Si bien el autor analiza el problema del racismo hacia el Pueblo Nación Mapuche, que se ha sostenido durante más de dos siglos y que hoy presenta ribetes variados, - preocupantes y paradójicos-, la invitación real que nos hace es a dialogar sobre el respeto. Por lo mismo, este escrito tiene ese tenor.
Ekuwün significa respeto desde el mapudungun: Nos dice el autor que se trataría del “respeto a la persona y/o al pueblo mapuche, a su cultura y cosmovisión diferente”. El libro manifiesta lo inquietante que sigue siendo la discriminación racial inamovible o como él señala, perenne. Además, a la alarmante falta de comprensión acerca de los derechos colectivos que posee ésta y las demás sociedades indígenas preexistentes a lo que hoy conocemos por Chile.
Es relevante destacar acá que el autor nace en la ruralidad de una comunidad indígena en la comuna de Nueva Imperial. No concluyó la carrera de agronomía en la Universidad de Concepción en Chillán, debe huir del país el año 1974 debido al golpe militar. Pertenece a una generación de hombres y mujeres, mapuche y no mapuche, con ideales de una sociedad más igualitaria y justa.
Sus publicaciones vinculadas a los derechos humanos, el exilio y el pueblo mapuche, los desarrolló desde otros lugares. Por ejemplo, estando en Nicaragua el año 1982 publica desde el Centro de Investigaciones y Estudios de la Reforma Agraria, el clásico libro “Inche tati. El pueblo mapuche: tradición indómita en Chile”. Hay que destacar que en aquel periodo no era común hallar obras hechas por intelectuales mapuche, que sostuvieron con tanta claridad su pertenencia a un “pueblo” originario, buscando contrarrestar en alguna medida, las narrativas oficiales de la dictadura, las políticas represivas y asimilacionistas que se dictaban.
Estos últimos años se ha dedicado a investigar el racismo en nuestra sociedad. Primero, con la publicación del libro titulado “Llamuwun. Racismo institucional, crisis y perspectivas del pueblo mapuche en Chile” (2025), basado a entrevistas de líderes de comunidades mapuche. Es un llamado a la dignidad humana, tras investigar sobre las consecuencias sociales que ha generado este tipo de racismo.
A diferencia del anterior, en “Ekuwün. Racismos presentes y derechos colectivos ausentes para el pueblo mapuche en la democracia chilena”, libro que nos convoca en esta reseña, y que se publicó este año 2026, Fernando profundiza aún más sobre la problemática. Esta vez se trata de un estudio cuantitativo que arroja relevantes hallazgos tras la aplicación de una encuesta en las regiones Metropolitana, del Biobío y La Araucanía. Posee una muestra de más de 1220 individuos, presenta un bajo margen de error, e incluye dentro del grupo objetivo no solo a personas mapuche, sino también a otras agrupadas en las autodefiniciones de “mestizos indígenas” y “chilenos”.
Nos dice el autor que explicar la complejidad del racismo, como el sostenido durante tanto tiempo en nuestra sociedad, debe abordarse desde una mirada multifactorial. De allí es que se propuso analizar y argumentar con una destacada capacidad reflexiva, las posibles razones históricas, institucionales y/o políticas que han hecho perenne la discriminación racial en Chile.
Agregamos al respecto como complementariedad analítica, que hay factores de la naturaleza humana, de la alteridad negativa o problemática, del miedo a la diferencia como nos diría Claude Levi-Strauss, que son conducentes a manifestaciones de etnocentrismos ingobernables. Con diferentes tipos de desvalorizaciones, daños morales y violencias que sabemos se propagan con facilidad, perduran en el tiempo y que generan profundos daños existenciales en las personas y todo grupo humano. De eso, la humanidad de ayer y hoy lo sabe de sobra, por lo mismo la importancia de dialogar sobre estos actos.
A lo menos son cuatro campos argumentativos los que desarrolla Fernando al respecto:
· Sobre el saber colonizado administrado por una elite intelectual, conservadora y hegemónica, que, dentro de otras cosas, promueve un racismo epistémico, “racional”, positivista y occidental en el país. Del mismo modo, desarrolla una dependencia intelectual y cultural con Europa, cultivando copias forzadas y artificiales de un imaginario de ese modo de ser.
· Está la herencia histórica ligada al racismo. Antiguas versiones que instalan la idea de inferioridad de los no occidentales. En España del siglo XVI, en las discusiones teológicas y antropológicas, como en la Controversia de Valladolid, se preguntaban si acaso los indios tenían alma como ellos, y si eran completa o parcialmente humanos. Son discriminaciones que se manifiestan de manera racial, social y cultural, como el hecho de atribuir connotaciones negativas a determinado tipo de fisonomía o piel oscura. La pigmentocracia, así como el lingüicidio del mapudungun, han sido y siguen siendo recursos de exclusión social.
