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En este numero:

- La rebelión de los pueblos originarios de Canadá
- La bancarrota de las AFP
- ¿Desaparece la derecha latinoamericana?

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Sobre el autor

Serge Halimi
Director de Le Monde diplomatique.
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Página de inicio >> Junio de 2014

El Gran Mercado Transatlántico
Las potencias redibujan el mundo

por  Serge Halimi

Las negociaciones sobre el Gran Mercado Transatlántico (GMT), entre los Estados Unidos y la Unión Europea, confirman la determinación de los neoliberales de seguir transformando el mundo de acuerdo a sus intereses. Han puesto a la justicia al servicio de los grandes accionistas, han hecho del secreto una virtud y han sometido la democracia al poder de los lobbys. Los objetivos del GMT no son solamente comerciales, también son estratégicos: aislar a Rusia y contener a China en momentos en que ambas potencias estrechan sus lazos.

El águila del libre comercio estadounidense cruza el Atlántico para devorar un rebaño de desamparados corderitos europeos. La imagen invadió el debate público en la estela de la campaña para las elecciones europeas. Chocante, y políticamente peligrosa. Por una parte, no deja ver que también en Estados Unidos hay colectividades locales que corren el riesgo de ser víctimas de nuevas normas liberales que les prohibirían proteger el empleo, el medio ambiente, la salud. Por otro parte, desvía la atención de ciertas empresas bien europeas –francesas, como Veolia, alemanas, como Siemens– y tan ávidas como las multinacionales estadounidenses de llevar a la justicia a los Estados que fantasearan con amenazar sus ganancias. Por último, ignora el papel de las instituciones y de los gobiernos del Viejo Continente en la formación de una zona de libre comercio en su propio territorio.

El empeño contra el Gran Mercado Transatlántico (GMT) no debe por tanto apuntar a un Estado en particular, ni siquiera cuando ese Estado sea Estados Unidos. El desafío de la lucha es a la vez más amplio y más ambicioso: concierne a los nuevos privilegios que reclaman los inversores de todos los países, tal vez para recompensarlos por la crisis económica que ellos mismos provocaron. Bien llevada, una batalla planetaria de estas características podría consolidar solidaridades democráticas internacionales que hoy en día están lejos de las que existen entre las fuerzas del capital…

Texto completo en la edición impresa del mes de JUNIO 2014
a la venta en quioscos, librerías
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