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Sobre el primero de mayo...

Feliz Primero de Mayo, día de combates, día de recuerdos.
Por Gustavo Gac-Artigas*

Primero de mayo, día del trabajador, día que viene a la memoria tras tantos años de marchas, de gritos, de gritería y batahola.

Hoy primero de mayo del 2021 me encuentro en San Francisco. Busco una calle, un parque donde ir a manifestar y encuentro mis recuerdos: el levantarme temprano, ponerme zapatillas para correr cuando fuera necesario, garrapateando una consigna sobre una hoja de cartulina y salir a la calle mi corazón chorreando revolución.

En Santiago de Chile, el lugar de reunión era la plaza pajaritos, cerca de la Vega, cerca del mercado donde Neruda daba la partida a la carrera de los canillitas, vendedores de “El Siglo” que voceaban por las calles el diario del PC, la estación central, el Caupolicán. Las compañeras nos tendían un brazo solidario con una taza de café para combatir el frío, para reconocer la santa alianza entre la clase obrera y el estudiantado.

Yo venía de la Universidad Católica, una universidad chic, elitista en Santiago, quizás por ello me daban dos tazas de café. Me sentía pueblo, me sentía adoptado, me sentía heroico pues sabía que tras los primeros discursos, cuando comenzáramos a marchar los pacos cargarían, con bombas lacrimógenas, lumazos (golpes con los bastones de luma con los que acariciaban nuestras espaldas, nuestras cabezas, nuestros brazos) y chorros de agua del guanaco.

Y ahí comenzaba la batahola. La clase obrera avanzando en medio de la bruma, los estudiantes poniendo el conocimiento al alcance de las lumas. Al avanzar el primero de mayo regresábamos cantando, cojeando, los ojos llorosos –no de alegría, de gases lacrimógenos–, a nuestras pensiones de estudiante en espera del próximo primero de mayo.

En Santiago éramos algunos miles. Luego fui a Valdivia. La mañana del primero de mayo abandonaba la Isla Teja donde se encontraba la universidad más austral del mundo, cruzaba en bote a remos el río Calle Calle para ir al lugar de reunión, el lugar donde se juntaría la clase obrera con el estudiantado, el lugar de la esperanza, la plaza del roto chileno, allá, abajo, al final de la avenida Picarte. En Valdivia no éramos miles, como máximo, los años buenos, llegábamos a 300.

300 que comenzábamos a marchar avenida arriba, desde la pobreza a los centros de poder, la intendencia, sede del gobierno regional y la catedral, sede del poder religioso. Ocupábamos la avenida marchando por el medio, subíamos y a medida que subíamos las reivindicaciones subían, los gritos subían y al llegar a la altura del liceo de niñas, lo tradicional: los pacos, las bombas lacrimógenas, el guanaco, la batahola.

Al atardecer regresaba a la Isla Teja. Caronte, me cruzaba en su bote a remos, y yo, adolorido pero feliz sentía que una vez más había cumplido con la santa alianza entre la clase obrera y el estudiantado, y que nuestras ideas avanzaban; en medio de las palizas, los gases y el agua, avanzaban.

Años más tarde, por razones históricas, me encontraba exiliado en Francia y el primero de mayo salía de mi departamento, compraba un ramito de muguete, flor blanca que vendían junto a “L’Humanité” los militantes del PCF.

El punto de reunión era la place de la République, en la esquina de la Bolsa del Trabajo y de ahí comenzábamos a marchar reivindicando mejores salarios, mejor educación, menos horas de trabajo, y en el medio nosotros, los asilados políticos en Francia, pidiendo la caída de las dictaduras en Latinoamérica.

Al avanzar por las grandes avenidas, las de París, no las de Allende, el libreto se completaba, “les flics”, nombre dado a los policías franceses, nos cerraban el paso y comenzaba la batahola, palos, bombas lacrimógenas, chorros de agua.

Hoy, primero de mayo del 2021 salgo a caminar en busca de una calle, de un lugar de reunión para marchar hacia el futuro, esta vez la tercera edad marchando junto a la clase obrera en el camino de la revolución.

¡Feliz primero de mayo, trabajadoras y trabajadores del mundo, estudiantes del mundo!, y nos vemos en la batahola, porque hay cosas que no cambian.

* Escritor y director de teatro chileno, miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española. Reside en los EE UU.


Saludos en este Primero de Mayo.

Esta fecha es una de las expresiones históricas de la Lucha de Clases a nivel mundial. Es la manifestación de masas de los trabajadores contra los explotadores.

Se recuerda un hecho ocurrido en los Estados Unidos, en 1886. Más de 5 mil huelgas sacudían las entrañas del monstruo del capitalismo. Los trabajadores de entonces demandaban : 8 horas de trabajo, 8 de descanso y 8 de educación. Y, qué curioso, todo sucedía en ese país ...Y, ¿ Qué ha cambiado desde esos años hasta hoy, por ejemplo, en Chile ? La brutalidad del sistema arrecia.

