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¿Te imaginas, Pablo...?

¿Te imaginas Pablo, qué habría pasado si en 1939 los chilenos hubieran obedecido las consignas derechistas que clamaban por dejar que los españoles del Winnipeg se ahogaran en el mar?

¿Te imaginas Pablo, qué habría pasado si ese pueblo chileno no hubiera alzado la voz diciendo que vengan, son víctimas de un drama humanitario, que vengan?

¿Te imaginas Pablo, a esos 2200 refugiados españoles que zarparon en el Winnipeg, desde Trompeloup con destino a Valparaíso, a la deriva en el mar cruel de los naufragios?

¿Te imaginas Pablo, un barco fantasma tripulado por 2202 cadáveres, porque dos refugiados nacieron durante el viaje del Winnipeg a Chile?

¿Te imaginas Pablo, al puerto de Valparaíso vacío, sin esos cincuenta mil chilenas y chilenos que acudieron a recibir al Winnipeg y dijeron ellos son nuestros hermanos y no van a refugios, van a nuestras casas?

Ese barco fletado por ti, Pablo, empeñando hasta la camisa para pagarlo, que todavía navega en la memoria de algunos, por cierto muy pocos, fue y es la demostración de un pueblo decidido a saltarse las leyes si es necesario, para cumplir con el deber elemental y puro de la solidaridad.

¿Te imaginas Pablo, Pablo Neruda, hermano mayor de la palabra Compañero, qué hermosa sería la vida si el espíritu del Winnipeg ardiera de Humanidad en estos días?

Luis Sepúlveda.

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