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- Educación y Madre Patria por Roberto Rivera
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Ya es hora de prepararnos. Por Alicia Gariazzo

NEOLIBERALISMO Y TECNOLOGÍA

Pese a que los chilenos somos muy admiradores del Primer Mundo, en los últimos años nos hemos quedado muy atrás en imitarlos. En especial, no hemos seguido los análisis y discusiones actuales que viven dichos países en relación a nuestro futuro inmediato.

Esto es contradictorio con la aplicación rigurosa que Chile ha tenido del modelo neoliberal, especialmente en lo relativo a la propiedad, el crecimiento y la tecnología. Así, Chile ha llegado a ser el país más privatizado del mundo, donde el agua potable, los correos, las carreteras y los puertos son privados. Incluso el Banco que se suponía era del Estado. La empresa privada ha recibido todo el apoyo posible de los Gobiernos, dado que la ideología dominante se inspira en la tesis de que mientras mayores sean las ganancias de los empresarios, mayor será el crecimiento del país y por tanto del empleo.

En esa idea el Servicio de Impuestos Internos otorga continuamente “perdonazos” a los más ricos que no han pagado sus impuestos, ya que cobrárselos significaría su quiebra y, por tanto la pérdida de empleos. Así, hemos llegado a que un país de 17 millones de habitantes, aunque la cifra está en entredicho, tenga más de ocho grupos de empresarios privados entre los multimillonarios más ricos del mundo en los records de Forbes. Hasta el actual Presidente de la República lo está, quien aumentó su fortuna entre 2018 y 2019 en US$100 millones. En 2019 la más rica es Iris Fontbona del Grupo Luksic con US$15.400 millones con el lugar 74 de los records mundiales. Julio Ponce Lerou con US$3.800 millones en el lugar 546. Horst Paulmann con US$3.000 milllones en el lugar 748. Alvaro Saieh con US$3.000 millones. El Presidente Piñera con US$2.800 millones en el lugar 804. El Grupo Angelini con US$3.900 millones. Jean Salata con US$1.900 millones. Juan Yarur con US$1.500 millones y el Grupo Matte con US$2.000 millones.

Con estas fortunas podrán seguir invirtiendo para crear empleo, afirma el pensamiento oficial. Los famosos economistas no piensan que muchas inversiones pueden eliminar empleo. Sin ser una gran economista me parece de Perogrullo que todas las empresas invierten en las mejores tecnologías para gastar menos, especialmente si estas eliminan puestos de trabajo. Así gana el empresario y sus descendientes. Nunca he escuchado que un empresario grande invierta para dar trabajo aunque pierda. Obtener la máxima utilidad es la consigna de la competencia perfecta.

El Gobierno chileno actual piensa que es suficiente con hablar al país de crecimiento y empleo e ignorar lo que está pasando con las nuevas tecnologías. Sin embargo, nuestros ricos empresarios, desde los años 80 ya están eliminando puestos de trabajo. Sea con nuevas tecnologías o instalando talleres y fábricas en China y el Asia donde la mano de obra es prácticamente esclava.

La agricultura, que no se puede trasladar, aunque los empresarios forestales hayan trasladado sus principales plantaciones a Ecuador, Brasil y Paraguay, se ha venido modernizando sistemáticamente eliminando trabajadores permanentes y reemplazándolos por temporeros por tarea. Se incorporó el riego por goteo y luego el manejo de este riego a través de softwares específicos. También ya se maneja digitalmente la elaboración de madera y celulosa. Se eliminó el pastoreo de todo tipo de animales que las grandes empresas agropecuarias reemplazaron por un tipo de engorde, eliminando así tierras y trabajadores. Los mantienen en compartimentos sin movimiento para prepararlos para su sacrificio. Desde pollos hasta vacas. La empresa ganadera más moderna de América Latina, de propiedad de los Edwards en Futrono, maneja a las vacas paradas en establos, con música y películas de praderas, porque con ello producen más y las alimentan según las necesidades que define un software con el tipo de leche y carne que se quiere producir.

