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En este numero:

- De Aysén a Chiloé. Por Ángel Saldomando
- Ley de Sitios de Memoria: un aporte para la educación en Derechos Humanos. Por Higinio Espergue
- Democratización-Integración FF.AA Chilenas. Reflexión y Propuesta de la Marinería Constitucionalista y Antigolpista.

- Sumario completo



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¿HACIA DONDE VA MI IGLESIA?. Por Maurice Barth

PREFACIO

Conocí personalmente a Maurice Barth cuando se retiró al convento St Jacques, en Paris. Con anterioridad había sabido de él cuando ingresé al mismo convento en 1964, pero prácticamente no nos veíamos. El muy ocupado por la recepción de jóvenes provenientes de los cuatro puntos cardinales y de exiliados políticos de países latinoamericanos en la “Residencia Maydieu”, separada del convento, y yo por mis actividades de capellán de estudiantes en el Centro Saint Ives, y luego por mis funciones al servicio de los trabajadores inmigrantes árabes en Haute Savoie con posterioridad a 1968 hasta mi partida a Brasil, en 1978.

En 1990, después de doce años de trabajo en la Comisión Pastoral de la Tierra, en la región amazónica de Brasil, y con acuerdo de mis superiores dominicos de este país, tomé un año sabático y elegí visitar diferentes países de América Central en la época de plena ebullición política y eclesial, para observar y reflexionar: Nicaragua con la reelección del dirigente sandinista Daniel Ortega y el apoyo de comunidades cristianas; El Salvador después del asesinato de Monseñor Romero y los jesuitas de la Universidad Centroamericana (UCA), la resistencia a la dictadura, y la presencia de comunidades cristianas en las zonas de la guerilla; Guatemala con las masacres de miles de aborígenes, el secuestro de militantes y la admirable solidaridad de grupos cristianos y de algunos obispos.

Con mucha frecuencia en mi visita a diferentes lugares, ya sea a las comunidades cristianas y religiosas comprometidas o a los grupos de solidaridad, de militantes y de resistencia, escuchaba hablar de Maurice Barth. Y lo hacian con admiración y reconocimiento, por su solidaridad, su apoyo, por la calidad de sus artículos y la lucidez de sus análisis políticos y eclesiales, sus denuncias evangélicas, con firmeza y coraje, ya sea contra las autoridades políticas o eventualmente eclesiales. Todo esto me causaba una viva impresión ! Desde entonces, a cada ocasión de mis viajes de Brasil a Paris, tengo el placer de encontrarme con él.

Maurice Barth es un hombre y un dominico que se ha dado los medios de ser creíble y que merece por lo tanto ser escuchado por su experiencia y su conocimiento de la historia política y eclesial de los países de América central y de América latina. Es una referencia histórica y evangélica, una roca.

Conoció la época sin brillo y rígida anterior al Vaticano II, luego la época de alegría y de esperanza del Concilio y después la posterior al Concilio, la de la decepción y la de la tristeza. Conoció la época de los papas PioXII, Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI. Su vida cubre todos estos momentos históricos. Conoció personalmente a teólogos y profetas de su Orden, como Ives Congar, M.D. Chenu, H.Feret. Conoció igualmente a grandes profetas latinoamericanos de nuestra época : los obispos Leónidas Proaño, Evaristo Arns, Oscar Romero, Samuel Ruiz, Helder Cámara, Tomás Balduino, Pedro Casaldáliga y al jesuita Jon Sobrino, entre otros.

Su profundo conocimiento de la dolorosa historia de los países de América Central no sólo se explica por su inteligencia y su memoria sino tambien por su profunda solidaridad con las comunidades de dichos países con las cuales compartía durante sus viajes o con los exiliados y refugiados en Francia, ayudados, apoyados, protegidos, defendidos por él. Como Bartolomé de las Casas, su compasión y su pasión evangélicas se alimentaban por el contacto directo con las víctimas de esas persecuciones y los defensores de esas grandes causas humanas, políticas y evangélicas. El dominico Maurice Barth supo reconocer la relación entre el evangelio y el compromiso sociopolítico.

Maurice Barth se hizo querer por mucha gente, sobre todo por los laicos franceses y latinoamericanos, seguramente más que por sus hermanos dominicos. Sus cuestionamientos radicales en nombre del evangelio, incomodan sin dudas a más de uno ! Como en la época de Bartolomé de las Casas.!

Maurice es un cristiano que prioriza el evangelio y que hace del evangelio una instancia crítica de la iglesia-institución. Con la fuerza de estas vivencias, puede legítimamente criticar duramente a la Iglesia, sus vergonzosas y trágicas omisiones, infidelidades y traiciones, inclusive las más recientes. Es lo que hace este apasionado de Jesús de Nazareth y del evangelio en sus dolorosas ” Reflexiones crepusculares” Es duro leerlas y escucharlas, pero es verdad y justo !

