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- ¿Dejen que las instituciones funcionen? por Nelson Aquiles Soto
- Mutación cultural Made in Chile. Por Andrés Sovier
- La memoria histórica, es uno de los principales ejes de la construcción de una izquierda valiente y orgullosa de su pasado. Por Enrique Villanueva

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¿Más Estado... menos mercado...? Por Rodolfo Romero

MAS DEMOCRACIA PARTICIPATIVA Y PROTAGONICA CON LA CLASE TRABAJADORA Y EL PUEBLO ORGANIZADO.

“Los idólatras del pasado y del porvenir, del recuerdo reaccionario y del sueño utópico, son quienes desencadenan las persecuciones y las guerras”. Aldous Huxley.

Y la verdad y lo triste, es que estamos viviendo “TIEMPOS SOMBRIOS”, con una etapa de CRISIS GLOBAL, donde las persecuciones, la violencia desatada con un terrorismo salvaje como el de París, y las guerras de todo tipo, (económica, política, comercial, energética, ecológica, mediática, preventiva, de 3a. o 4a.generación), figuran en la agenda de los centros de poder, y en el manoseo de la guerra mediática, manejada por monopolios-oligopolios, que son voceros de esos centros de poder, y verdaderos articuladores de la agenda política de nuestro tiempo.

Cuando se pierde legitimidad y se instala la sensación y realidad del fracaso en el modelo de acumulación y concentración de la riqueza, del saber y del poder, la tentación de las persecuciones y de las guerras es todo un axioma, un mandato.

Esa es la estrategia permanente de los centros del poder y de los imperios de turno.

Una de las batallas cruciales de nuestro tiempo es saber con precisión si queremos afirmar una sociedad libre, humanizante, con una democracia participativa y protagónica, asentada en una ciudadanía consciente y responsable, con una clase trabajadora y un pueblo organizado, con verdadera libertad de expresión, libertad de asociación, vigencia efectiva de los derechos humanos y la justicia social, buscando armonizar la relación TRABAJO - CAPITAL - TECNOLOGIA - RECURSOS NATURALES, GERENCIA - DISTRIBUCION DE EXCEDENTES, o si entregamos los resortes de la sociedad al mercado y a sus principales gestores: los dueños del dinero, los mercaderes, los buitres, los políticos entrampados en la lógica del poder reinante, y los intelectuales mercenarios. Ellos acumulan-concentran todo para sí mismos.

Y sabemos que la verdadera alternativa es contar con un Estado Social Democrático de Derecho y de Justicia, garante del Bien Común, con participación plena de la ciudadanía y del pueblo organizado, e instrumento de desarrollo de toda la sociedad. La socialización es un proceso indetenible, que marca los pasos de una nueva etapa de la vida humana.

Un Estado con esta dimensión, se convierte en una pieza clave del proceso civilizatorio y del desarrollo cultural de toda la humanidad. Es un signo de avance irrefutable.

Luego del auge del absolutismo, la conquista de la burguesía nos proporcionó el ESTADO LIBERAL DE DERECHO, y luego con los avances de las luchas políticas, sociales y sindicales, logramos contar con el ESTADO SOCIAL DE DERECHO. Y actualmente tenemos el propósito de avanzar hacia una concepción más integral y más democrática del Estado, y de toda la sociedad.

Y en esa perspectiva, es fundamental rescatar ciertas variables irrenunciables:

1) Las políticas publicas no pueden ser sustituidas por la gerencia privada, más bien deben ser complementadas, ya que el Estado social con estructura democrática, tiene su propia razón de ser. Su objetivo central es garantizar el estado de derecho, y buscar la JUSTICIA SOCIAL.

2) El trabajo no es mercancía, es el eje de todo proceso productivo, y tiene prioridad sobre el capital, la tarea es armonizarlos con inteligencia. Debe liquidarse la explotación del trabajo y de la persona humana.

3) La exclusión social y el “descarte” de la persona no puede aceptarse como filosofía de vida y de organización de la sociedad, que debe basarse en la igualdad social. La INCLUSION SOCIAL CON PROTAGONISMO del sujeto, es lo sensato, racional y humano.

4) El BIEN COMUN y el DESTINO UNIVERSAL DE LOS BIENES, es lo que permite forjar una sociedad abierta, con rediseño del derecho de propiedad, ya que nadie debe acaparar los recursos naturales y los bienes y servicios que se producen, y que son signos y resultados de la cooperación y solidaridad social. Lo material y lo espiritual deben acopalrse.