Los medios de prensa -también Google- hablan del Primero de Mayo como el Día del Trabajo, ellos no dicen de los Trabajadores, así distorsionan la historia y la verdad. Les debe pesar la conciencia.

En 1887 fueron condenados a la horca cinco de los dirigentes líderes del movimiento y de las huelgas que ocurrían. Uno de ellos, Louis Lingg, se suicidó el día antes con un cartucho de dinamita en su boca. August Spies, George Engel, Albert Parson y Adolfo Fisher fueron ejecutados. Al momento de su ejecución, August Spies declaró ante los vampiros del sistema : ’ Nuestro silencio con el tiempo será más poderoso que nuestras voces hoy acalladas ’.

En 1889, en París se acordó establecer el Primero de Mayo como el Día Internacional de los Trabajadores, en conmemoración de aquellas históricas luchas y también en memoria de los asesinados, y de los heridos y apresados por la represión de las clases dominantes y sus batallones policiales de esos años.

Fraternales saludos,

Carlos Poblete Ávila, Profesor de Estado.

Chile, Primero de Mayo de 2021.



EL CENTRO DE FORMACION MEMORIA Y FUTURO EN LA CELEBRACION DEL DIA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES

La de hoy es una fecha propicia para examinar la historia del Movimiento Obrero Internacional para fortalecer identidad y objetivos, identificando su excepcional rol en la estructura de clases del capitalismo y los rasgos que le confieren características históricas singulares, entre ellas, la que – en determinadas condiciones puede transitar desde su condición de “clase en sí a la de clase para sí”.

No obstante que los clásicos advirtieron teóricamente, ya a principios de 1844, que el proletariado estaba llamado a convertirse en la fuerza conductora de la emancipación social, no fue sino en 1856 – en Australia – cuando las organizaciones obreras decidieran que el 21 de abril de ese año se convirtiera en un día completo dedicado a la huelga, con mitines y festividades a favor de la jornada laboral de ocho horas, lo que no tardó en expandirse a otros países, hasta que en el Congreso Internacional Obrero, celebrado en París, en 1989, se resolviera llamar a los obreros del mundo para realizar la Huelga General el 1 de mayo de 1890.

Desde entonces, el 1 de Mayo se conmemora en gran parte del planeta como el Día del Trabajador, como homenaje a los Mártires de Chicago, que en 1886 realizaron la huelga en Haymarquet Square, en rechazo a sus miserables condiciones de maltrato laboral y para reivindicar la jornada de ocho horas. Como se sabe, esta ocupación fue violentamente reprimida y concluyó el 4 de mayo con juicios y condenas a muerte de varios de sus organizadores, aunque se logró establecer por ley la reducción de las horas laborales. A partir de estos hechos, el 1 de mayo no ha sido abandonado jamás y mientras continúe la lucha de los trabajadores por sus reivindicaciones y contra la dominación de la burguesía, esta fecha histórica seguirá siendo la causa que congrega año tras año, al proletariado en todos los países del mundo.

Antes y después de estos acontecimientos y conforme se extendió la lucha de clases a nivel internacional, se fue haciendo evidente la necesidad de la Unidad política de la clase obrera para dotarla de una Dirección para ella misma y de todas las fuerzas interesadas en las transformaciones sociales. Así se validó la construcción del partido y los fundadores del socialismo lo definieron como “un momento del desarrollo del proletariado”, sin el cual ´este no puede actuar como una clase”, para lo cual se hizo necesario la formación de un “partido independiente, distinto de todos los demás” y dotado de una concepción “clasista y consciente”. El devenir histórico, la teoría y la realidad se han encargado de sacar a la luz de cada etapa del desarrollo social, la cuestión de la organización por el proletariado de su propio partido, para la lucha de la clase trabajadora.

Igualmente, en esta fecha de conmemoración y fiesta del mundo del trabajo – en la que nos reunimos para recordar con admiración a quienes entregaron sus vidas en la lucha por una sociedad más justa, es también una oportunidad que nos permite recordar las victorias alcanzadas en la lucha por la Paz, en los procesos históricos de superación del Colonialismo y en la edificación de una Nueva Sociedad, en la que viven miles de millones de seres humanos, sin desconocer la evidencia que acredita el rol que ha desempeñado en la generación de riqueza. En efecto, en El Capital, Carlos Marx reconstruye críticamente la teoría económica clásica de Adam Smith y David Ricardo, cuando sentencia: la fuente exclusiva del valor de las mercancías es el trabajo humano invertido en su producción. Si bien la naturaleza sigue siendo la madre, el trabajo es el padre exclusivo de la moderna riqueza de las naciones. Los trabajadores son los verdaderos creadores de riqueza. Sin clase obrera no hay riqueza ni crecimiento para “distribuir”

En las condiciones actuales de crisis sanitaria y recesión capitalista aquella aseveración es una constatación manifiesta.