Henri Burin des Roziers Abogado de los sin tierras en Brazil


¿ HACIA DONDE VA MI IGLESIA ?

Por Maurice Barth Reflexiones crepusculares

Hace mucho tiempo que me interrogo sobre mi Iglesia… interrogaciones que se resumen en ésta : ¿ cómo es que su casta gobernante - que ha terminado por substituirse a la comunidad de creyentes - puede re-encontrar el camino de esta buena nueva que ella misma me ha transmitido? Es de la Iglesia que yo he recibido la buena nueva anunciada por Jesús, resumida al comienzo de su ministerio por la lectura que hace de Isaías en la sinagoga : “ El Espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido(=consagrado) por su unción “. El me ha enviado para llevar la Buena nueva a los pobres, anunciar a los prisioneros que son libres, y a los ciegos que verán la luz, llevar la liberación a los oprimidos”

Luego Jesús desarrollará este mensaje : Amaos los unos a los otros, sed portadores de paz, luchad por la justicia.

No busqueis los honores, la gloria,

Sed los servidores de vuestros hermanos y hermanas, pactiquen la misericordia, consagraos en primer lugar a los pobres y a los desheredados, a las victimas de injusticias, no temais poneros a contra corriente de las convenciones, de las tradiciones, de las autoridades.

Buscad la verdad pero no la impongais. Lo que hagais a los más pequeños de los hombres, es a mí Jesús que lo haceis…

El evangelio constituye la esencia del cristianismo. ¿ Cómo la Iglesia llegó a practicar algo tan diferente ?

La historia es bien conocida : el representante del niño nacido en un establo se instala en un palacio en Roma con su corte y sus títulos principescos. Luego, desde el siglo VIII crea un Estado con sus diplomáticos, sus servicios de informaciones, sus cortesanos, sus intrigas. Se transforma así en soberano político de un territorio, con todo lo que eso supone de pesantez administrativa y de los entramados políticos. Jesús no había previsto esto ¡

Cuántas veces el papa hizo intervenir al ejército, aunque no sea más que para defender su territorio, como lo hizo al solicitar la intervención del ejército francés en el siglo XIX. Cuántas veces los nuncios apostólicos se comprometieron con los regímenes gobernantes, como lo fue el caso del régimen de Vichy, lo que provocó, en 1945, la reacción de la revista de los dominicos La vida intelectual que solicitaba la supresión de los nuncios apostólicos. ¿ Cómo defender su territorio con espíritu evangélico ? ¿ Cómo evitar que se instale la colisión entre el poder espiritual y el poder temporal dando paso a las cruzadas, a las guerras políticas y a las guerras de religión, y finalmente a una historia de violencia ? Todos estos hechos son muy conocidos.

Aún en la actualidad, la Iglesia no se resigna dificilmente a abandonar la dominación del mundo como lo ha venido haciendo durante siglos. Continúa haciéndolo a través de su aparato teológico, disciplinario y administrativo que permite justificarse y dictar la conducta a seguir e imponer su moral abstracta y arbitraria, su lista de pecados veniales y mortales, sus ritos y sus dogmas.

Jesucristo dijo: “Id y enseñad a las naciones “ pero no dijo : Impongan vuestro idioma, vuestra cultura, vuestras costumbres y vuestras tradiciones. Tenemos conciencia del contrasentido que significa el hecho de hacer recitar el símbolo de Nicea, surgido de la cultura griega antigua, a los aborígenes del Amazonas ? Y además en idiomas que no son los suyos, el latin o el castellano ?

Y menos aún está dispuesta a cambiar las formas de gobierno surgidas de otras épocas . Las elaboraciones intelectuales que buscan enriquecer y abrir el horizonte del pensamiento son extremadamente vigiladas. La inquisición ya no existe, pero las condenas sin posibilidad de apelación recaen sobre indiscutibles teólogos como Ives Congar y Marie Dominique Chenu en Francia y Jon Sobrino en El Salvador.

Demasiadas contradicciones subsisten entre mensaje transmitido y su puesta en práctica, entre el llamado de Jesús a despojarse de todo y el ejercicio del poder imperial, las fastuosidades surgidas del Renacimiento.

Son muchas las garantías dadas a la política de los poderosos en detrimento de los desposeídos, que constituyen la gran mayoría de la población mundial.

Fácil es encontrar en los textos oficiales calificativos que no corresponden a la realidad, La Iglesia se dice “sociedad perfecta “, “experta en humanidad » o aún “sirviente y pobre “ Pobreza relativa cuando se sabe que la Iglesia de Italia posee un tercio de los bienes inmobiliarios del país y no paga impuestos . La autosatisfacción de la “experta en humanidad” se encuentra en la Encíclica de Pablo VI sobre el desarrollo, Populorum Progressio . La evocación de esta afirmación, en ocasión de un debate realizado en la televisión alemana en 1967, provocó una inmediata explosión de risas de los asistentes.

