En kioscos: Abril 2021
Suscripción Comprar
es | fr | en | +
Accéder au menu

Aprendo más cuando me divierto. FELIZ DÍA DEL PROFESOR Y LA PROFESORA. Por Juan Alejandro Henríquez

Hoy se conmemora y celebra en Chile el día del profesor y de la profesora. Una fecha no exenta de contextos e hitos históricos. Desde Sarmiento hasta el Colegio de Profesores, en memoria del fundador de la Escuela Normal de Maestros de Chile, la primera en América Latina, en el día de su fallecimiento (11 de septiembre). Por lo mismo se motivó a hacer un ajuste en el ’74 y quedó instalado el 10 de diciembre, pero luego en el año 1977 se vuelve a cambiar para el 16 de octubre, fecha en que actualmente se celebra, debido a la fundación del Colegio de Profesores.

Personalmente me quedo con el reconocimiento desde la figura y herencia pedagógica por antonomasia de la gran Gabriela Mistral (por ello era en diciembre, ya que fue la fecha en que recibió el Nobel). Una profesora, pedagoga y maestra. Escritora, poetiza y filósofa, dada la influencia que ha logrado en el desarrollo del pensamiento en Chile y Latinoamérica. Daniela, mi compañera de ruta, también es profesora y hoy motivó e inspiró esta columna. Su dedicación abnegada y permanente por algo más de 10 años en la educación escolar acá en RM, la he presenciado en el día a día, noche tras noche. Cuántas horas extras ha dedicado ya para lograr llegar a tiempo con las evaluaciones y con las programaciones.

He sido testigo de su vocación y profesionalismo, preocupada siempre de los detalles, de la individualidad de su estudiantado. Pensando siempre en estrategias para fomentar un aprendizaje colaborativo y participativo, además de desplegar el valor por la autonomía.

Apoyar situaciones específicas de carencias afectivas o sociales, de vulneraciones a los derechos de niños y niñas, no ha sido algo fácil. Más aún cuando en Chile y en el modelo educativo vigente, el profesorado no es la mayor de las preocupaciones y prioridades de la política pública. La educación como un derecho involucra no sólo una responsabilidad del Estado para con sus niños, niñas y adolescentes, lo es también con sus formadores y formadoras, quienes tienen que lidiar con el poco reconocimiento público ante tan importante labor.

Destaco también, la necesidad de una permanente actualización profesional y disciplinar, para ello se vuelve urgente que se revierta la medida de descontinuar las Becas ANID para estudios de posgrado, especialmente en el caso de los y las docentes, ya que su actual fuente de ingreso es insuficiente para costearse estudios de especialización, más aún por el poco tiempo que les queda después de jornadas laborales extenuantes y con tan poco equilibro entre las horas lectivas y las de libre disposición.

Como lo decía hace poco, son ellos y ellas, quienes han sido un puente entre dos generaciones, la de la pre-pandemia y la que vendrá, ya que por sus medios (muchas veces escasos) han logrado levantar la educación en Chile de la mejor forma posible. Hay desafíos sustantivos como lo es la necesidad de mayor alfabetización digital, para igualar cada vez más la marcada brecha digital aún existente, sigo proponiendo el concepto de hospitalidad digital para reflexionar sobre este punto.

En Daniela veo el rostro de la entrega generosa y responsable de nuestro futuro, de las próximas generaciones, quienes no son sólo los y las que cambiarán el mundo, sino que son por quienes nosotros y nosotras, hoy, debemos cambiar el nuestro.

Hoy la saludaron sus estudiantes de tercero básico y me quedo con el de uno en particular, quien le dice gracias porque “aprendo más cuando me divierto”. Destacable, por reflejar otro de los desafíos en la educación, la innovación. La importancia del juego en los procesos de aprendizaje de nuestros y nuestras estudiantes, en contextos virtualizados, la importancia de la gamificación, por ejemplo. Pero en términos sociales, la importancia de una educación no sexista, que no distinga un juego para niños y otro para niñas, colores para unos y colores para ellas, profesiones para unas y profesiones para ellos. Juegos que fomenten las tradiciones de los pueblos originarios y que también estén pensados y diseñados para quienes estén en situación de discapacidad. Pero también, ese saludo es un llamado a construir espacios educativos (presenciales y virtuales) que tengan un especial cuidado por la salud mental y contención emocional, factores decisivos en la convivencia escolar y una educación para la paz, pero principalmente en el despliegue y desarrollo de la identidad y autoestima de nuestra juventud, además de aportar a un trato digno para el profesorado.

Espero que el actual proceso constituyente nos permita poner en valor el fundamental rol del profesorado en la construcción de un país más justo e inclusivo, respetuoso de la diversidad y transformador social de las inequidades todavía enquistadas.

Gracias Daniela, profesora Elba, profesor Ramón y maestra Gabriela, que la llama de la vocación por la educación encienda, en la ciudadanía, la necesidad urgente de una educación en derechos humanos y de una política pública que sea de Estado y de largo plazo. Por una Educación libre de discriminación y segregación, en donde todes puedan disfrutar de ella en igualdad de condiciones.

Juan Alejandro Henríquez Peñailillo
Becario ANID Doctorado en Ciencias de la Educación
Profesor de Filosofía.
Fundador de www.hospitalidaddigital.cl y www.filopoiesis.cl

Compartir este artículo