Así encuentra a Chile la llamada Cuarta Revolución Industrial que, como todos sabemos es la Revolución Digital integrada a las sociedades e incluso al cuerpo humano. Está marcada por avances tecnológicos como: la robótica, la inteligencia artificial, la nanotecnología, la computación cuántica, la biotecnología, el Internet de las cosas y la impresión 3D.

Nuestro país no tiene nada que envidiar al Primer Mundo en las nuevas tecnologías. Se considera entre los países con más alta automatización dentro la OCDE y no cabe duda, que seguirá sus pasos, pero sin que se haga nada para compensar sus impactos.

Según la OIT el desempleo en el mundo ha aumentado en 2017 por tercer año consecutivo, seguirá aumentando y se calcula que en 2045 la mitad de las actividades humanas será ejecutada por robots. Al mismo tiempo las ganancias de las empresas son gigantescas.

El uso de la energía eólica y solar se está generalizando y hay acuerdos concretos entre los países de la Unión Europea de un reemplazo total de las actuales fuentes energéticas por energías limpias en el corto plazo. Se desarrolla fuertemente la electromovilidad. Ya funcionan en muchos países trenes y automóviles sin conductor. En Noruega se está creando un barco sin tripulación.

En Suecia se desarrolla un proyecto piloto para cargar los vehículos eléctricos mientras circulan, ya que esa es su principal dificultad para lograr su autonomía. El de la carretera llamada eRoad Arlanda. Esta se extiende a lo largo de menos de dos kilómetros en la carretera que conecta Estocolmo con el aeropuerto de Arlanda, permitiendo a estos vehículos extraer energía de una red eléctrica subterránea para que sus baterías nunca se agoten. Se inspira en el mismo mecanismo con que funcionan las pequeñas autopistas Scalextric: se cargan con electricidad que se produce 5 cm abajo del pavimento. Cuando un vehículo diseñado para usar este sistema circula sobre la vía, un brazo móvil se eleva y se enchufa en la parte inferior del vehículo para establecer una conexión sólida.

En Holanda se han construido carreteras con pavimentos irrompibles que absorben la energía solar requerida para su iluminación nocturna.

Comienza a perder importancia el petróleo como fuente energética. En Alemania muchas casas y muchos edificios ya producen su propia energía con un coste marginal cero.

En Japón se ha inventado el Robot Pepper que interpreta emociones, y que está a la venta para empresas desde 2017. En Barcelona hay prostíbulos con muñecas robots. El sector salud usa crecientemente robots en operaciones, diagnósticos y diversos tratamientos médicos.

El uso de drones se generaliza. Se usan en infraestructura, agricultura, transporte, seguridad, entretenimiento, medios de comunicación, telecomunicaciones y minería.

Desde 2002 Washington utiliza drones para captar información y bombardear zonas de alto riesgo en Afganistán, Irak, Pakistán, Yemen, Somalia y Libia. En los últimos años, otras potencias han ido incorporando estos aparatos a sus FFAA. El prometedor mercado de los drones militares, valorado en más de 10.000 millones de dólares anuales, con un millón de aparatos vendidos en 2015, ha evolucionado a toda velocidad gracias a acuerdos con empresas como Microsoft o IBM. Uno de los nuevos retos es la irrupción de aviones no tripulados sobre los campos de batalla.

Larry Page, fundador de Google, ha invertido cerca de US$100 millones para crear el auto volador que patentó en 2013, cuyos modelos consisten en pequeñas aeronaves de fuselaje estrecho con dos hélices en la parte trasera.

El Banco de Japón usa una moneda virtual, la Mitsubishi Tokio-UFJ, que se llama MUFG y puede emplearse en operaciones de compra, transferencias o cambio de divisas a menor costo. Últimamente, Facebook ha creado la LIBRA, moneda virtual que servirá para hacer pagos a través del teléfono.