Risa comprensible cuando se sabe que fue necesario esperar hasta el Concilio Vaticano II para que la Iglesia reconociese oficialmente la libertad de conciencia y los derechos humanos.

En la actualidad ya no se trata solamente de no creyentes que como Voltaire, se oponían a la Iglesia, sino de creyentes que, más o menos numerosos, objetan la estructura y el funcionamiento de la institución.

Desde hace algún tiempo, objeciones varias se manifiestan en la comunidad sacerdotal. Recientemente, en Alemania y en Austria, un texto firmado por varios centenares de sacerdotes pedía reformas estructurales y de las formas de gobierno de la Iglesia. Sus obispos, quienes obtienen los nombramientos por sus posiciones conservadoras y su conformismo, evidentemente no hicieron oir su voz. El papa, sólo recordó a los cristianos el deber de obediencia. Aunque minoritario, el movimiento ya se ha puesto en marcha.

AMERICA LATINA . CUANDO LOS CRISTIANOS SE ENCUENTRAN CON LOS POBRES

Los acontecimientos que han sacudido a los cristianos de América Latina en la segunda mitad del siglo XX ilustran la incapacidad de la institución a proyectar una nueva mirada sobre la humanidad y a dar una nueva respuesta al llamado de hombres y mujeres que buscan adecuar su compromiso en el mundo con la fe vivida en lo cotidiano.

Estos acontecimientos nos plantean dos preguntas : la del compromiso de los cristianos en la vida social, y la de la actitud del Vaticano que ha reproducido, una vez más, su política general en el mundo, inspirada de una concepción de vida espiritual totalmente separada de la vida cotidiana.

¿ Cómo es posible que haya logrado romper estos movimientos de compromiso de los cristianos, y rechazar toda forma de evolución al interior de su sistema, y hacer recaer su elección política en el apoyo a los regímenes autoritarios ?

A mediados del siglo XX, en Europa y en América del Norte, los movimientos de Acción Católica son muy influyentes. Se trata de movimientos especializados por rama de profesión (obreros en la JOC, agricultores en al CMR…) que se comprometen intensamente en las luchas sociales de la época con el lema : “Todo el evangelio en toda la vida” …… Los años 50 y 60 son tambien la época del movimiento de los sacerdotes obreros, sacerdotes que habían decidido integrarse profesionalmente al mundo obrero. Estos movimientos ejercen - vía la Acción Católica de Canadá fundamentalmente - una evidente influencia sobre las Iglesias de América Latina que deciden llevar a cabo encuestas sobre la situación socio-económica en los diferentes países del continente. Es entonces cuando toman conciencia del drama en el que vive la mayoría de la población, y por ende de las contradicciones entre esta situación y las exigencias del evangelio. Este despertar de la conciencia concierne no solamente la situación del momento, sino igualmente su raiz histórica.

En efecto, desde los orígenes de la colonización, el “rey católico” de España se cree autorizado a distribuir las tierras propiedad de los aborígenes a los colonos que él envía al nuevo continente, y esto en nombre de una visión teocrática de su poder. Actúa en nombre del papa del cual obtiene el poder, y por lo tanto en cierta manera en nombre de Dios que reina sobre toda la tierra , porque considera haber recibido la misión de conquistar este continente desconocido para “evangelizarlo” : los aborígenes que no fueron masacrados son bautizados con su consentimiento o por la fuerza y sus tierras entregadas a los colonos. De esta forma se construyen las grandes haciendas y la oligarquía que las acapara y se perpetúa hasta nuestros días.

A pesar de las admoniciones, como las del religioso dominico Montesinos, la mayoría de los colonos “católicos” no cesó de tratar a los aborígenes como seres inferiores, es decir como esclavos. Cinco siglos después de la llegada de sus antepasados, sus descendientes siguen siendo los principales propietarios de las riquezas de los países y señores del juego político.

A mediados del siglo XX, la mayor parte de los países del continente está dirigida por dictaduras que mantienen por la fuerza y la violencia el orden establecido por esta oligarquía colonial.

Es en este contexto que grupos de cristianos deciden, en los años 60, crear las comunidades eclesiales de base (CEB). Las CEB organizan la totalidad de la vida cotidiana tomando en cuenta los diferentes aspectos de la vida social : salud, medio ambiente, ayuda social, educación y por supuesto la vida cristana. Estas comunidades se convierten en espacios de reflexión sobre la relación entre la fe y la vida de todos los días. Efectivamente, se trata de percibir los acontecimientos a la luz de la fe e inversamente vivir la fe a la luz de los acontecimientos. Es lo que se designa como el signo de los tiempos. La meditación del evangelio es un elemento esencial de las CEB.