· Un modelo económico, capitalista y neoliberal, que se contrapone, -como diría la socióloga Beatriz Cid-, a una ontología relacional, territorial y biocultural como ha sido la cosmovisión mapuche. Dentro de esto, el impulso de desarrollo económico del Estado ha terminado por sucumbir y mantenido en tensión, -retrospectivamente hablando-, los escasos espacios que siguen estando en manos de estos. Con erráticos y pocas capacidades de diálogos equilibrados y de aplicación de justicia restaurativa como para al menos generar algún tipo de entendimiento.
· Finalmente, vivimos en una sociedad en la cual, en sus diferentes esferas te enfrentas indistintamente a dos dinámicas, practicadas por los chilenos en general, que aparentemente tienen el mismo origen, pero que obedecen a sentidos distintos. Y es lo que el autor llama a la “ignorancia voluntaria” versus la “ignorancia involuntaria”. La primera sería una ignorancia de no querer comprender. La segunda podría ser una “ignorancia de buena fe”, aquella que verdaderamente no sabe el trasfondo de lo que ha conllevado en el mundo el racismo cientificista, justamente del cual, existe una declaración universal que lo condena en términos morales y recalca su falsedad científica. Ambos son peligrosos porque son ideas movilizadoras, que generan acción. De hecho, José Bengoa, nos contaba la historia de Joseph-Anténor Firmin[1], intelectual haitiano, que integraba la sociedad de antropología de París y que en 1885 con evidencia científica refuta contundentemente las teorías racistas y eurocéntricas del evolucionismo de la época, sosteniendo que "todos los hombres tienen las mismas cualidades y faltas, sin distinción de color o formas anatómicas. Las razas son iguales"[2]. Finalmente, fue marginado y silenciado deliberadamente por la historia oficial durante más de 150 años. Por la misma razón, la ignorancia voluntaria cuando proviene de los poderosos o se instala en las gerencias de los Estados o gobiernos, se vuelve aún más peligrosa.
Pero veamos algunos resultados de este estudio. Del 100% de las personas entrevistadas, la mayoría se identifica como Chileno (60,7%), un 8,2% se autoidentifican como Mapuche y un 31,2% como Mestizo. Este último porcentaje es interesante porque los entrevistados reconocen explícitamente un componente indígena que los lleva a identificarse como mestizos y no simplemente como chilenos. Nos indica el autor que “sumando los porcentajes de mapuches más mestizos, se obtiene un 39,4% de personas que se identifican como no estrictamente chilenos”. Y esta es una información muy relevante y confirma la diversidad étnica cultural del país.
Un primer resultado a destacar es que el 57,3% de la personas entrevistadas señala que la discriminación ha aumentado; un 23,6% señala que se ha mantenido y solo un 15,4% que ha disminuido.
Para distinguir tres tipos de discriminación, se consideraron tres variables o tipos de discriminación a tratar: cultura (uso de la lengua), situación económica (discriminación socioeconómica o de clase) y color de la piel (pigmentocracia). Se les consulta por percepción u observación directa de actos de discriminación y luego por la vivencia o experiencia personal. La escala Likert utilizada mide frecuencia, en los siguientes grados: Frecuentemente + Muy Frecuentemente, Ocasionalmente, Nunca o Raramente. Vamos a revisar algunos resultados a destacar:
Frente a la pregunta global aplicada a toda la muestra, “en estos últimos 5 años, ¿con qué frecuencia usted ha visto situaciones en las que otras personas han sido discriminados o injustamente tratadas por…”:
Su cultura y la manera como habla,
38,36% Frecuentemente + Muy Frecuentemente
23,5% Ocasionalmente
37,2 % Nunca o Raramente
Su situación económica
34,6% Frecuentemente + Muy Frecuentemente
20,9% Ocasionalmente
44 % Nunca o Raramente
Su color de piel
28,9% Frecuentemente + Muy Frecuentemente
23,8% Ocasionalmente
47,2% Nunca o Raramente
Distinguiendo ahora tres sectores sociales, mapuche, chilenos y mestizos. Ante la pregunta, si ha visto situaciones en las que otras personas han sido discriminadas o injustamente tratadas por su cultura y manera de hablar. Aquí es relevante destacar que el 48,8% de los mapuche dicen que de manera Muy Frecuente ha ocurrido esta situación. Por otro lado, las personas que se autodefinen como chilenos, el 37,3% señala lo mismo, y las personas mestizas, sólo el 38,6%.
Cuando se les consulta, si ha visto situaciones en las que otras personas han sido discriminadas o injustamente tratadas por su situación económica, el 49,5% de los mapuche dicen que de manera Muy Frecuente ha ocurrido esta situación. Por otro lado, el 31,7% de los chilenos también lo indican, y de igual forma el 36,5% de los mestizos.
