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¿Qué quiere Ángela Jeria? por Margarita Iglesias Saldaña

Hoy el noble y el villano se dan la mano…
(Joan Manuel Serrat)

Nunca hubiera esperado despertarme una mañana del mes de agosto escuchando las declaraciones de una mujer chilena a quien hasta ese momento respetaba mucho: Ángela Jeria, viuda del General Bachelet. Pensé que estaba con pesadilla. Esta mujer había buscado justicia y verdad para su marido durante todos estos años, y esto independiente de las relaciones filiales o amistosas que la pudieran ligar a la Fuerza Aérea de Chile. Esta mujer también ha participado de las organizaciones de Derechos Humanos y solidarizado con las causas por verdad y justicia de sobrevivientes y familiares de víctimas de la represión dictatorial entre 1973 y 1989.

Su marido, un general de la república, que quedó en la Historia asesinado por sus pares, en su propia institución, torturado en la academia de guerra, por fin tenía algo de verdad y justicia cuando el Ministro Carroza entrego el veredicto de su encuesta afirmando que el general Bachelet murió producto de las torturas realizadas en la Academia de Guerra de la Fuerza Aérea y no de un infarto al corazón por su debilidad física.

Honor y gloria a este general de la República chilena que no traiciono la institucionalidad que lo ascendió a general, respeto institucional de su condición humana que lo llevo a ser asesinado por sus pares por no sumarse al golpe de Estado. Esa Academia de Guerra estaba dirigida entonces por el Coronel Fernando Mathei, traído especialmente desde Inglaterra para ese fin. Nadie en Chile se le ocurriría pensar, que lo trajeron, expresamente a dirigir un lugar para pagarle un sueldo y que no lo dirigiera, sería más irresponsable aún de lo que hasta ahora sabemos fue la actuación de las Fuerzas armadas, incluyendo a los aviadores; no sólo instalaron el terror de Estado, sino que además desde el mismo 73 despilfarraron el erario nacional pagando sueldos, como el de Mathei para no dirigir el lugar que por planilla y asignación dirigía. Rarísimo, sobre todo cuándo años mas tarde, este inútil director de la Academia de Guerra, será nombrado comandante en jefe de la Fuerza Aérea y miembro de la junta de gobierno de la dictadura, dejando a varios de sus pares en el camino, pares que por antigüedad deberían haber asumido esas responsabilidades, según el concepto de jerarquía de este tipo de instituciones. Algo huele mal en esta historia…

El año 2009, la Corte de Apelaciones dictaminaba que: “Vistos en estos antecedentes rol 1058-01 y acumulados, seguidos ante el Noveno Juzgado del Crimen de Santiago por el Ministro en Visita Sr. Juan Eduardo Fuentes Belmar, por sentencia de treinta de abril de dos mil siete, escrita a fs. 3393 y siguientes, se condenó a Edgar Benjamín Cevallos Jones y a Ramón Pedro Cáceres Jorquera, como autores del delito de tormentos o rigor innecesario causando lesiones graves, en las personas de Bernardo Pizarro Meniconi, Ignacio Puelma Olave, Gastón Muñoz Briones, María Marchi Badilla, María Padilla Contreras, Margarita Iglesias Saldaña, Sergio Castillo Ibarra, Carmen Díaz Rodríguez, Liliana Mason Padilla, Patricio Rivas Herrera, Sergio Santos Señoret, Ricardo Parvex Alfaro, Cecilia Olmos Cortés, Belarmino Constanzo Merino, José Carrasco Oviedo, Manuel López Oyanedel y Gustavo Lastra Saavedra, cometidos entre el 11 de septiembre de 1973 y enero de 1975. Se impuso a los sentenciados una condena única de quinientos cuarenta y un días de presidio menor en su grado medio, accesorias de suspensión de cargo u oficio público por el tiempo de la condena y se les obligó a pagar proporcionalmente las costas de la causa.

Y en la consideración Nº 17 de la ratificación de la condena a Cevallos Jones y Cáceres Jorquera, en el proceso se afirma que “la situación vivida por el país con posterioridad a los sucesos del 11 de septiembre de 1973, en caso alguno configura un "conflicto armado no internacional", como se ha expresado, ya que la verdad histórica es que no puede sostenerse que los opositores al nuevo gobierno se hayan organizado como fuerzas armadas y que hubiesen dado curso a hostilidades abiertas, y ello porque no se produjo ninguna división entre los cuerpos armados de la época, puesto que desde un comienzo las Fuerzas Armadas y de Orden, en su integridad, se mantuvieron bajo el mando de la Junta de Gobierno.

18°) Que, no encontrándose probado en este proceso que los delitos investigados en autos se hayan cometido durante un conflicto armado, sea éste de carácter internacional o no internacional, puesto que los hechos delictuosos se produjeron en circunstancias que el país se encontraba en una situación de tensión grave que originó que el Estado declarara el estado de sitio y utilizara las fuerza armada para mantener el nuevo orden, con la consiguiente suspensión de las garantías judiciales fundamentales, lo que produjo un elevado número de detenciones, no cabe aplicar en la especie, como se ha señalado, los Convenios de Ginebra, ni el artículo 3 ° común a los Convenios de Ginebra, complementado por el Protocolo Adicional II, que rige para los casos de "conflicto armado no internacional"... (Ministerio del Interior – Documento 10/03/2010)

En el caso de la defensa de Ramón Cáceres Jorquera, este alega “la atenuante contemplada en el artículo 211 del Código de Justicia Militar, señalando que su representado se vio compelido a una situación de obediencia forzada, esto es, el hecho de haber tenido que someterse a una orden emanada de sus superior jerárquico, la que incluso estaba respaldada por el ordenamiento jurídico de la época, por lo que a su juicio, el Tribunal se encuentra en la imposibilidad fáctica y jurídica de efectuar un juicio de reproche respecto de su defendido”.(Ministerio del Interior ibid.)

En mi caso, siendo la última detenida de ese período en la Academia de Guerra, y teniendo 17 años al momento de estos acontecimientos, me pregunto qué quiere la Sra. Ángela Jeria y de que ser ríe el ahora general en retiro, sobre todo de sus responsabilidades, y si esto es cierto, que está retirado de sus responsabilidades, ¿va a desconocer que fue el general que el 5 de octubre de 1988 se confrontara a Pinochet para reconocer el triunfo del NO en el plebiscito orquestado para el paso de la dictadura a la postdictadura? Quienes fuimos torturadas en la Academia de Guerra de la Fuerza Aérea, hemos decidido confiar en esta justicia postdictatorial, al igual que la Sra. Jeria, y confiamos, mas allá de la burla de justicia muchas veces obtenida; que el Ministro Carroza lleve a termino su investigación y condene en lo que corresponde a quien era Director de la Academia de Guerra de la Fuerza Aerea entre fines de 1973 y mediados de 1975, Fernando Mathei; lugar que este ministro ya demostró, que fue un lugar de tortura por donde pasaron cientos de aviadores de distintos rangos y civiles que hoy seguimos luchando por verdad y justicia en nuestro país, incluso por justicia para el general Bachelet.

Margarita Iglesias Saldaña Rut 6948921-4
Informe Nº 11850 Informe de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura

 
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