Estas presencias en la vida social y política tuvieron sus consecuencias sobre la práctica religiosa en estos países. Allí donde generalmente se contentaban con el culto, los cristianos descubren la necesidad de superar estos niveles para que la fe vivifique toda la vida social.

Este renacimiento eclesial está lejos de ser marginal. Gran parte de los obispos del continente acompaña este movimiento y preconiza oficialmente la “opción prioritaria por los pobres”, en ocasión de la II Conferencia general del episcopado de América Latina (CELAM), en Medellín, (Colombia) en 1968. Una opción que identifica no solamente a aquellos que nada poseen, sino que al mismo tiempo son los sin voz y sin derecho alguno.

Algunos teólogos acompañan el movimiento tratando de interpretar la significación y el alcance de esta opción de la Iglesia por los pobres, elaborando lo que se designa como Teología de la liberación, o como la llaman algunos, el cristianismo de la liberación. Se trata de una corriente teológica globalizante que no depende de bases teóricas como la teología tradicional, pero de bases prácticas, que hacen referencia al mismo tiempo a lo político, a lo cultural y a lo espiritual : lo político : tomando la opción por los pobres, los cristianos de América latina se solidarizan tambien con sus luchas, lo cultural : siendo su población aborigen, buscan construir una Iglesia a partir de la cultura ancestral y a “des-occidentalizar” la teología;
-  lo espiritual : el mensaje evangélico inspira al movimiento.-

Así es como nos encontramos en el corazón de un período de intensa vitalidad de la Iglesia de América latina, vitalidad única sin dudas en su historia de cinco siglos, y que muchos católicos de Europa ven como un signo de renovación para la Iglesia en su conjunto, siguiendo las huellas del Concilio Vaticano II que llega a su término. Efectivamente, esta opción prioritaria por los pobres de la Iglesia de América latina no se ha reducido a una fórmula simplemente retórica, es un compromiso solidario con las luchas de liberación contra los poderes dictatoriales y la opresión de las injusticias estructurales.

Los pueblos de América latina son creyentes en su gran mayoría y los católicos expresan voluntariamente su fe en la vida pública. La participación de los cristianos en los movimientos de liberación es particularmente activa en los países que están en plena guerra civil.

En El Salvador, durante la guerra civil, las manifestaciones contra la represión y por la paz terminan generalmente en la Iglesia y las homilías del arzobispo Oscar Romero denunciando las injusticias atraen a una gran parte del pueblo.

En Guatemala, la gran marcha de los aborígenes concluye con una misa celebrada en la gran explanada de la capital.

En Nicaragua, donde los sandinistas , vencedores del dictador Somoza, dirigen el país, tres sacerdotes son miembros del gobierno, y en la radio nacional, un dominico anima el programa dedicado a la meditación religiosa de la mañana, que lleva por título : “Evangelio y Revolución”. Este compromiso público de los cristianos que se oponen a los dictadores es ciertamente minoritario, pero muy activo, y con frecuencia apoyado por los obispos. Hay obispos de los cuales se dice : “si ves al obispo, ves al pueblo”. Y hay otros que prefieren frecuentar los salones de la oligarquía. La Iglesia mantiene dos actitudes y por lo tanto no manifiesta claridad al respecto.

Por su lado, el Tío Sam vigila su patio trasero con una actitud unilateral. ¿En este período de guerra fría, los opositores a las dictaduras no serían teledirigidos por el enemigo ? . En todo caso estos movimientos de liberación no responden a los intereses financieros y estratégicos del Tío Sam que presenta a la hidra comunista como la gran amenaza de su patio trasero, las repúblicas bananeras, sus multinacionales y los dictadores puestos a su servicio

El gobierno americano decide en dos ocasiones enviar una comisión de expertos para informarse sobre los acontecimientos en América Latina, y elaborar propuestas sobre la estrategia a implementar. Así nace el informe Rockefeller en 1969, y luego el informe de Santa Fe en 1982. Estos documentos denuncian las peligrosas desviaciones que amenazan la tranquilidad del continente y presentan recomendaciones precisas en todos los aspectos : políticos, culturales, económicos y religiosos. La Iglesia de América latina es presentada como infiltrada por el comunismo y se invita a los Estados Unidos a emprender el combate contra la teología de la liberación. Esta recomendación está claramente expuesta en la proposición N3 del informe de Santa Fe : “ La política exterior de EE.UU. debe comenzar a afrontar (y no simplemente reaccionar a posteriori contra) la teología de la liberación tal cual es utilizada en América latina por los sacerdotes de la teología de la liberación”. Y además : “ En América latina, el papel de la Iglesia es vital para el concepto de libertad política. Desgraciadamente, las fuerzas marxistas-leninistas han utilizado a la Iglesia como arma política contra la propiedad privada y el sistema capitalista de producción, infiltrando en la comunidad religiosa ideas más comunistas que cristianas”.