LOS DESAFÍOS DEL PROLETARIADO EN EL CAPITALISMO DEL SIGLO XXI

Particularmente después de la desaparición de la URSS y del Campo Socialista, el capitalismo ha desplegado aceleradamente sus capacidades en los más grandes y medianas naciones del Asia Pacífico, la India, el Medio Oriente y América Latina. Se ha reposicionado en los territorios de los países de la Europa Oriental, en Rusia y los territorios de los países que fueron sus aliados. Este proceso de reconstrucción capitalista ha requerido y conducido a la multiplicación mayoritaria de la clase obrera a escala global. Ello ha ido acompañado de un proceso muy conocido por nosotros: sometida a una gran inestabilidad y a los fenómenos de “movilidad” interna que tienen lugar en esas naciones, la mal denominada “clase media” , también en ese amplio territorio internacional reconquistado por el capitalismo, se halla fragmentada entre una minoría que asciende en el sistema de estratificación social y se asimila a un sentido de pertenencia a la burguesía, al mismo tiempo que una mayoría de ella experimenta el deterioro, cuando no una “proletarización” derivada de la crisis, que afecta principalmente a quienes asumieron el sueño del emprendimiento. La composición de la clase asalariada también ha experimentado cambios relevantes. El proletariado industrial en Europa, Norteamérica y Japón – en razón, principalmente de su productividad – ha reducido su peso numérico en relación a los asalariados de los servicios. Sin embargo, esta reducción se ha visto fuertemente compensada y en mayor escala con los nuevos centros industriales en China, India, Indonesia, Tailandia, y otros países asiáticos, como también sucede en Turquía y Egipto. Lo propio ha ocurrido – particularmente después del término de las dictaduras – en América Latina, especialmente en Brasil, Chile, Argentina, Colombia y Perú. Aquí, la terciarización de la economía y los servicios se ha traducido en un incremento significativo del número de trabajadores. También en todos estos continentes y países ha habido una presencia laboral de mujeres, significativamente mayor que en las décadas pasadas, aunque con condiciones laborales desmejoradas, en particular en lo que concierne a sus remuneraciones, la discriminación de género y la baja satisfacción de sus necesidades específicas. Finalmente, hay que destacar que a este fenómeno se agrega el aumento creciente de las migraciones internacionales. Estos cambios en la composición de las masas asalariadas, con condiciones laborales abusivas, ilegales y desprovistas de toda regulación y protección social, constituyen un factor que tensionará aún más las actuales condiciones de precariedad que impone el capitalismo en su fase neoliberal.

AMÉRICA LATINA Y SUS DESAFÍOS ACTUALES

Ni la “Caída del Muro de Berlín y la extinción de la Unión Soviética” han significado el “fin del comunismo” ni mucho menos “El fin de la Historia”. No ocurrió el fin de la teoría y práctica de los procesos de cambios revolucionarios, ni la cancelación de la aspiración humana a una vida sin explotación, más igualitaria y con naciones libres de la dominación imperial. Es una verdad histórica incontrovertible que desde antes de la caída del Muro y hasta ahora el capitalismo atraviesa una crisis multidimensional – de mayor profundidad a las recurrentes crisis cíclicas – que pone límites a su hegemonía global y hace emerger un mundo pluripolar, haciéndosele más difícil su política de guerra y depredación, con costos económicos y militares que ya no son indiferentes a una buena parte de su propia población. Debe recordarse que en febrero de 1989 – antes de la caída del muro – como reacción ante la corrupción y descrédito del sistema político tradicional, el pueblo venezolano protagonizaba el Caracazo, la primera gran rebelión anti neoliberal en América Latina. Abriendo paso al surgimiento del liderazgo bolivariano del Comandante Hugo Chávez. Y después surgieron nuevas alternativas democráticas, algunas de carácter popular avanzado, como sucedió en Ecuador y Bolivia. Nicaragua – pese a sus dificultades políticas y económicas – sigue siendo un territorio que no está subordinado a los afanes de conquista del imperialismo. Y Cuba se propone “Avanzar Resistiendo”, en un complejo escenario nacional e internacional, que se ha acentuado desde los cambios sucedidos en la que fue la URSS – su principal aliado económico, comercial y militar – y la desarticulación del Campo Socialista. No obstante estas enormes dificultades, Cuba enfrenta con la unidad del pueblo la sistemática ofensiva del imperialismo y su criminal bloqueo, que se ha prolongado por más de 60 años. Este bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos, es causa obligada para que renovemos nuestro compromiso solidario con la Cuba revolucionaria, rechazando con toda la amplitud que nos sea posible este crimen de lesa humanidad.

