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Una Pequeña Historia Mapuche, Kiñe Pichi Mapuche Tukulpan de Marilen Llancaqueo por Hans Schuster

Una Pequeña Historia Mapuche, Kiñe Pichi Mapuche Tukulpan Marilen Llancaqueo e Ignacio del Real, Ilustraciones. Veranada Ediciones y Pehuén Editores S.A. 2024, impreso en China, 119 páginas.

Filosóficamente, la noción de historia en los pueblos indígenas de Latinoamérica es integral, relacional, vivencial y circular, no lineal, arraigada en la oralidad, los mitos cosmogónicos y la memoria colectiva (narración de ancestros y prácticas), enfatizando la armonía con la naturaleza y la comunidad, donde el pasado, presente y futuro están conectados con los ciclos naturales y las generaciones en una ontología de la reciprocidad (el "Buen Vivir"), a diferencia de una historia occidental enfocada en el Estado o el individuo, siendo una filosofía viva en el lenguaje y la práctica diaria. Historia Viva y Oral por donde se trasmiten relatos, mitos, cantos y ceremonias, no solo en textos escritos como es la costumbre occidental.

La filosofía para los pueblos indígenas está inscrita en el lenguaje y las experiencias cotidianas, no es abstracta, la noción del ser y su existencia dice relación con los demás seres vivos (humanos, animales, plantas) y el cosmos. De allí que se piense que la historia es la historia de la comunidad y su relación con el territorio y los espíritus, por ello filosofía y la historia son "filosofía de vida" o "filosofía práctica", manifestándose en el "Buen Vivir" (Sumak Kawsay/Sumaq Qamaña) y la armonía con la naturaleza (Pachamama). Eso incluye el conocimiento profundo de los ciclos naturales y la biodiversidad, desarrollado a través de la observación del mundo Andino, con ello se genera una memoria que permite el reconocimiento de la ancestralidad: la historia pasa a ser el recuerdo y la presencia de los ancestros (Apus, Awkis), cuyas enseñanzas guían la vida presente y futura. Entonces se debe asumir -según los sabios- la responsabilidad de contar historias para mantener viva la existencia y la identidad.

A pesar del colonialismo, la invención de las repúblicas y los nacionalismos, estas filosofías perduran en las estructuras comunales y se resisten a recoger la mirada occidental sin establecer modificaciones fundamentales que permitan, redefinir el “ser” y el “hacer” en el mundo actual, de modo que la historia indígena es una filosofía encarnada, un conocimiento ancestral que da sentido a la existencia, enfatizando la interconexión, la reciprocidad y la vida armónica, siendo una práctica continua en el presente a pasos de lo permanente y que más que un registro del pasado es un “ahora” y “siempre”.

Del mismo modo, filosóficamente, la noción de historia en la cultura mapuche se aleja del tiempo lineal occidental, enfocándose en un tiempo cíclico regido por los ritmos de la naturaleza y la reciprocidad, donde el pasado, presente y futuro se entrelazan en un orden cósmico que se aprende y transmite oralmente a través de relatos (epeu) y la conexión con el territorio (mapu). El conocimiento (kimün) se centra en el equilibrio entre el ser humano y la naturaleza, no en el dominio del entorno y las especies vivas, entendiendo la historia como la sabiduría de vivir en armonía, una visión que contrasta con la concepción occidental de la tierra como objeto de poder. De allí los litigios y despojos de ciudadanos de las repúblicas de Chile y Argentina, que fueron y siguen siendo amparados por el Estado, cuando no fue este quien los despojó. (La Conquista del Desierto (1878-1885) fue una serie de campañas militares dirigidas por el Gral. Julio Argentino Roca que extendieron el control del Estado argentino sobre la Patagonia y la Pampa, habitadas por pueblos indígenas. Buscaba incorporar tierras para la producción agroexportadora y asegurar la soberanía frente a Chile, resultando en la matanza, desplazamiento forzoso y reducción de más de 15,000 indígenas.) Otro tanto ocurre en Chile con La Pacificación de la Araucanía (1861-1883) que fue el proceso de ocupación militar y colonización del territorio mapuche entre los ríos Biobío y Toltén por parte del Estado chileno. Impulsado para anexar tierras, fomentó la agricultura, la ganadería y la reducción forzosa de comunidades mapuche, transformando radicalmente su territorio y autonomía. Liderado por los gobiernos desde José Joaquín Pérez hasta Domingo Santa María, y bajo el mando del coronel Cornelio Saavedra.

La historia no es una línea progresiva, sino un ciclo de eventos y saberes vinculados a los ciclos naturales (estaciones, vida), donde la memoria se reactualiza y se comparte constantemente, dado que el conocimiento histórico se transmite de forma vivencial, a través de la narración oral de los mayores (abuelos, padres) junto al fogón, enseñando geografía, valores y la cosmovisión. Allí está el Kimün (Sabiduría) que es el saber fundamental que conecta al ser humano con el cosmos y su propia existencia, enseñando como el "ser de la tierra", no como el "dueño de la tierra". Allí están los Epeu (Cuentos/Relatos) que vienen a preservar y transmitir la historia, la geografía y la cosmogonía mapuche, funcionando como un sistema educativo integral. La historia y la identidad están indisolublemente ligadas al territorio. Ser mapuche es pertenecer a la tierra, es una relación de respeto y reciprocidad, en contraste con la visión occidental de dominación. (Ya vemos como ingresan jeep y camionetas a los humedales, pasando por sobre los nidos de aves, o como son lanzados desde las azoteas los polluelos de gaviotas en el borde costero de la ignominia).