Leyendo estos documentos, se ve claramente el maniqueísmo primario de los expertos, y que a pesar de eso Reagan seguirá al pie de la letra la mayor parte de esas recomendaciones e inclusive creará la Escuela de las Américas para impartir formación a los militares de los regímenes dictatoriales de América latina.

Esto dará fundamento a las dictaduras locales para acentuar la represión, y en particular tratar de liberarse de los cristianos que participan en dichos movimientos de liberación. Parten a la búsqueda de aquellos que poseen biblias, porque saben que este libro es utilizado en las comunidades de base como texto fundamental de inspiración de su movimiento. Los dictadores consideran La Biblia como un libro subversivo En los países de América central que pasan por un estado de guerra civil, los militares tienen la orden de destruir los ejemplares que encuentren en las casas. Con frecuencia, esta actitud trajo como consecuencia la masacre de aquellos que la poseían.

El Vaticano, obsesionado tambien por el peligro comunista, hace suya la tesis de “la tercera guerra mundial”, concepto inventado por los norteamericanos para justificar su accionar estratégico. El Vaticano se inquieta por la orientación que toman estos nuevos movimientos cristianos de América latina y parece no tener capacidad, en su rigidez maniqueísta, para percibir el alcance de dichas posiciones. Y es así que se alinea dócilmente a la estrategia norteamericana apoyando a las dictaduras en el poder, dando continuidad a repetidas actitudes del pasado (Mussolini, Franco, por referirnos solamente a la historia reciente)

Los siguientes ejemplos ilustran la triste contribución del Vaticano a la “tercera guerra mundial”. Esta contribución comienza bien temprano. Desde 1954, mucho antes de los informes Rockefeller y Santa Fe, los Estados Unidos ya habían derrocado al presidente de Guatemala, Jacobo Arbenz Guzman, elegido democráticamente tres años antes. Había cometido el error de querer distribuir la tierra a partir de una reforma agraria, hecho que amenazaba a las repúblicas bananeras. Es en un barco de guerra norteamericano, acompañado por ...el nuncio apostólico que el nuevo dictador es instalado en el poder. La violencia y la guerra civil se apoderan de Guatemala siendo los aborígenes las principales víctimas. Doscientas mil personas serán torturadas, asesinadas y desaparecidas en el lapso de treinta años.

En Argentina, la dictadura de los coroneles (1966-1983) tendrá 70000 víctimas, tambien torturadas, asesinadas y desaparecidas. Los versículos subversivos del Magnificat : “Derribó a los potentados de sus tronos y ensalzó a los humildes” son censurados .El episcopado no presenta ninguna queja. Cuando las madres de los prisioneros acuden al cardenal arzobispo de Buenos Aires para solicitar asistencia, reciben como respuesta : “No puedo intervenir a favor de comunistas”. Imposible de expresar mejor la amalgama.

En Chile, el general Pinochet es responsable de la masacre de 3000 personas entre 1973 y 1981. Y su régimen recibe, a pedido de la Argentina, ex dignatarios nazis, algunos de los cuales llegaron gracias a la protección vaticana. El nuncio apostólico es amigo personal del dictador. En ocasión de su visita en 1987, se veían enormes inscripciones sobre las paredes de los inmuebles anunciando la “nueva evangelización” y Juan Pablo II aparecía en un balcón al lado del dictador, y luego en la misa dándole la comunión. ¿ Qué significa “la presencia real” en semejante contexto ? Sobre todo cuando se sabe que algunos años más tarde, un obispo negará la comunión a aquellas personas que permitieron el aborto a una niña de nueve años que había sido violada.

En El Salvador, el nuncio apostólico transmite a la embajada norteamericana los informes enviados a Roma por el obispo Oscar Romero, el único obispo que se solidariza abiertamente con la oposición al régimen y los movimientos que luchan por la justicia y contra la represión Monseñor Romero encuentra muchas dificultades para ser recibido por Juan Pablo II del cual no recibe ningún apoyo. El asesinato premeditado del obispo no suscita tampoco ningún tipo de protesta. Aún cuando es ya venerado por el pueblo salvadoreño, su beatificación no es de actualidad.

En 1983, Nicaragua está en pleno conflicto entre los sandinistas en el poder, que derrocaron al dictador Somoza, y el movimiento de la “contra” apoyada por los Estados Unidos. Es en este contexto que Juan Pablo II decide visitar Nicaragua y prepara su viaje con un reconocido opositor al gobierno.

Desde entonces los acontecimientos en América del Sur han evolucionado . Las dictaduras han desaparecido al igual que las guerras civiles salvo en Colombia. Las injusticias de fondo subsisten pero con características diferentes.

Perdura en los cristianos la toma de conciencia de la pobreza y del estado de marginalidad de todo un pueblo y las causas estructurales de esta situación.

