“Y, ¿tú donde estarás?
Cuando se parta la tierra
¿Cuándo se nos chupe el mar?”
(“¿Dónde estarás?”. Congreso)
Volver a escuchar este disco ofrece la posibilidad de reencontrarse con sonoridades que siguen en el alma de nuestro pueblo como es hermosa canción titulada “Tus Ojitos” y las otras que acompañan la grabación, con ese atrevimiento de reunir distintos géneros musicales, que incluso en algunas épocas podrían haber sido comprendidos como antagónicos, encontrando una sólida propuesta sintética con un lenguaje literario cargado de metáforas cantadas por la melodiosa voz de Pancho Sazo.
La presentación ofrece un viaje a la historia de “Congreso”, conmemorando esa música que podemos considerar intempestiva, una cátedra musical con la conformación de un universo complejo con guiños a clásicos marcando una originalidad propia, con una identidad que queda signada ya en la carátula del disco realizada por Eduardo González uno de los fundadores.
Canto a la tierra con esa impronta ecológica que es reconocible en las letras y en la sonoridad en la que aparece nuestra América, geografía y pueblo, expresión de eso que somos sin la nostalgia del “qué hubiéramos sido si nos hubieran dejado ser”, sin permitirse caer en la tristeza infecunda, abriendo un surco para esa semilla destinada a germinar sin el temor a que le priven del sol. De ahí que me permita usar la potencia de ese concepto sobre lo intempestivo. La conmemoración de este disco no es la nostalgia por un pasado sino que es el encuentro con un lenguaje musical que sigue interpelando en esa búsqueda de la raíz que sigue arraigada en la tierra.
Es esta presentación musical una hermosa posibilidad para acariciar nuestro espíritu prístino con esa jovialidad que impulsa a la existencia a un movimiento creativo transformador. Hermoso tributo de Congreso a ese momento que señala un destino que es parte constitutiva de nuestro presente, recordándonos que cincuenta años no son un pasado debido a esa capacidad de la memoria que ayuda a permanecer como parte de los fragmentos del tiempo. Persistir en lo que somos no es la renuncia a lo que podemos ser, y que es parte de su posibilidad de ser.
Alex Ibarra Peña.
Dr. En Estudios Americanos.
@apatrimoniovivo_alexibarra