En las condiciones actuales de crisis sanitaria y recesión capitalista, ésta es una constatación que exhibe en toda su crudeza un sistema de explotación senil, cruel e inhumano. El capitalismo se muestra como un sistema de ganancia y acumulación de carácter irracional y depredador. Según informes de Naciones Unidas más de 800 millones de seres humanos padecen hambre y más 500 millones de individuos sufren de mal nutrición crónica.

Las Desigualdades, la inseguridad y la incertidumbre son las huellas intolerables de un sistema de dominación que urge sustituir por una alternativa democrática, fundada en el respeto de Derechos inalienables, que sea viable, realista e imprescindible.

El imperativo humano y ético de los movimientos de resistencia global contra el Neoliberalismo, que se moviliza con la idea de que “Otro Mundo es Posible”, se tornará viable e inevitable si el Anti Imperialismo se moviliza a escala internacional, si reinstalamos la lucha unitaria con perspectiva “latinoamericanista” y si en cada país prevalece el esfuerzo para que ahora sea una mayoría nacional la fuerza que respalde un proyecto democrático capaz de superar el neoliberalismo, lo que impone definir una plataforma de ideas y reivindicaciones que interprete los “diversos” intereses albergados en esa mayoría social y despliegue su fuerza para hacerlas hegemónicas en su conciencia y en el conjunto de la sociedad. Como nos enseñaba Clodomiro Almeyda: “Hay, pues, que disputar ahora a los detentadores del poder y de la riqueza el dominio de las conciencias, promoviendo una inteligente, audaz y resuelta lucha ideológica contra los falsos “idólos” a los que continúan encadenadas una buena parte de las clases medias y hasta segmentos no insignificantes del pueblo trabajador”.

Alguna vez les llamaron los “descamisados” y en otras los “humildes”, pero todos apelaron a esa fuerza social imprescindible, de carácter histórico, cuando se trata de poner término a la dominación de clases, que para ser tal asume las formas de la explotación irracional del Hombre y su Entorno.

CHILE: LOS RETOS UNITARIOS DEL PRESENTE

En Chile, han sido los Trabajadores Portuarios – que paralizaron todos los flujos de exportación e importación - son los Trabajadores de la Gran Minería cuprífera, agrupados en la Confederación de Trabajadores del Cobre; son los Trabajadores al Servicio del Estado, asociados a la ANEF, los Trabajadores de la Educación, LA Central Unitaria de Trabajadores, entre otros, los que han hecho temblar al gobierno de los empresarios neoliberales, reponiendo el valor de su fuerza clasista.

La crisis sanitaria y la recesión económica - con sus graves consecuencias en la vida de nuestros compatriotas, - convive con una aguda crisis de representación política, acentuada por la crisis política de la Derecha neoliberal, todo lo cual favorece la posibilidad de avanzar en la definición y disputa de proyectos alternativos de Sociedad. Aunque admitamos que – por las condiciones de nuestra especificidad nacional en esta fase histórica – para que un proyecto alternativo sea viable, requerirá todavía de un proceso de acumulación de fuerzas y construcción de poder político-social. Dicho de otro modo, para que la superación del neoliberalismo sea posible, se debe ir avanzando en la construcción del sujeto capaz de dar Dirección a la diversidad de las fuerzas que están en contradicción con este modelo de acumulación injusto y discriminador.

El impulso potente por consagrar en la futura Constitución, el reconocimiento y garantías para hacer efectivos los Derechos Sociales Universales, la Sustentabilidad Medio Ambiental, el Derecho Humano del Agua, la Recuperación para la Soberanía Nacional sobre nuestros Recursos Mineros Estratégicos, así como el Reconocimiento Constitucional de nuestra condición de país Plurinacional, son plenamente coherentes con el esfuerzo colectivo por relegitimar la Política y las Instituciones.

Precisamente por ello, en el orden político, nada es más imprescindible que ganar las batallas electorales del 15 y 16 de Mayo, para conquistar espacios de poder democrático en Municipios y Alcaldías; en la elección de Convencionales Constituyentes comprometidos con una Carta Magna para la Democracia y los Derechos Sociales, Económicos y Culturales, así como para que las nuevas Gobernaciones Regionales sean lideradas por hombres y mujeres empoderados de la urgente necesidad de una Descentralización Efectiva.

Haciendo estas tareas patrióticas y contribuyendo a la Unidad Política y Social Más Amplia, estaremos haciendo nuestra Historia, que como justo homenaje rendimos a los Trabajadores del Mundo que vertieron su sangre y a los que en su nombre ofrecieron la suya, para conquistar un mundo mejor, más humano, solidario y libre de la explotación capitalista.


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