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Trabajo Decente: una salida plausible frente la crisis laboral. Por Mauricio Muñoz

Luego de dos años de inestabilidad en materia laboral, la curva de la tasa de ocupación nacional comienza a mostrar características más similares a las del 2019 (prepandemia) que a las del 2020, año en el que se observó un descenso dramático de los trabajadores ocupados, con una caída de 13,6 puntos porcentuales durante el primer semestre.

Ahora, a partir de mediados del 2021 la ocupación en el país ha crecido de manera sostenida, llegando, para fines de ese año, a una tasa de 54,4%, mayor a la registrada al término del 2020, aunque inferior al 58,6% con el que acabó el 2019, previo a la pandemia, pero posterior al Estallido Social, fenómeno que de cualquier forma afectó a sectores laborales como el Comercio, rubro en el que se emplea la mayor cantidad de personas en el país.

Retrospectivamente, observamos que, durante el momento más crítico de la pandemia, el tipo de contrato “indefinido” fue el que tuvo mayores niveles de estabilidad, mostrando incluso un crecimiento respecto de los contratos “a plazo fijo”. En efecto, a mediados del 2020, mientras la tasa de ocupación nacional llegaba a uno de sus mínimos históricos, con 45%, los contratos “indefinidos” alcanzaron un 78%, superando lo registrado en períodos considerados “normales”, como el 2019, el 2018 o el 2017, donde este porcentaje, para las mismas fechas, apenas superó el 70%.

Por otro lado, la “triangulación contractual” vinculada al subcontrato, a las empresas de servicios temporales y a la relación laboral mediada por enganchadores, de manera general, entre el 2017 y fines del 2021, no ha mostrado variaciones importantes, aunque se observa una discreta disminución ocurrida en el contexto de pandemia, en tanto que a fines de 2019 las personas que no estaban contratadas directamente por las empresas en las que trabajaban llegaron a un 17,1%, mientras que a mediados del 2020, en el momento crítico al cual nos hemos referido, este porcentaje bajó a un 15,9%, luego, a fines del 2021, con 15,5%, aún no llega a los niveles previos a la crisis laboral derivada del Covid.

En cuanto a las categorías laborales, en el marco de la pandemia, fueron los trabajadores “cuenta propia” quienes disminuyeron su participación en el mercado del trabajo nacional. De hecho, en las mediciones previas al momento crítico del 2020, estos superaban levemente el 20%, mientras que, en los meses de menor ocupación en el país, los “cuenta propia” descendieron a 17,7%. Al mismo tiempo, los “asalariados del sector privado” aumentaron su presencia en el mercado del trabajo, llegando al 60%.

A partir de esta mirada retrospectiva, se aprecia cómo en la crisis laboral que significó la pandemia, aquellas características flexibles del mercado del trabajo (“triangulación”) y colindantes con la precariedad laboral (“cuenta propia”) significaron una mayor inestabilidad para la población trabajadora, mientras que factores que remiten a una institucionalidad laboral en forma o, si se quiere, “clásica” -como el “contrato indefinido” o el trabajo en el sector privado mediado por un contrato laboral- redundaron en mayor estabilidad para las personas.

Frente a esto, hay quienes evaluarán positivamente la capacidad del mercado del trabajo para adaptarse a las contingencias críticas por medio de la desafección de los trabajadores. Sin embargo, en contra de estos enfoques de tipo ordoliberal, estimamos que deberíamos avanzar en mayores niveles de estabilidad, en el marco de la conformación de una institucionalidad laboral con base en la idea de “Trabajo Decente” promovida por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que frente a las dificultades inherentes a cualquier iniciativa económica o productiva, en vez de expulsar, integre, adaptando sus componentes centrípetamente, asegurando continuidades para empresas y trabajadores, entregando certezas y aportando a la calidad de vida de las personas, a las iniciativas privadas y al desarrollo integral de la población.

Mauricio Muñoz
Sociólogo y Doctor en Ciencias Sociales / Académico y Analista Laboral

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