Los teólogos de la liberación sobreviven y a pesar de todo prosiguen con su reflexión. Nuevas realidades son tomadas en cuenta : La marginalidad de las mujeres, de los aborígenes… Teólogos indígenas participan en la elaboración de una teología abierta a las riquezas de la cultura aborigen. ¿ ¿Los dejarán trabajar ?

Poco a poco, los obispos que habían asumido responsablemente este llamado del pueblo de Dios son remplazados por miembros o por allegados al Opus Dei quienes se abocan a destruir la obra pastoral de sus predecesores, como por ejemplo en la diócesis de Helder Camara en Brasil. Por otra parte, el segundo sucesor de Oscar Romero en El Salvador, Monseñor Sayenz, miembro del Opus Dei, detentaba el grado de coronel (como ex capellán del ejército) y había prestado juramento al ejército que asesinó a su predecesor

Las comunidades eclesiales de base tienen hoy sus oponentes en las milicias que están a favor del papa y de la oligarquía como los Legionarios de Cristo, fundada en Mexico por un conocido pedófilo, o los Heraldos de Maria, vestidos con uniformes que evocan la educación militar recibida. Esta contradicción flagrante frente el anuncio del evangelio a los pobres es una larga tradición secular de la política vaticana. En esta época, en que la guerra fría forma parte de la historia, el Vaticano continúa vigilando de cerca a la Iglesia de América latina y a poner freno a los teólogos de la liberación. Aún en el 2007, la Congregación para la Doctrina de la Fe condenó firmemente a uno de ellos, al jesuita Jon Sobrino, sobreviviente de la masacre perpetrada en la Universidad centroamericana (UCA) de El Salvador. Los motivos esgrimidos no corresponden en nada al contenido de sus escritos.

¿ ES POSIBLE UNA REFORMA ?

Desde hace unos cincuenta años se han ido organizando varios grupos de católicos que analizan críticamente el sistema vigente y tratan de vivir “ de manera diferente”. En Francia, estos grupos se manifiestan a través de la revista “Parvis” o en el movimiento “Jonas” conformado por sacerdotes contestatarios. Estas expresiones no encuentran eco entre los obispos que los ignoran o hacen como si así lo fuera.

Los movimientos de protesta iniciados el año pasado por cuatrocientos sacerdotes y teólogos austríacos, alemanes y suizos han tenido mayor repercusión en sus países respectivos. Varias decenas de sacerdotes de la región de Normandía han tratado de unir sus voces a dichos movimiento.

En los orígenes de éstos, encontramos una solicitada que lleva por título “ Iglesia 2011 : una renovación indispensable”. Este texto que fue publicado acto seguido a la grave crisis generada por los escándalos pedófilos en el célebre colegio Canisius de Berlín, va mucho más allá de los hechos y reclama una profunda reforma en catorce puntos. A traves de esta reforma, se propone en primer lugar una nueva visión de la Iglesia, una Iglesia
-  que deja de justificarse a sí misma para buscar su razón de ser como portadora de una misión;
-  que debe dirigirse a hombres libres tanto en su seno como fuera de él, organizando a ese fin una estructura participativa y realmente democrática.

Por el momento, seguimos anclados a la vieja tradición : el texto no ha tenido ningún eco en la jerarquía. Gerardo Bessière lo escribe en una carta titulada “El último de los Mohicanos” (octubre 2011) y expresa su sorpresa por el silencio de los teólogos franceses frente al hermetismo de la Iglesia.

“El clima de restauración se agrava en el seno de la Iglesia. “El pueblo de Dios” puede plantear muchas preguntas en los sínodos, Roma no los escucha y los nuncios apostólicos hacen saber a los obispos que no deben exponerlos. Esta censura se asemeja a las prácticas de los regímenes totalitarios. La supremacía pontificia controla la vida de las Iglesias, nombra a los obispos que responden a sus directivas, desestima la colegialidad episcopal y la sensibilidad de los fieles. Mientras las autoridades eclesiales buscan establecer acuerdos con los integristas, miles de cristianos dejan las Iglesias discretamente sin ser escuchados. Prevalece el anhelo de continuidad con el pasado. ¿ No estaremos asistiendo al entierro discreto del concilio Vaticano II ? “

No creo en la posibilidad de una reforma en el contexto actual. Si fuese posible, tras dos mil años de historia, ya se hubiese hecho.Durante estos mileneos, las tentativas de puesta al dia o de renovar no han faltado.. Han fallado todas casi siempre debido a la intransigencia romana en el terreno doctrinal y disciplinario o por el peso del aparato institucional, teniendo como fondo el embargo de la curia. Las perspectivas de cambio no se ven mas probables hoy. La fortaleza está bien construida. La curia, con el papa a su cabeza, no está dispuesta a abrirse, ir e instalarse en los HLM (conjuntos habitacionales de protección social en Francia), abierto a los laicos, a los pobres, a las mujeres. El sistema está muy bien atado desde hace siglos con su propia constitución que privilegia el poder absoluto del papa secundado por un ejército de funcionarios, la “camarilla italiana”, sin contactos con el mundo exterior, haciendo caso omiso a los acontecimientos mundiales. De ninguna manera abiertos al diálogo.