Por todo esto, en dichos países, en los últimos años, este fenómeno se discute abiertamente y se toman fuertes medidas compensatorias, dado sus impactos negativos.

El tema de la Reunión Anual 2016 del Foro Económico Mundial en Davos-Klosters, Suiza fue “DOMINAR LA CUARTA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL”.

Como medida paliativa, muchos países han entregado una renta básica a los ciudadanos, financiada con impuestos a las empresas que usan robots, tales como Canadá, Finlandia y Países Bajos. Otros lo discuten, como España. Suiza hizo un referéndum para aprobar la entrega de US$30.275 al año para todos, pero este se perdió.

Otros han disminuido la jornada de trabajo. En Holanda, Dinamarca, Noruega, Irlanda, Alemania, Suiza, Bélgica, Suecia, Australia e Italia se trabaja menos de 40 horas a la semana.

Desde 2019 Alemania, Suecia y Finlandia cuentan con educación gratuita, incluyendo la educación superior. Alemania agregó la gratuidad para alumnos extranjeros. Luxemburgo se destaca por su Estado protector.

Estados Unidos se ha planteado también muy firmemente frente a esto. Un Informe de la Casa Blanca, llamado “Inteligencia artificial, automatización y economía” propone: aumentar el salario mínimo, fortalecer el poder de negociación sindical, proveer viviendas baratas para facilitar la movilidad laboral, desplazar los impuestos del trabajo al capital y aumentar masivamente la financiación a la capacitación laboral y la reeducación. Antes de la publicación del informe, a lo largo de 2016, la Oficina de Políticas de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca realizó una serie de actividades públicas de divulgación y consulta.

El informe va acompañado de un plan estratégico nacional de desarrollo e investigación en inteligencia artificial, titulado “Preparándonos para el Futuro de la Inteligencia Artificial”, que examina el estado actual de esta, sus aplicaciones y las acciones que su progreso requiere en las políticas públicas. Detalla varios desafíos que deberá el Estado responder, tales como:

• Utilizar esta tecnología para el bien social y para mejorar las operaciones del gobierno. • Adaptar las regulaciones que afectan a tecnologías de inteligencia artificial como los vehículos autónomos, de manera de fomentar la innovación y proteger a los ciudadanos. • Garantizar que las aplicaciones de la Inteligencia Artificial sean justas, seguras y manejables. • Desarrollar una fuerza de trabajo diversa y cualificada en Inteligencia Artificial.

CHILE DEBE PREPARARSE En Chile, los políticos no hablan de una preparación masiva y planificada para enfrentar los impactos de esta revolución. Por convicción y doctrina están contra la planificación estatal. Insisten solo en el crecimiento y el empleo, pero no describen el tamaño del desempleo ni la dificultad para satisfacer las nuevas necesidades que crean las nuevas tecnologías.

Según el Diario Financiero, estudios de Mc Kinsey concluyen que en las próximas dos a cuatro décadas, en nuestro país, 3,2 millones de empleos serán reemplazados por sistemas automatizados. La economista Andrea Tokman lo grafica diciendo que el 65% de los trabajos que existen actualmente ya no estarán cuando sus hijos ingresen al mercado laboral.

Una encuesta a trabajadores chilenos de la Consultora Randstad informó que el 55% de los encuestados dijo que su trabajo podría ser reemplazado por máquinas digitalizadas y el 71% respondió que, personalmente, requeriría conocimientos de tecnología digital para garantizar su empleo.

Podemos imaginar todo los puestos que eliminan la descarbonización, el menor uso del petróleo y la electromovilidad. Por lo pronto un gran números de conductores debido al manejo autónomo de vehículos.

En esta área es la única donde ha aparecido una cierta preocupación del Ejecutivo por el desempleo.

El Ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, se refirió en febrero, 2019, al desempleo que generarán los autos eléctricos y expresó “no nos gusta cuando una empresa despide porque no capacitó a tiempo. Si ya sabemos que viene una revolución de los autos eléctricos, si en 20 años vamos a tener 5 millones de autos eléctricos que van a requerir mantención, queremos adelantarnos y el primer semestre de este año abriremos una línea de reconversión en electromovilidad, que va a ofrecer a los actuales mecánicos que amplíen sus conocimientos a través de cursos de Sence de entre 100 a 200 horas para que conozcan la tecnología y la forma de mantener estos autos”.

Agregó: "El futuro ya está aquí y lo enfrentamos con creatividad y capacitación. En la actualidad tenemos muy pocos mecánicos en el país que conozcan la tecnología de los autos eléctricos y tenemos que darle la oportunidad que se vayan preparando, que se vayan capacitando para mantener esa gran cantidad de nuevos autos electicos que habrán en el país".

"La ruta energética 2018 -2022 establece entre sus compromisos capacitar a 6.000 operarios (técnicos y profesionales) desarrollando competencias y habilidades en la gestión y uso sostenible de la energía, en el sector eléctrico, de combustibles y de energías renovables, certificando al menos a 3.000".

El Ministro valoró que haya instituciones de educación superior que ya entraron con todo en la electromovilidad, como la Universidad de Chile y el DuocUC. Respecto de este último, cabe destacar que durante el 2018 capacitó a 374 alumnos y el 2019 sumará 500 más en pregrado. "En marzo se abrirán las postulaciones al diplomado de movilidad eléctrica, donde la especialización estará orientada a la reparación, mantención y habilitación de motores eléctricos, además de clases de eficiencia energética", dijo no sin antes enfatizar que no dejarán solos a los trabajadores: "junto a ellos enfrentaremos todos estos cambios tecnológicos. Aquí no se trata del hombre o la máquina, aquí queremos que sea el hombre con la máquina. Esa es la combinación que se está requiriendo a nivel mundial y donde Chile debe liderar en Latinoamérica".

Sin embargo, ni el Ministro, tan entusiasmado con los autitos, ni su Gobierno, hacen un análisis global de los cambios que se están desarrollando en todas las áreas, inclusive en el agro que hasta ahora era el mayor enganchador de trabajo temporal. No hay ningún comentario en relación a las nuevas características de las nuevas fuentes de trabajo ni del tipo de demandas técnicas que estas presentan.

El Presidente Piñera anuncia grandes obras ligadas a la construcción de infraestructura, como la construcción de aeropuertos a lo largo de todo el país, el tren de Santiago a Valparaíso y la electromovilidad por ser un gran negocio, pero para llamar a esas licitaciones, el Estado tiene que tener recursos y si no quiere cobrar impuestos a los grandes empresarios difícil será que los patipelados paguemos más impuestos.

Los preocupados del empleo han impulsado la industria de la entretención en todo el mundo. Así, el Poder Ejecutivo impulsó la proliferación de casinos de juego a lo largo de todo país, dado que la industria de la entretención crea muchos puestos de trabajo, pero también, todos sabemos, que se rodean de trabajo ilegal, prostitución y narcotráfico.

En efecto, el desempleo lleva al trabajo ilegal y también al sobreendeudamiento, que las mismas empresas comerciales, bancos y supermercados impulsan ofreciendo préstamos a sola firma. El sobreendeudamiento en Chile es una lacra que ha llegado a límites insospechados teniendo DICOM una lista de 4.200.000 morosos.

Según la encuesta trimestral del Instituto Nacional de Estadísticas, INE, el desempleo en Chile en el trimestre marzo-mayo de 2019 sería del 7,1%, sin embargo análisis del centro de estudios CENDA demuestran que esta tasa es mucho mayor si las cifras se analizan a través de las cotizaciones que hacen los trabajadores a las Asociaciones del Fondo de Pensiones, AFP. Como el INE consulta a los encuestados sobre su desempleo en la semana de la encuesta, pierde los datos de los trabajadores que están en empleos informales, por faena o temporales. Por otra parte otras estadísticas muestran que el 50% de los trabajadores chilenos gana menos de $380.000, es decir menos de US$500. Es por esto que, a diario vemos en nuestras calles el aumento de nuevos trabajos que ha creado la necesidad: estacionadores, vendedores ambulantes, barredores, feriantes y coleros y todo tipo de formas de trabajo ilegal. Las poblaciones populares están repletas de microtráfico y violencia.