Y finalmente respecto de si ha visto situaciones en las que otras personas han sido discriminadas o injustamente tratadas por su color de la piel, el 43,9% de los mapuche dicen que de manera Muy Frecuente ha ocurrido esta situación. Los chilenos el 23,5% señalan lo mismo y el 35,5% de los mestizos.
En los tres casos, más de un tercio de las personas entrevistadas observan que Muy Frecuentemente se discrimina por aspectos culturales, económicos y color de la piel. Esto aumenta significativamente si se agrupa al sector mapuche con el mestizo.
Otras interesantes preguntas que se plantean tienen relación con el aumento de discriminación con cruces de género, edad y región; por aprobación de matrimonios de hijo/as con un mapuche; aceptación de colegios con profesor/as mapuche; valoración de inferioridad o superioridad de la cultura chilena respecto de la cultura occidental; preferencia de color de los ojos (donde se destaca el fenómeno del blanqueamiento de la “raza” practicado por el Estado chileno); reconocimiento constitucional y otorgamiento de derechos colectivos. Así entre varios otros temas de inmenso interés, que nos van permitiendo hacernos un panorama muy interesante de cómo se desenvuelve este problema en Chile.
Ekuwün, es un trabajo prolijo y contingente, analiza, compara y complementa los resultados de su investigación con otras fuentes similares, como el del Centro de Estudios Interculturales e Indígenas (CIIR), el Centro de Estudios Públicos (CEP) y el Centro de Estudios de Opinión Ciudadana (CEOC) de la Universidad del Talca. Es realmente una contribución académica, social, cultural, histórica, jurídica, epistémica y decolonial, porque entrelaza la información reunida con contundentes referencias a procesos que hemos experimentado en Chile, América, Europa y por supuesto el Pueblo Mapuche.
Posee la gracia que mientras vas leyendo el texto, el autor va respondiendo las preguntas o dudas que naturalmente a uno le van surgiendo, como si se anticipara a la inquietud. Hay pasajes que nos interpelan a no olvidar, llamando a la memoria histórica por la brutalidad de lo que también nos hemos hecho a nosotros mismos, como lo fue la aplicación de la política de eugenesia, que se conoce como la biología de los bastardos. Tras encubrirse una supuesta preocupación de salud pública e higiene racial, se le encarga al alemán Max Westenhöfer la realización de autopsias a personas de origen mapuche, guaguas, jóvenes o adultos a fin de comparar la composición del hígado, bazo y apéndice y lograr determinar qué factores biológicos diferenciadores explicarían la supuesta supremacía blanca.
El libro muestra que un 83% de las personas entrevistadas está total y parcialmente de acuerdo en que se incorpore la enseñanza de la historia del Pueblo Mapuche en el currículum de la educación Básica y Media. Un 82% está total y parcialmente de acuerdo en un reconocimiento constitucional de los Pueblos Originarios de Chile.
En una de las conclusiones del autor, afirma la necesidad de un cambio de paradigma, superar la lógica de la asimilación y del blanqueamiento para asumir la diversidad étnico cultural existente en el país.
Efectivamente, hay un problema que nos obliga a asumir mayores desafíos colectivos de acción y comprensión en torno a los trasfondos que nos llevan a sostener este tipo de pensamientos que conducen a la destrucción. Porque claramente, no podemos normalizar el racismo, al contrario, es menester desinstalar los constructos y falsos imaginarios de la superioridad de unos sobre otros. No podemos convivir con las ignorancias voluntarias e involuntarias del racismo, ninguna de las dos tiene la autoridad de presentarse como si nada, a lo menos se deben plantear reparos firmes al respecto. Los tiempos de hoy y los del futuro requieren de una sociedad más tolerante, unida y solidaria, de una “patria” diversa, plurinacional o cómo se acuerde llamar, que en comunidad, camaradería y compañerismo sostengamos nuestra común y diversa humanidad.
Concepción, 08 de julio 2026
Ficha técnica
Autor: Fernando Montupil Inaipil, Dr. en Ciencias Políticas
Título: Ekuwün. Racismos presentes y derechos colectivos ausentes para el pueblo mapuche en la democracia chilena
Editorial: Gráfica Lom
Ciudad: Santiago
Primera edición: 2026
Tiraje: 500 ejemplares
Número de páginas: 198
ISBN (opcional): 978-956-425-955-0
Nombre de autora de la reseña: Magaly Mella Abalos
Filiación institucional: Dra. en Antropóloga Social y Cultural, Investigadora del Centro de Estudios Territoriales e Interdisciplinarios, CETI, Universidad del Bío-Bío
Correo electrónico: magmella@ubiobio.cl
[1] Antropólogo, periodista, economista, escritor y político haitiano.
[2] De l’Égalité des Races Humaines (’Sobre la igualdad de las Razas Humanas).