No se trata solamente del tipo de poder ejercido en el seno de la curia, se trata de la existencia misma del Vaticano como Estado. Los tiempos de las guerras de defensa del territorio no son de actualidad, pero con regularidad el Vaticano lleva adelante estrategias de influencia y de poder en las instancias internacionales, muy particularmente entre bambalinas en la ONU donde el catolicismo es la única religión a la cual se le reconoce el status de observador. En el Consejo de Europa, el Vaticano interviene, como por ejemplo cuando se trató la posibilidad de publicar un texto que denunciaba las tesis y el movimiento creacionista. El Vaticano, haciendo valer su poder como Estado ejerció presión para impedir esta publicación. Es aceptable que, como miembro del Consejo de Europa la Iglesia publique un texto para expresar su posición, pero es desmesurado que intervenga para que el texto no se publique. Es posible imaginar que no siendo un Estado, la Iglesia pueda hacer valer su posición sobre los acontecimientos, pero sin ambiguedades… simplemente con la solidaridad de los cristianos… Las visitas pastorales del papa a los diferentes países son igualmente ambivalentes, dado que el papa es recibido al mismo tiempo como jefe de Estado.

Todo esto coloca al Vaticano en el juego político internacional, en los sistemas de poder que no tienen nada que ver con su papel, y lo sitúan muy lejos del espíritu del evangelio predicado por Cristo. “Dad al Cesar lo que es del Cesar, y dad a Dios lo que es de Dios “. ¿ Cómo continuar viviendo claramente esta distinción ? ¿ Cómo se puede estar cerca de los desposeídos y marginados cuando se pasa tanto tiempo y se gastan tantas energías en las relaciones diplomáticas para defender sus propios intereses ?.

Este Estado es un contrasentido : falsea la transmisión del evangelio a través de los siglos y además es un obstáculo para la reunificación de los católicos con los otros cristianos, que no pueden admitir la confusión inevitable entre el poder político y las exigencias del evangelio.

En dos ocasiones, en el transcurso del siglo XX,la Iglesia se cuestiono poniéndose a la escucha de los signos de los tiempos a la luz del evangelio. Fué primeramente “la opción prioritaria por los pobres” hecha por la Iglesia de América Latina. Tomar conciencia a la vez evangélica y política de la exigencia de Jesús de anunciar La Buena Nueva a los pobres. Hemos visto que el Vaticano ha reaccionado con un manto de silencio sobre la decena de miles de mártires de la solidaridad con los pobres, entre los cuales Monseñor Oscar Romero, al igual que con otros dos obispos y una quincena de sacerdotes y religiosas.

Al mismo tiempo otro halo de aire fresco removia interiormente a la Iglesia. El Concilio Vaticano II suscitó esperanzas de renovación, de apertura al mundo. La reacción no se hizo esperar y los nostálgicos de las “tradiciones inmutables” retomaron el mando : beatificación y luego canonización de Balaguer, dominación creciente del Opus Dei sobre un gran número de estructuras eclesiales, rehabilitación de la liturgia latina, mano tendida a los integristas, neo-catumenado, revalorización del catecismoo romano… la institución se repliega sobre sí misma. Desde hace treinta años se hable de la nueva evangelización; ¿pero que hay de nuevo ?. Asistimos a la restauración de viejos métodos misioneros que no toman en cuenta los problemas angustiosos de los hombres y de las mujeres del siglo XXI. ¿ Cuando la Iglesia comenzará realmente a tomarlas en cuenta ? A cuestionar sus métodos y su organización ?

Si tomamos en cuenta el tiempo que les fue necesario para admitir que la tierra gira alrededor del sol, ¿ cuánto tiempo necesitará para tomar conciencia del cambio universal al cual asistimos en estos momentos ?.

Muchos católicos son concientes y desearían profundas reformas. Pero aquellos que lo manifiestan públicamente, como Jonas en Francia, no son numerosos y sin influencia sobre el aparato eclesial. Los otros, que son los más, guardan silencio, entre los cuales la Orden de los dominicos a la cual pertenezco. Pero no siempre fue lo mismo. Varios años antes de ingresar en la Orden, recuerdo a SEPT, una revista que se situaba en el ambito de los dominicos, fue prohibida por Roma durante la guerra de España porque algunos expresaban sus dudas sobre la legitimidad del apoyo a Franco. Me qué impresionado por la libertad de palabra respecto a la Iglesia, institución y aparato, y gracias a una seria reflexión evangélica. Encontré este tono de libertad en la Orden, me basta recordar a hombres como Chenu, Féret, Congar, Maydieu y muchos otros menos conocidos que tuvieron problemas con Roma. Lamentablemente, desde hace algunos años, la Orden ya no cumple con su rol de crítica evangélica con respecto a la Institución, situación que podemos lamentar.

