Aparentemente en la línea editorial de los mass medias y los medios de comunicación social de la world wide web, se perfila una pauta informativa, que no está bombardeando la susceptibilidad de la opinión pública, con los conflictos internacionales. Es posible que la sensación ambiente, esté requiriendo de tomar resguardos, en materia de seguridad personal; y, que es vivible el período de vacaciones, como la experiencia intimista, de ir por la ciudad. Es como si no pasara nada, en un escenario de vidas interrelacionadas, en la perspectiva de la ciudadanía, que nos propone la necesidad, de la unidad de las izquierdas y los progresismos, cuando la situación de los activismos, toman su descanso.
La agenda pública tiene en la actualidad, la iniciativa del Gobierno de S. E. Presidente de la República de Chile, Gabriel Boric Font, en dejar el período de reformas, al arbitrio de la negociación constante de los nuevos proyectos de ley, en donde proteger las leyes emblemáticas y avanzar hacia las consignas populares; el nuevo pacto social, está afianzándose, en los temas puntualizados, en la contingencia. La expectativa de los referentes, de las elecciones de noviembre y diciembre, en Chile, sienten la necesidad de los pueblos de la tierra chilena, de fortalecer la democracia.
La agenda social, sigue expresándose, en el lugar de los sujetos populares, tal como si la situación del desalojo de una toma de terrenos de gran extensión en San Antonio y otra llamada ‘Dignidad’ hace unas semanas, nos pone de relieve, los actos emancipatorios, que requieren el rango constitucional, para los derechos económicos, sociales y culturales, además de, los del medio ambiente, y la utilización en favor de la paz, de la ciencia y la energía nuclear.
De aquí al 11 de marzo del presente 2026, se empieza a perfilar la actitud individual y asociativa, de conformar espacios conversacionales, de labor en el ámbito profesional y laboral, que tengan a bien visualizar, 4 años estando de oposición. Las líneas matrices de la acción social y política, pueden conseguir una buena evaluación, para la agenda pública, si el gobierno entrante, se transforma en un ejecutivo que escucha a la sociedad civil.
Durante las campañas electorales, se habló de indultos; no obstante, una amnistía está en contra del sentir de las comunidades, en donde no se puede dar por equivalente, en esta posibilidad, la excarcelación de los criminales de lesa humanidad, de la libertad a los prisioneros políticos y sociales, mapuche y de los pueblos de Chile, nativos o inmigrantes.
Puesto que hay un proyecto de ley que emanó de la Comisión de Reparación de las vulneraciones de derechos, durante el estallido social; que busca su poder coercitivo, en su posibilidad de ser tramitado, es menester realizar el sentido de una Mesa por la Verdad, la Justicia y la Reparación, de los crímenes de Estado, asociados al 18 de octubre en Chile. Así, tenga la vida democrática un asidero, en otras pancartas, como las de facilitar la administración de justicia, por parte de los jueces; establecer una cobertura más amplia, de personas que se atienden, en el programa gubernamental, para las personas que viven con trauma ocular, desde la Rebelión de Octubre; y luchar por la heredabilidad de las pensiones, de los seis suicidados por la impunidad.
Considere lo que digo.
Waldo Alejandro Arriagada Peñailillo