Por otra parte, los desempleados carecen de protección y defensa. Desde 1973 en Chile se ha precarizado la mano de obra, quitando poder a los sindicatos y a todas las formas que existían de organización, lo que impide que la organización de los más vulnerables les permita defenderse.

El desarrollo de la tecnología aumentará el desempleo en algunas áreas, pero intensificará la necesidad de una cúpula de técnicos de alta calificación a la que muchos de los actuales técnicos no podrán acceder. En la modernización del Puerto de Valparaíso muchos trabajadores tomaron la opción de jubilar a los 40 años por no poder aprender las nuevas técnicas que las nuevas ocupaciones requerían.

Eso nos indica que el país necesitará nuevos oficios y profesiones, como biohackers, diseñadores virtuales, abogados de ética tecnológica y el ejercicio de las profesiones existentes requerirá conocimientos de tecnologías digitales.

Los drones han agilizado etapas, aumentado competitividad y seguridad, han eliminado la mano de obra que cumplía dichas funciones, pero demandan otras diferentes, como las vinculadas al personal que los maneje, mantenga y repare.

Por tanto es imprescindible que los reformadores educacionales tengan presente el tipo de profesiones y el nivel profesional y técnico que se requerirá y que hay que proveer en el país.

Es decir, la cuarta revolución industrial requerirá también una revolución en la educación.

Nadie se puede negar al adelanto de la ciencia y de la técnica. El salto que ha dado Chile es muy valioso y nada tiene que ver con los reiterativos discursos de que las empresas no están invirtiendo por el excesivo pago de impuestos y que eso nos lleva al estancamiento.

La forma de buscar soluciones en conjunto deben surgir desde el Estado que debe proteger a los ciudadanos, pero antes debe reconocer, discutir y enfrentar esta nueva realidad.

Desde que desapareció la investigación científica de las universidades y los centros de investigación financiados por el Estado, la ciencia ha quedado en manos de las empresas privadas y la ciencia existente es secreta. Las empresas contratan como empleados a los investigadores para que mejoren sus procesos y rentabilidades, los cooptan y les impiden que los inventos que no los favorecen sean publicados. Reciben más de cien años de pago por propiedad intelectual por las marcas e inventos que les convienen.

La derecha teme a la injerencia del Estado en la economía, pero es imprescindible que haya un ente que explique a los jóvenes por una parte, y al personal dedicado a la educación, a los colegios, a las universidades, por otra, cuales son los oficios y profesiones que el país necesita, para algo tan simple como encontrar trabajo.

Sin querer perjudicar el negocio de la educación privada, este no será sustentable en el mediano plazo si está produciendo profesionales que no van a ser aptos para satisfacer las necesidades de la industria, o no van a ser requeridos por esta.

Iniciativas, como la de la Universidad de Santiago, son valiosísimas. Ha creado el Centro de Estudios del Futuro a cargo de Juan Luis Núñez ex Gerente de la Fundación País Digital especializándose este año en recursos hídricos, ciberseguridad, educación y trabajo del futuro.

Nuestro sistema educativo funcionó para la era industrial, que requería la hiper especialización, porque cada uno era una pieza sustituible de la misma maquinaria. En la era de la innovación y de la robótica esto ya no es verdad. Se necesita gente capaz de pensar de forma distinta en un mundo pleno de innovación.

Si no hay apoyo de los Gobiernos debemos ser los chilenos, los patipelados, los que nos organicemos, sea a nivel comunal o regional. Por lo pronto viendo las formas de publicitar lo que ocurre. Estudiar las formas de ocupar el tiempo libre, estimular la organización solidaria y de ayuda mutua, por los bajos ingresos, y no esperar nada del porcentaje que posee toda la riqueza.

 
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