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Inicio de un proceso lector: introducción a la política de estos tiempos. Por Luis Osorio

Hoy se finalizó en lo formal de escribir una parte de la historia del país, a la cual se le puede llamar en propiedad “Propuesta de Constitución Política de la República de Chile, redactada entre los meses de julio de 2021 y julio de 2022”, para que, a contar del 5 de septiembre del presente, adquiera un nombre más riguroso en lo formal.

Se sabe con anticipación que la Nueva Constitución, contendrá un preámbulo, un cuerpo consistente en el articulado debidamente armonizado y un conjunto de artículos transitorios, que dan cuenta del proceso de implementación y entrada en vigencia de la Carta Fundamental.

En un lapso de unos diez años estimativamente, el cuerpo legislativo ya estaría en armonía con la Constitución de 2022, por tanto, ya va surgiendo en la lectura que se nos viene un período de transición que será motivo de discusión y análisis. Seguramente, algunos ya habrán dado un paso al costado y no serán parte de esos avatares.

La lectura necesaria de estos días y hasta el día 3 de septiembre, o un poco antes según lo establezca la ley electoral para efectos de la lectura en público, estará centrada en lo que se difunda a contar de hoy como propuesta oficial y definitiva.

Sin embargo, es oportuno, antes de hacer una lectura dedicada del texto propuesto, revisar lo que podría ser una introducción a la política de los tiempos actuales.

En este sentido, será necesario leer imágenes, actitudes, sensibilidades y formas deshonestas de comportamiento en aquellos que se han negado por largos períodos a realizar cambios, y, por el contrario, tienen una obsesión en lo conservador de viejas estructuras.

La imagen que acompaña a este artículo, es decidora, ya que nos permite incorporarnos en lo que ha estado en juego ya casi por cinco décadas cronológicas. Una inclinación clara dentro de un área de dos polos, donde se sitúa un modelo de sociedad, con clara inclinación a la visión política y doctrinaria de la derecha, coincidente con los que están por el rechazo, como única opción manifiesta y opuesta al Apruebo. Es la Constitución del 80, la que sustenta ese modelo y que de una u otra forma, fue educando de manera subrepticia para que los poderes económicos y fácticos se vieran beneficiados, con el alcance de distribuir la desigualdad entre muchos, denostar lo público y producir grandes brechas en diferentes áreas de la vida.

La esencia de lo observado, también en la imagen, es bastante relativa y fingida, ya que no opera la ubicación y concepto político, como el trazo de una recta utilizada en matemática con un lado izquierdo o un lado derecho, sino que lo realmente diferenciador es la aceptación o desaprobación al modelo vigente.

Sin embargo, al centrarse en lo económico, lo que representa el paragua de un gran sistema condicionante de formas de vida, aparte de no haber tenido el desafío en los años, de constituir un grupo pensante de un sólido modelo alternativo, la actuación ha sido más bien de tipo contestaria, operando la parte reactiva, sin haber logrado alcanzar lo constructivo que significa algo diferente, que le haga el peso a lo existente. Y eso es algo que está en lo pendiente, dentro de lo fundamental, junto a la estela que dejó el estallido social, que también se debe considerar en la agenda.

El modelo afecta el todo, ya que su cambio interpretado en lo racional, debe repercutir en la distribución del bienestar para muchos.

Así, y bajo el esquema que se puede observar aparecen imaginarios políticos nominales, que se quieren acomodar con un nombre dentro de un espectro, como lo es atribuirse el nominativo de “centro izquierda”, que podría interpretarse como estar en un imaginario de un trazo “izquierdo”, ubicado más o menos en la mitad, o bien, en relación al cero absoluto, estar más o menos en ese punto lejano a los dos extremos. En rigor, son fofos, blandos y sin consistencia, su autodenominación es hacerle el quite a lo trascendente, no estar ni aquí ni allá, o, estar bien con Dios y con el diablo.

Lo cierto, es que no es ni lo uno, ni lo otro. Lo fundamental, es el pronunciamiento y la actitud frente a un modelo de sociedad, que permanece intacto, sujeto a los vaivenes que imponen las crisis originadas por lo estructural del mismo sistema, y de las cuales salen airosos los más ricos y con lo perjudicial para las mayorías.

