actividad orientada en forma ideológica a la toma de decisiones de un grupo para alcanzar ciertos objetivos. Es el conjunto de relaciones derivadas de la interacción de los seres humanos como consecuencia de vivir en sociedad. El hacer política se presenta como una formación de los ciudadanos para que ejecuten una participación consciente y activa en las decisiones del gobierno La política es la ciencia de la gobernación de un Estado o nación, y también un arte de negociación para conciliar intereses. Si entendemos la política como la construcción del estado, es decir del lugar donde vivimos, trabajamos y amamos, no nos estamos refiriendo al cómo sino a participar en esa construcción que no puede ser hecha sino en comunicación social. Cada ser humano tiene una responsabilidad política para hacer de este mundo uno mejor, teniendo presente que aún queda mucho por hacer para resolver los problemas sociales pendientes, estaremos cumpliendo con nuestro compromiso ético. Y todo indica que el modelo ideal para lograrlo es la democracia participativa. En la medida que volquemos nuestros esfuerzos en ello seremos consecuentes con el compromiso humano y social que adquirimos al llegar a este mundo. La lucha por el poder está en el centro de la vida política: según las sociedades y los regímenes, los partidos, las facciones, los clanes o las familias luchan por tomar el poder o permanecer allí. Entonces la política requiere de autenticidad y por lo mismo debe ser rechazada toda copia extranjera. La reflexión sobre el poder está en el centro de la filosofía política desde Platón, de manera que la política como reflexión es universal, pero las estrategias y tácticas políticas solo serán eficientes en la medida que reflejen la realidad donde se pretenden aplicar. De esta manera, es decir, con un conocimiento teórico, pero a la vez práctico, de esta realidad creada por el hombre, como es la actividad política, realidad tanto material como intelectual, se puede lograr un entendimiento mayor que esté disponible con el objetivo de comprender mejor la conducta humana, contribuyendo a explicar dicho fenómeno en una comunidad en particular. Y todo ello se logra con la participación democrática.

LA RESPONSABILIDAD DE LOS MEDIOS

En el caso específico de los medios escritos, se da origen en Chile a un duopolio de dos importantes grupos económicos, los consorcios del Grupo Edward (El Mercurio) y del Grupo COPESA. Desde el punto de vista ideológico y político en sus líneas editoriales, se podría llamar a esto un monopolio por las coincidencias antes mencionadas, aunque claramente son dos grupos económicos diferentes que forman una estructura oligopólica. Desde el golpe de estado de 1973, el Grupo Edward (El Mercurio) y COPESA se subordinaron al gobierno militar por afinidad ideológica y financiera. Ambos consorcios estuvieron cercanos a la quiebra como otras empresas afectadas por el endeudamiento que se desató en toda América Latina desde 1982, salvados mediante créditos del Banco del Estado y refinanciamientos que nunca fueron retribuidos y se estima que por esta causa el Estado perdió 27 millones de dólares a favor de El Mercurio, mientras las operaciones en torno a COPESA permitieron que este grupo fuera adquirido finalmente por conglomerados empresariales enriquecidos bajo la dictadura y afines a la UDI, que pagaron siete millones de dólares. Estos dos consorcios periodísticos concentran cinco de los seis diarios de circulación nacional, Grupo Edward (El Mercurio, La Segunda, Las Últimas Noticias) y COPESA S.A. (La Tercera, La Cuarta. La Hora y La Hora de la Tarde, estos dos últimos de distribución gratuita. Existe además otro diario de distribución gratuita con alcance a algunas regiones que es Publimetro (MTG, de capitales Suecos) y la Hora. La situación descrita de la propiedad podría eventualmente afectar la libertad de mercado y limitarse solo a un problema económico, regulado por la legislación antimonopólica. Sin embargo, el problema se complica con el control que los propietarios de estos medios ejercen sobre la información, por ello que la situación de la libertad de expresión no se relaciona con la concentración de la propiedad de los medios sino como se ejerce el pluralismo en el interior de estos.

LAS APORÍAS DEL MERCADO COMO ATENTADO A LA LIBRE EXPRESIÓN

Supuestamente los medios de comunicación actuando como empresas pueden acceder a un mercado libre, ofreciendo sus servicios al mejor postor. Sin embargo, ello no ocurre en Chile por cuanto hay farios factores que lo impiden. En primer lugar, la citada democracia representativa que se presta para la corrupción, en especialmente la falta de mecanismos de rendición de cuentas y la inexistencia de mecanismos de participación democrática. En segundo lugar, la citada concentración de la propiedad en pocos medios y todos ligados a sectores políticos que practican la intolerancia y la discriminación , y que impiden la democratización del medio, es decir, impiden que en sus medios se publiquen noticias que vayan contra sus ideas políticas y además el hecho que los principales medios nacionales escritos manipulan las noticias para presionar al gobierno. Luego, el control que empresarios poderosos ejercen sobre estos medios mediante el avisaje. En seguida la existencia de normas legales que impiden al Estado e incluso a los particulares a elegir el medio de comunicación que deseen o que sea más barato. En efecto, en la ley existen numerosas normas que obligan a publicar los avisos legales en medios de circulación nacional o de amplia difusión, con ello el mercado queda fosilizado impidiéndose el libre mercado, el de la oferta y la demanda. En quinto lugar, la inexistencia de democracia interna de los medios, agravado por la inexistencia de comités de ética o disciplinarios. Finalmente, un sexto elemento a considerar respecto de la inexistencia de libertad de expresión en Chile son las condiciones de créditos blandos o perdonazos a las empresas dueñas de los medios, con lo cual se les ha dado una ventaja en el mercado cuyos efectos son su preeminencia. Los medios dominantes son utilizados como instrumentos de dominación y de presión política en la lucha política cotidiana, sin ética y mintiendo permanentemente en favor de sus ideas, algunas contrarias a los más elementales principios de derechos humanos, como el conocido caso de los 119 (https://archivochile.com/Derechos_humanos/119/ddhh1190029.pdf). Por lo tanto, los medios dominantes no han sido una contribución al combate de la delincuencia, sino que, al contrario, se han limitado a exponerlo como un elemento de la política cotidiana, sin analizar las verdaderas causales.

A CONTRIBUIR O PERECER

Los medios han desempeñado un papel significativo en la construcción de discursos y percepciones sobre la seguridad ciudadana, influyendo en cómo percibimos a los delincuentes y la delincuencia. A menudo, construyen una imagen ideológica de los delincuentes, presentándolos como sujetos marginales o peligrosos, sin explicar los contextos, las causas, y exagerando su importancia circunstancial. De esta manera pueden afectar la opinión pública y las políticas de seguridad, contribuyendo a amplificar el miedo al delito y crear estereotipos sobre ciertos grupos de personas. En resumen, los medios pueden contribuir tanto a la paz como al combate a la delincuencia para lo cual deben ser conscientes de su influencia y actuar de manera responsable al informar sobre la delincuencia. Su papel debe ser equilibrado, evitando la exacerbación del miedo y los estereotipos, y promoviendo un enfoque informado y constructivo para abordar este desafío social desde su propia democratización. Además, la delincuencia no solo se combate con más represión, aumentando las penas, que sin duda es aconsejable, sino que además con más educación y políticas sociales, con más democracia en especial participativa.

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