Página de inicio

Colecciones

Publicidad

Suscripciones

LIBROS

Librería

Postgrados y postítulos

AGENDA - Encuentros

Fotos

Contáctenos

Otros sitios


Se puede imprimir

En este numero:

- El peligro del arte mexicano. Por ​Jorge Majfud
- Científico desnuda las graves limitantes del "Comité de expertos" nombrado por el gobierno para caso CHILOE-MAREA ROJA. Por Tarsicio Antezana
- La "miopía" de Escalona y de la Nueva Mayoría, y los Salmoneros. Por Pablo Fernando González

- Sumario completo



Página de inicio

Jaime Farías Leiton: “El sensei de los deportes”. Por José Lizana

Si hablamos de deportes en Maipú, tenemos necesariamente que hacer referencia a Jaime Farías Leiton. ¿Y quién es Jaime Farías Leiton? preguntará usted: es el “sensei de los deportes” de nuestra comuna. Un eximio futbolista, maratonista, entrenador de boxeo, artes marciales y kickboxing oriundo de Esquina Blanca con Lumen e hijo de un obrero de la industria Pizarreño y de una abnegada dueña de casa. Sus primeros años de estudios, los realizó en la antigua Escuela Parroquial de Maipú, actual Colegio Carolina Llona, que se ubica en la calle San José con Carmen. Las humanidades las cursó en el desaparecido Liceo Industrial San Isidro y también en los Salesianos de Alameda con avenida Ricardo Cumming. A los cinco años (1953) llegó a vivir en la Población Pizarreño, en terrenos tipo parcela, contiguos a la cancha principal del club de dicha empresa. En esos pastos compartió con el ex delantero de Colo-Colo y de la Selección Chilena Arturo Jáuregui y también con el progenitor del jugador de Palestino y de la “Roja” de Pizzi, Leonardo Valencia. “En esa época no teníamos otras entretenciones más que jugar a la pelota, y con mis amigos éramos unos privilegiados, porque teníamos la cancha al lado. Estaba todo el día practicando, y así fui aprendiendo los secretos del fútbol”, relata.

Su primer entrenador don Renato Rozas, fue quien le heredó su técnica privilegiada. Farías agregaría además a su juego una habilidad innata y un nada despreciable tiro de distancia. A los catorce años integró la selección infantil de Maipú, que dirigía el técnico Mario Salvia. Su puesto original fue de puntero derecho, pero a poco de andar se ubicó como volante de contención, para consagrarse finalmente como defensa central. Asimismo, a los doce años se arrimó al boxeo, en el polvo de aserrín del circo de Maipú. Allí demostraría la fortaleza de sus puños junto a su hermano Fernando, un promisorio púgil de los años sesenta, que hoy se desempeña con éxito en una afamada academia de boxeo en la ciudad de Atlanta, en los Estados Unidos.

“Mi hermano fue parte del staff técnico de reconocidos púgiles chilenos, como Allí Gálvez, Cardenio Ulloa y Bernardo “Chifeo” Mendoza. También como boxeador poseía una técnica maravillosa y varios consagrados de esos años conocieron de sus terribles manos y se fueron a la lona”, comenta.

En 1966, el tradicional Club Deportivo Magallanes se fijó en Farías Leiton y lo reclutó en su escuadra juvenil. Alcanzaría a tener minutos en Primera División. El Servicio Militar lo realizó en Antofagasta, donde en un partido del Regimiento “Exploradores” contra Antofagasta Portuario, mostró su juego y exquisita técnica, que llamaron la atención de los dirigentes de la institución nortina, quienes no dudaron en ficharlo en su tienda. El amor lo haría volver antes de tiempo a la capital y dejar la posibilidad de jugar en el profesionalismo.

De vuelta en Santiago, Jaime Farías ingresó a trabajar a la Compañía de pernos y tornillos American Screw, donde hizo parte del team de fútbol y donde tuvo importantes logros en torneos interempresas. También se adjudicó distintas corridas laborales. El golpe de Estado en 1973 lo sacaría abruptamente de su fuente de trabajo. En 1984, se vinculó al equipo “Triunfador” de la comuna de Lonquén, donde compartió camarín con el destacadísimo portero Patricio Toledo, quien fuera considerado el “Mejor arquero de América” en 1991. Allí conseguiría cuatro títulos de la liga de interurbana. Asimismo, representó a Maipú en múltiples selecciones infantiles, juveniles, adultas y seniors de fútbol. A principios de la década la dirigió al campeón mundial chileno de kickboxing Herman Arias, en las míticas veladas que se organizaron en el Estadio Santiago Bueras.

Farías también ha incursionado en las comunicaciones. En 2005, se integró al programa “Magazine Deportivo” de Radio Santiago Bueras. Allí el locutor Víctor Agustín “Vitomátiko” Gutiérrez lo bautizaría como el “sensei de los deportes” por su sapiencia y conocimiento en distintas disciplinas. También participó en el programa “Musicalizando el deporte”, de la misma emisora, donde debutó con un microespacio de boxeo llamado “El rincón del sensei”. No obstante, la pasión de Farías está en la cancha o en una pista, y desde hace un tiempo se prepara para cumplir una de sus metas más anheladas, que es batir el récord Guinness de horas seguidas trotando. “Me entreno en el Cerro Primo de Rivera y muchas vecinas se sorprenden, porque cuando van de compras me ven trotando, y cuando vuelven sigo trotando. Tengo sesenta y ocho años y esta es una de mis próximas metas. Siempre he logrado lo que me he propuesto, y esta no será la excepción. Dejaré como siempre en alto el nombre de mi querida comuna”. No es un candidato a ningún puesto, pero en la Plaza de Maipú lo saludan y lo rodean para conversar con él. Algunos le dicen Jaime Farías y otros simplemente el “sensei de los deportes”.

 
Contáctenos | Todos los derechos reservados | Todos derechos reservados © 2018 Le Monde diplomatique.