En kioscos: Junio 2021
Suscripción Comprar
es | fr | en | +
Accéder au menu

Epistemología en las ciencias administrativas. Por Guido Asencio Gallardo

En el presente análisis tiene por objetivo, analizar aspectos filosóficos y epistemológicos en las ciencias administrativas, buscando conectar su origen con las ciencias sociales, las cuales abren el espectro hacia una mirada más holística de cómo se deben enfrentar los fenómenos, ya sea en las organizaciones, así como también fuera de ellas, donde resulta importante en primera instancia reconocer de forma permanente el vínculo entre las ciencias descritas, y en segundo lugar, indagar en los resultados virtuosos que se pueden dar cuando se tiene a la vista que existe un entorno social y medioambiental, que necesita de una revisión permanente de sus basales. La epistemología consiste en el estudio y valides del conocimiento, analizando desde su origen para argumentar los fundamentos de diferentes teorías, en este caso se tratará de abordar para justificar la existencia de la ciencia administrativa, que tiene su paragua en las ciencias sociales, buscando una conexión necesaria entre el sujeto o individuo y conjunto de ellos en cuanto a su comportamiento, donde la regularidad de la representación de la organización, comprende parte de un mismo sistema que interactúa constantemente para contextualizar las interpretaciones de la realidad en un espacio tiempo. Para darle consistencia a este planteamiento se desarrollan aspectos teóricos de las ciencias administrativas, que dan sustento con evidencia empírica que existen variados autores ocupados de la conexión entre las ciencias administrativas y sociales, por eso no es circunstancial la puesta en escena de discusiones fundamentales que podrán ayudar a reflexionar más profundamente sobre las variadas crisis que se sustentan en nuestra sociedad, donde el carácter sistémico cobra relevancia cuando las personas e instituciones buscan, por diferentes vías, encontrar las causas que llevan a desviarse del camino hacia la valorización de las acciones por sus efectos positivos, requiriendo “una mano visible”, como muchos autores se han atrevido a vociferar que es necesaria para ejercer un control social que dignifique la actividad humana. En la construcción y desarrollo armónico de nuestras experiencias, advertimos una serie de reactualizaciones de discursos sobre lo que es real y verdadero, de lo que es válido y útil, de los beneficios y contraindicaciones, que nos coartan la posibilidad de avanzar en nuestras zonas de confort. El desarrollo de conceptos que secularizan la verdad y la razón en una ecuación estable que rehace y proyecta la visión de mundo, se encuentra en el delicado espacio que divide la probabilidad de la casualidad. La epistemología es definida por Vargas (2013), como “teoría del conocimiento La epistemología como teoría del conocimiento se relaciona con la naturaleza, el alcance, los fundamentos, los supuestos y la legitimización del conocimiento”, en este caso se analizará desde el conocimiento de las ciencias administrativas, para darle cuerpo a la reflexión, y entregar un fundamento para justificar la llamada responsabilidad social que hoy en día se plantea como uno de los bastiones de las empresas para mejorar su reputación y buscar un reconocimiento no tan solo del entorno cercano, sino que también de todo el espectro que forma parte de las vicisitudes que repercuten en las decisiones empresariales. Para Morin (1986), la etimología radica en la relación entre el objeto o fenómeno y el sujeto, donde el sujeto que conoce a lo estudiado se convierte en objeto de su conocimiento, al mismo tiempo sigue siendo sujeto. Esto aplicado al estudio de las ciencias administrativas resulta fundamental, toda vez, que cuando se realiza una investigación relacionada con una organización, en primera instancia se debe reconocer que su origen es social, en segunda instancia que quien realiza esta investigación es el sujeto que busca entender el objeto, para interpretar lo cuantitativo y cualitativo de la organización, teniendo una connotación diferente, si es parte de la organización, en tanto parte del objeto estudiado. Necesario es indicar que la razón epistemológica desviste y expone los velos de la capacidad de conocer y en ello no se permite dejar preguntas sin respuestas, principalmente porque optimiza el modelo de reflexión inmediato, pero sólo es una fórmula pretenciosa que se desgasta en su uso inadecuado. No es una herramienta efectiva, sino reflexiva, que al igual que muchas herramientas gana obsolescencia si su uso se desprende de su objetivo, o alterna usos no indicativos. En tanto, un profundo conocimiento epistemológico en las ciencias administrativas, permitiría ahondar más en los conceptos, teorías, tendencias de la administración de las nuevas ciencias, para mejorar la interpretación de los sectores productivos que convergen entre lo público y lo privado, para mejorar las condiciones no solamente de una organización en particular, sino que las socioeconómicas de todo su entorno, buscando familiarizarse con paradigmas emergentes, para analizar más profundamente elementos cotidianos de los estudios administrativos, tales como: la motivación laboral; los procedimientos; formas de liderazgo; la comunicación; la innovación,, etc. En su forma tradicional, el estudio organizacional está centrado en “formas”, tales como temas estratégicos que incorporan la misión y visión para fortalecer sus estructuras, predecir utilidades, ejercer control, lo cual constituyen una parte insoslayable, pero que solamente aborda la superficie y no llega a la profundidad de lo esencial. En definitiva, el estudio de las ciencias administrativas, tiene varios caminos a seguir, donde existen abundantes aportes desde la información cuantitativa, que ciertamente permite tomar decisiones informadas en un ambiente estructurado, pero que, sin el complemento de lo cualitativo, se convierten en decisiones sesgadas, que cumplen una meta, pero pocas veces objetivos más perecederos. Por tal motivo, resulta interesante los resultados cualitativos que se generan al ir a la profundidad de las decisiones, tomando en cuenta la filosofía y epistemología como dos aliadas que ayudarían a salir de la sociedades carentes de valores, que impulsan las desviaciones de mercado, de comportamiento y otros aspectos como la corrupción, colusión, que forman parte del imaginario colectivo, en ambientes que impulsan y fomentan lo superficial de las acciones, por eso la epistemología ofrece una idea trascendental para cambiar el rumbo de las ciencias administrativas que se han deconstruido al solamente centrarse en el resultado y no en la profundidad del proceso.

Guido Asencio Gallardo
Académico

Compartir este artículo