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En este numero:

- Los Derechos Humanos son un tema pendiente en nuestro país. Por Enrique Villanueva
- La constitución de 1980. Por Teruel A. Carrasco, LL.B.
- Plebiscito en Santiago. ¿Qué razón puede existir para no hacerlo en todo Chile? por Edgardo Condeza

- Sumario completo



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No seas ladrón, no seas mentiroso, no seas flojo*. Por Nora Merlin y Alex Ibarra Peña. Grupo de Trabajo Surandino.

La migración es una temática que requiere ser abordada social y políticamente. Dada la lógica de exclusiones que impone el capitalismo salvaje de nuestros días los desplazamientos humanos van en aumento. Frente al rotundo fracaso de las políticas neoliberales muchas personas deben forzosamente salir de sus países en búsqueda de mejores oportunidades.

Desde una apología de la desigualdad y las ventajas del supuesto de un derrame económico jamás comprobado, se encubre lo que efectivamente viene sucediendo en el neoliberalismo: el crecimiento de la brecha económica. Los principales desplazamientos humanos actuales, las llamadas migraciones, traen consigo la demanda básica de pan, techo, trabajo y el deseo de educación como una de las vías principales de ascenso social en las llamadas sociedades del conocimiento. Las migraciones son un efecto, en sentido estricto constituyen el verdadero derrame neoliberal: sobra gente y se hace necesario expulsarla. Los actuales fenómenos migratorios son un síntoma de algo que no anda en la escena social.

Muchos países presentan a los inmigrantes, provenientes de países pobres, como un peligro frente al cual hay que defenderse para lo cual inoculan miedo y odio al extranjero. El peligro para las democracias no es la inmigración sino por el contrario las políticas xenófobas y racistas.

¿Cómo responden las distintas regiones del mundo frente a este flagelo? América Latina cuenta con distintos programas políticos que han reconocido la necesidad de modificar las leyes de migración, rígidas y poco acogedoras con las víctimas forzadas a realizar largos desplazamientos territoriales. Hasta el momento las políticas regionales en torno a la migración, resultan insuficientes, las organizaciones de migrantes reclaman mejoras en el reconocimiento de su dignidad.

Los países “desarrollados”, a los cuales nuestra clase política gusta considerar como ejemplares, no resultan ser un modelo satisfactorio. Surgen propuestas demenciales, xenófobas como la construcción de nuevos muros y proclamas de guerra al terrorismo, estas respuestas no hacen más que agudizar el problema. Los excluidos encuentran una “oportunidad” que consiste en una explotación descarnada, mano de obra esclava.

Consideramos que el fenómeno de la migración debe ser abordado desde una perspectiva geopolítica regionalista. Para comprenderlo con la profundidad que requiere es necesario asumir los aportes de lo que consideramos una clara presencia en la tradición de pensamiento latinoamericano. Resultan imprescindibles las lecturas del cubano Fornet-Betancourt, la argentina Dina Picotti, el chileno Ricardo Salas, el brasileño Antonio Sidekum, el iberoamericano Sousa Santos.

Las naciones latinoamericanos tienen pendiente la realización de un trabajo más firme y decidido orientado hacia políticas de hospitalidad y amistad con los países vecinos. No se trata sólo de portar una posición solidaria y de apertura frente al fenómeno migratorio. Tenemos la convicción de que si no asumimos la responsabilidad de los destinos comunes, la humanidad no está garantizada. Sólo y si dejamos de estar manejados como marionetas por el mercado, podrá haber humanidad. Habrá que elegir.

* No seas ladrón, no seas mentiroso, no seas flojo, las palabras del título de la columna, en su lengua original Ama Sua, Ama Llula y Ama Quella preceptos quechuas incorporados en la nueva constitución de Bolivia, son ahora además principios de la ONU.

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Autor: Santiago "Zaguanalsur" Vilas
Fotografía: Claudia Bonicelli.

 
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