Una pequeña historia mapuche, Kiñe Pichi Mapuche Tukulpan de Marilen Llancaqueo, luego de la Introducción, está dividido en cinco partes, un vocabulario y bibliografía. Llitun /Introducción gira en relación a preguntas tales cómo ¿Porqué contar la historia?, ¿Cómo era el país Mapuche en el siglo XIX antes de la invasión militar del Estado de Chile? ¿Qué es la frontera?, entre otros temas. Kiñe troy/ Primera parte (1860-1862) La despedida y muerte del último Gran Toki, Muchas reuniones secretas, Un plan para la paz muy mentiroso, Pacificación de la Araucanía, entre otros. Epu troy / Segunda Parte (1862-1867) Ha comenzado la invasión, Külapangue pide ayuda a Kallfükura en Argentina, Ngulu Mapu, el peligro aumenta, Para seguir investigando, Dar y Recibir. Küla troy/ Tercera parte. (1868-1870) La resistencia, Una oscura guerra, Hay refugio en la Mawida, Embajadores mapuche en Santiago, La huida, A seguir con la búsqueda, El despojo. Meli troy / Cuarta Parte (1871-1883) Se rematan las tierras mapuche, Una gran explosión, La invasión final y el Füta Malon, Para seguir investigando. Kechu troy / Quinta Parte (1883 - ∞) Una nueva vida, para seguir investigando, Las mujeres. Pu mapuche domo, La importancia del tren, ¿Qué decían los medios de comunicación?, El rol de la Iglesia, ¿Qué es la usurpación?, El proceso de radicación y las reducciones, La radicación y reducción tuvo muchas consecuencias, La migración Mapuche, ¿Qué es el racismo?, Buscados 1860-1900.We Dungu / Vocabulario, Bibliografía. La noción de “historia” mapuche es siempre una narrativa viva y cíclica, fundamentada en el kimün y transmitida por los epeu, que enseña la armonía con la naturaleza y el territorio, formando la identidad y el sentido de pertenencia del pueblo. Es por ello que la “historia” se entiende dentro de una cosmovisión amplia que incluye el wenumapu (cielo) y el minchemapu (inframundo), donde las acciones humanas deben mantener el equilibrio cósmico.

Al día de hoy luego de la primera semana en que EE.UU. e Israel, bajo la noción de defender la libertad y la democracia y en plena negociación diplomática, inician sus feroces ataques contra Irán, las primeras bajas como siempre son civiles, más de 180 niñas que estaban en clases, luego será el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, asesinado el 28 de febrero de 2026, a los 86 años, junto a gran parte de la cúpula gobernante y la escalada sube a bases militares de ambos bandos y edificios aledaños, extendiéndose el conflicto a 12 países del Golfo: Israel, Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Qatar, Irak, Baréin, Siria, Omán, Chipre, Turquía, y con esta última la paradoja de la Unión Europea, con Francia enviando su portaviones y España negando el uso de las bases para los despegues de USA al tiempo que se cierra el golfo de Ormuz, y vuelta a especulación, Trump fue por el petróleo en Venezuela y ahora en Irán, mientras Israel quiere aumentar sus territorios en el Líbano, y la guerra de desgaste es patrocinada por el consumidor de noticieros que ve como la inflación impactará sus bolsillos, no así sus conciencias, que ya está desgastada como la ONU, en tanto Japón aumenta territorios para bases de EE.UU. Al parecer ya no queda nadie que recuerde las bombas atómicas, la primera, "Little Boy", que cayó en Hiroshima el 6 de agosto, y la segunda, "Fat Man", en Nagasaki el 9 de agosto de 1945, por los entonces bombarderos B-29 con 120.000 muertes en los primeros 4 días y suma y sigue hasta perder la cuenta y las alteraciones y mutaciones en años posteriores. Por ahora, la sangre calcinada es menor, no así la especulación nuclear y es que esta historia en parte occidental y del medio oriente tiene claro sus propósitos. Por otra parte, Donald Trump ha convocado a una reunión este fin de semana en Miami (Club Trump National Doral) a líderes de 12 naciones latinoamericanas y caribeñas afines ideológicamente, y más que amenazas debe ofrecer algo, alguna inversión que valga la pena, aunque el objetivo es abordar temas de seguridad, inmigración, crimen organizado y contrarrestar la influencia de China en la región. Entre ellos quien asumirá la presidencia de Chile y que según su eslogan “Todo va a estar bien”, velará por la soberanía y resguardo de la patria, claro que eso no quita que esté de acuerdo con el Senado de Chile que aprobó en general (marzo 2026) un proyecto de ley para conmutar penas privativas de libertad por arresto domiciliario a reclusos mayores de 70 años, con enfermedades crónicas o discapacidades. La iniciativa es cuestionada porque permitiría el cumplimiento alternativo de condenas para criminales de lesa humanidad (El genocida, Miguel Krassnoff), violadores (El padre de Senador Macaya, entre otros) y homicidas (María del Pilar Pérez López, la última Quintrala). La nueva ley los hace cómplices de los criminales, hoy algunos con pañales de ignominia, que saldrán libres pero que al parecer pertenecen al mismo club. Y claro, si se trata de un problema ideológico y de crímenes en dictadura cívico-militar, la historia, la verdadera historia con el tiempo dirá, como sigan desclasificando el informe Epstein, o sabremos del pasado de subsecretarios/as y ministros/as de gobierno que asumen con la fuerza del cambio, gobierno de emergencia, entre los pedazos del Chile que se cae “Todo va a estar bien”, si se cumple o no el eslogan, eso sin duda la historia lo dirá.

Hans Schuster. Escritor.

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