Aquellos que guardan silencio han perdido la esperanza de ver algún día aires de cambios, o tienen temor que su fe pueda sufrir convulsiones. En efecto el enorme aparato dogmático y eclesial que tanto pesa sobre el evangelio hace que la fe se confunda con el sistema que la transmite. Hasta tal punto que si se critica la interpretación del mensaje evangélico expresado por la tradición eclesial, se tiene la impresión que se ataca al corazón mismo de la fe… La fe está tan estrechamente ligada a lo que dice la institución que no es posible criticar ésta última sin criticar la primera.

La asamblea de creyentes -la ecclesia- se ha visto reducida a una institución que, en el transcurso de los siglos, transformó el anuncio de la fe en defensa de la fe,que no es mas que una autodefensa, El sistema está perfectamente sellado. La institución Iglesia no parece sentir la necesidad de cambio.

El cristianismo no ha logrado poner en práctica lo esencial del mensaje evangélico: el anuncio a los pobres de la buena nueva de su liberación. Para lograrlo la Iglesia deberá decidirse a abrir los ojos al mundo en gestación -al decir de algunos- “en vías de destrucción”. Por lo tanto, está obligada a encontrar otro lenguaje, a ser portadora de una nueva mirada del hombre y de la humanidad, otro estilo de institución y de gobierno.

MAURICE BARTH EN POCAS PALABRAS

Nacido en 1916 en Alsacia, Maurice entre en 1938 en la Orden de los dominicos, hace su formación en el Centro de Estudios del Saulchoir y es ordenado sacerdote en 1944. Al terminar sus estudios va primeramente a Estrasburgo, luego a Berlin donde crea en 1950 una asociación para el entendimiento internacional, centrada fundamentalmente en el acercamiento franco-aleman

Llamado a Paris en 1958, poco tiempo después se hace cargo de la “Residencia Maydieu” y entra en relación con jóvenes de todos los países: Africa, Cercano Oriente, América latina, y un viaje a México le hace tomar conciencia de lo que es la miseria en ese continente.

Luego, participa en la creación de “France terre d’asile” (Francia tierra de asilo). En esa época es miembro de la comunidad dominica Maydieu, con sede en la Rue de la Glacière, en Paris. Es la época en que muchos refugiados de América latina viven en Francia y suscitan un amplio movimiento de solidaridad en apoyo a los movimientos de liberación del continente sudamericano, donde Maurice Barth participa a diversos niveles. Paralelamente, su presencia en el movimiento “Vie nouvelle” ( Vida nueva) le ayuda en la profundización de la reflexión sobre la relación entre fe y política.

Es en esta época tambien en la que participa en las actividades de la red de Henri Curiel, siendo responsable principalmente de las relaciones con Palestina, con la finalidad de preparar encuentros internacionales con el objetivo de lograr un diálogo de paz. A pedido de Henri Curiel, efectúa varios viajes a Palestina con otros militantes. Los encuentros mantenidos dan como resultado importantes concentraciones en Paris y en diversas ciudades de Europa con el objetivo de suscitar iniciativas de paz. El mismo, en Paris, en la residencia Maydieu, organiza varios de los primeros encuentros secretos entre el palestino Issam Sartaoni y el general del ejército israelí Mattiyahu Peled.

No por eso su compromiso con América latina decae. Miembro del secretariado internacional cristiano de solidaridad con América latina (Sicsal, centrado fundamentalmente en los movimientos de liberación), realiza varios viajes al continente y acepta responsabilidades, por ejemplo la presidencia del comité de amistad franco-chilenas, del comité Oscar Romero (a quien acoge personalmente en su comunidad de Maydieu ), y del comité de solidaridad con el pueblo de El Salvador, siendo invitado a México, en enero 1992, para la firma de los acuerdos de paz entre la guerilla y el gobierno salvadoreño.

Maurice consagra los últimos años de su vida activa a la Cimade (departamento de los derechos humanos) y a la revista Volcanes. Actualmente, retirado de sus actividades, vive en el convento Saint Jacques, en Paris, pero su pasión sigue incólumne con todos los compromisos asumidos. Sigue siendo un “militante”, en el amplio sentido del término.


¿ Hacia donde va mi Iglesia ? Reflexiones crepusculares

Maurice Barth es un cristiano que prioriza el evangelio y que hace del evangelio una instancia crítica de la iglesia-institución. Es por eso que puede legítimamente criticar duramente a la Iglesia, a sus vergonzosas y trágicas omisiones, infedelidades y traiciones, incluyendo las más recientes.

Es lo que hace este apasionado por Jesús de Nazareth y del evangelio en estas dolorosas reflexiones crepusculares.

Es duro leerlas y escucharlas, pero son verdaderas y justas ¡

 
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