5) Sociedad Civil Organizada, Estado Social Democrático de Derecho y Justicia, y una Economía productiva, con rostro humano, con un mercado regulado, intercambio internacional justo, finanzas responsables, visión de integración regional, son los pivotes del ordenamiento socio político, socio económico y socio cultural de la civilización post moderna, centrada en la dignidad de la persona humana.

Pero los neoliberales, que afirman con desparpajo que el trabajo es mercancía, y repiten hasta con cinismo que “La Sociedad no existe” (M. Tatcher), ya que solamente existe el individuo y los bienes individuales, pretenden contar con UN ESTADO MINIMO, manipulado por los centros de poder económico-financiero-mediático. Por eso ponen en marcha las privatizaciones y la flexibilización - precarización de la relación laboral.

Estamos en el tiempo del deslinde necesario. Es preciso más que nunca deslindar posiciones. Es un mandato evangélico, político-estratégico e histórico. O estamos con el César o estamos con Dios. Con la mera representación o con la real participación. Con la opresión o con la liberación.

En la vida, en la lucha y en todo proceso histórico, siempre existe UNA DIVISORIA, un antes y un después, y toda una etapa de transición.

La palabra deslinde no es cualquier palabra. Significa opción de fondo. Significa una manera de mirar el mundo, una visión particular de otear el horizonte y de comprometerse en la dinámica del pensamiento y de la acción, pero sobre todo, significa desarrollar la capacidad de producir una nueva síntesis entre el pasado, el presente y el futuro, todo un nuevo concepto del espacio-tiempo, buscando desentrañar los enigmas de la sociedad de la información, del conocimiento y de la cultura digital, y saber marcar límites a toda estructuración del poder en la sociedad, para quebrar los monopolios y oligopolios, como también sortear momentos definitorios como emblemáticos, y rediseñar la articulación de los centros del poder, única manera de democratizarlo. La democratización del poder económico es una clave irrenunciable.

Deslinde en el sentido de clarificar el panorama, permitiendo la presencia de la luz para superar la obscuridad y el desasosiego del momento histórico, desmontar la incertidumbre y la confusión, y derrotar a la misma cobardía ante la necesidad de rearticular los resortes del poder en la sociedad, y así marcar los nuevos linderos que nos ayudará a trazar el itinerario que necesitamos recorrer en el complejo escenario que enfrentamos ante la CRISIS Y GUERRA GLOBAL que nos desafía.

No podemos morir en la crisis y el estertor del propio sistema hegemónico, que por su naturaleza es dominante, asfixiante y concentrador de la información, del saber, de la riqueza y del poder, en consecuencia, negador de la participación y de la democracia real.

El tiempo del deslinde nos indica que LOS CAMBIOS son inevitables, pero deben ser cambios de avance y de transformación, y no el tradicional GATOPARDISMO que manejan con sabiduría las clases dominantes y los centros de poder: CAMBIAR ALGO PARA QUE TODO SIGA IGUAL.

Esta tarea es irrenunciable para el presente Siglo XXI, donde conviven la realidad real y la realidad virtual. Y como muy bien nos indica Peter Drucker en su libro “Las Nuevas Realidades”:

“Las realidades son diferentes de las cuestiones en que políticos, economistas, estudiosos, hombres de empresa, líderes sindicales fijan todavía su atención, sobre las que aún escriben libros y pronuncian discursos. La prueba convincente de esto es el profundo sentido de irrealidad que caracteriza a muchos de los políticos y economistas de hoy”.

Somos testigos y protagonistas de UN CAMBIO DE EPOCA. Todo esto nos lleva a redescubrir la dimensión necesaria de una nueva FORMACION POLITICA CON VISION ESTRATEGICA, donde el repensar, el reaprender y el compenetrarse con la Historia, con la Geopolítica, con la Geoeconomía, con la Geocultura, con la Geoecología, y con toda la dinámica de los Procesos de Unidad e Integración de nuestros pueblos, se convierten en mandatos del tiempo histórico. Por todo ello, hoy más que nunca, debemos reafirmar dos verdades esenciales:

“O T R O M U N D O E S P O S I B L E”

“NO NOS DEJEMOS ROBAR LA ESPERANZA”

Rodolfo Romero - RoRó.-

 
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