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Reflexiones sobre el presente de los pueblos originarios en la ciudad y el reconocimiento de un Estado plurinacional

Desde que Chile es Chile, siempre hemos sido una sociedad segregada y marginada, tema especialmente notorio para el mundo indígena. Siempre, desde los albores de la república, hemos debido aprender a subsistir en un sistema basado en la discriminación y con serios problemas de integración e inclusión. Desde esos inicios pretéritos nos hicieron pelear, a punta de fuego y pólvora nos separaron, haciendo desaparecer parte fundamental de nuestras raíces, culturas ancestrales, cuidadoras de la tierra, conocedoras del cielo y las estrellas. Mutilaron parte importante de su existencia y memoria, cimentando la historia del despojo hacia nuestros pueblos originarios, violencia presente hasta nuestros días. Por suerte, en el último tiempo han existido diferentes experiencias que han ayudado en el reconocimiento, reconstrucción y cuidado de nuestras primeras naciones, víctimas constantes de procesos económicos que los han condenado a la pobreza y marginalidad, obligándolos a abandonar sus orígenes geográficos y en consecuencia, parte importante de su cultura, en medio del cemento y el polvo de las calles de las ciudades.

Hace casi dos meses se realizó el “1º CONGRESO INTERNACIONAL DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS EN LA CIUDAD: RECONOCIMIENTOS Y REALES AVANCES PARA UN ESTADO PLURINACIONAL”, organizado por la ONG Pueblos Originarios, Memorias & Sociedad, en el auditorio Salvador Allende, ubicado en las dependencias de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. A esta instancia, asistieron variadas personalidades del mundo político, además de activistas sociales, en pro del reconocimiento y avance en políticas públicas, a favor de los pueblos originarios habitantes del mundo urbano.
Bajo esta idea, se elaboraron una serie de reflexiones, queriendo aportar al actual debate constituyente, el que según el escritor e investigador francés, Jean François Gareyte, autor de los dos tomos del libro «Le rêve du sorcier» (el sueño del hechicero). Una biografía Orélie-Antoine de Tounens”, esto no es algo nuevo, indica: “El presente de los pueblos originarios en Chile, es la búsqueda necesaria de un reconocimiento, el que debió haber sido hace años. Ha sido una lucha constante, la que al parecer va dar buenos frutos. Han sido muchas las personas que han peleado por esto e insisto, no es una pelea de ahora”.

Lo que indica Gareyte es claro, según sus múltiples investigaciones e indagaciones, el dilema constitucional del presente, no sería otra cosa que un acto reflejo de nuestra historia. Podríamos decir que la reivindicación de nuestros pueblos originarios se da casi de forma instintiva, como algo inherente a la dignidad humana, vinculada a un origen cultural e inclusive geográfico, el que debe ser respetado. El historiador mapuche, Fernando Pairican, también invitado a esta jornada como expositor, coincide con esta observación y define la plurinacionalidad “como una necesidad, pensando en el presente y futuro, no sólo de nuestros pueblos originarios, sino que del país en su conjunto”. Lo que expone Pairican es una realidad considerando el contexto en que se da el actual debate constitucional, el que desde un sector busca ciertamente la integración, inclusión y reconocimiento de todos nuestros grupos indígenas, los que hoy en día habitan un país que no les pertenece del todo.

Arturo Cona Pirul, Profesor y comunicador radial de la Radio Nuevo Mundo, ha sido enfático en señalar: “Chile siempre ha sido un país multicultural, es ese el motivo por el que debe existir un reconocimiento desde una Constitución Política, porque hay un grupo no menor de personas que se ha visto desplazado a partir de esta”. A lo que hace referencia Cona Pirul, es que desde siempre nos ha caracterizado la existencia de varios grupos humanos en el territorio, desde antes que se forjara en estas tierras lo que conocemos hoy en día como Estado de Chile. Somos y hemos sido históricamente un país multicultural y debemos hacer algo para que exista un real reconocimiento hacia los diferentes pueblos que acá habitan. Debemos tomar en cuenta, que al no existir políticas públicas que favorezcan estos procesos, ocurren eventos que facilitan el retroceso y pérdida cultural de nuestros pueblos originarios. Hernán Tapia Huenchucai, miembro de la Asociación Indígena We Rayen Lof, es claro e indica lo nefasto que puede ser esto para los diferentes grupos étnicos que habitan el país, debido a la pérdida del conocimiento ancestral y su transmisión a las nuevas generaciones. El grado de negatividad derivado de un suceso de este tipo es altísimo, cuando consideramos la pérdida de la lengua o elementos propios de la cosmogonía indígena. Margarita Vargas, ex constituyente y representante del pueblo Kawashkar, comenta, que una de las formas en las que se podría recuperar el tiempo perdido y rescatar parte nuestras culturas ancestrales, es la generación de espacios que permitan la memoria. Habla de la importancia que tendría la creación de políticas de carácter gubernamental, pensadas en “fomentar los derechos lingüísticos de nuestras primeras naciones”. Hablamos nuevamente de poner atajo a un problema, el que hasta el momento no ha sido tratado por ninguna Constitución Política de Chile, condenando al desarraigo cultural a un porcentaje no menor de habitantes. Lo expuesto por Margarita Vargas, coincide con lo hablado por parte de Jessica Rupayan, abogada mapuche y promotora de los Derechos Humanos e Indígenas, quien indica que esta problemática se debe principalmente a “la falta de una perspectiva jurídica en favor de los pueblos originarios”. Esta desconexión y poco conocimiento respecto a nuestras culturas ancestrales, además de significar la pérdida cultural, implican la generación de focos de discriminación, acompañados de la perpetuación de mitos respecto al presente de nuestras culturas indígenas. “Primero nos trataron de flojos, luego de terroristas y ahora dicen que seremos millonarios”. Rupayan con esta frase describe lo que viven nuestros pueblos originarios en el presente. De esta manera son tratados, de forma bastante malintencionada, cuando consideramos que son ellos una de las principales víctimas de la actual Constitución Política, permisiva frente a la destrucción de territorios ancestrales, viviendo en armonía con la violencia que significa el deterioro de culturas presentes desde siempre, en un país que ciertamente no les corresponde del todo.

ONG Pueblos Originarios, Memorias & Sociedad

Link de ponencias: https://youtu.be/biDurq3emjM

Link de apoyos nacionales e internacionales para el primer congreso internacional de los pueblos originarios que habitan en la ciudad. Santiago de Chile: https://youtu.be/n2-OX5N-Jck

Foto de grupo

Guillermo Cotal, Álvaro Ramis y Arturo Castro

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