Algunos o algunas, que han vivido en el parlamento por años, omiten esta realidad, y les ha sido altamente satisfactorio el estado de cosas, por tanto, les conviene el inmovilismo y que permanezcan tal cual. Cual magos, sacan a esta altura de sombreros, ideas innovadoras para incorporar desde ya en la Constitución del 80 a través de una reforma, que se pueda tramitar en un plazo máximo de 59 días y que se relaciona al quorum para considerar reformas aceleradas, eso es una actitud deshonesta plantearlo en el momento en que el foco está puesto en el plebiscito de salida, de acuerdo a lo que siempre vociferan, ceñido a las reglas del juego.

Un plebiscito, no admite más que dos resultados, y por ley de probabilidades, no de encuestas, puede salir una u otra alternativa. En el hipotético, caso que ganara la opción no deseada, y con la potestad a partir de ese momento de “hacer lo que quieran”, ¿serán capaces de promover una reforma inmediata de primera prioridad de la inscripción automática en los registros electorales con voto obligatorio?, y asociarlo a una instancia participativa de la ciudadanía en las decisiones políticas.

Ahora, incorporémonos en un ejercicio de actitud y sensibilidad, considerando la educación como algo esencial para el desarrollo de las personas y su bienestar.

Tres recién nacidos, uno de un nivel social muy bajo, otro de un nivel socioeconómico medio bajo, y un tercero situado en el nivel socioeconómico más alto.

Lo inmediato es que las oportunidades no escogidas por ellos, están condicionadas por el medio.

Al iniciar la edad escolar, se ponen en juego recursos. El niño o niña del nivel más alto, accede a la mejor educación determinada por los recursos de sus padres, existiendo una correlación perfecta con las oportunidades variadas que se van abriendo, al contrario de lo que sucede en salud, la “hotelería” es de importancia porque ello forma parte de los ambientes de aprendizaje. El niño o niña, de nivel medio bajo, de ninguna forma lograría recursos para asimilar el gasto que demanda una educación del nivel del niño de mejor situación. Lo público, no alcanza para subsanar brechas de esa magnitud. El niño o niña, de nivel social muy bajo, podría ni siquiera alcanzar a ir a la escuela, y si tiene acceso hay probabilidades que no alcance la escolaridad completa, considerando el paso por la enseñanza media.

Años después, ahora ya el adulto de buen nivel socioeconómico tiene una gran empresa, podría toparse en la medida que requiera de recursos humanos con el adulto de situación media, si es que éste ha logrado ser profesional, tener una formación de rango medio o incluso si sólo alcanzó a un posicionamiento tal para acceder a la prestación de servicios menores. Todo esto, porque las personas y nuevamente existe una gran probabilidad, que también las historias de vida sean determinantes, bajo ciertos niveles puede ocurrir cualquier cosa.

Esto nos hace ser parte de una introducción a lo que se debe empezar a leer, puede que no tengamos una respuesta certera a lo planteado, y tampoco iremos encontrando soluciones, pero hay que observar los cimientos de lo nuevo.

La sociedad futura surgida producto de transformaciones, no va a tener correspondencia con la imagen del principio, pero si tiene relación con la suma de miradas sobre el ámbito social, y que seamos capaces al ir leyendo e imaginar ideas para la sociedad venidera que se debe construir desde el 5 de septiembre, modelando y siendo creativos. La Constitución es un referente de lo legal, pero no es determinante su texto respecto al idear lo mejor, tampoco ello está sujeto a los plazos de la transición o del preámbulo redactado. La proyección futura puede empezar hoy mismo, pero para marcar hitos históricos con fechas determinadas, partamos el 5 de septiembre. Para tranquilidad de un Senador que está por el rechazo, luego de aplicar en el texto de la propuesta de Nueva Constitución un buscador, en ninguna parte encontré algo que dijera “9 meses”, “nueve meses” o “IX meses”. Si su apreciación, no fue más allá de una premonición basada en la interpretación, al realizar una búsqueda de ese estilo no se encuentra nada parecido. A lo mejor quiso decir que a los nueve meses se interrumpe el embarazo, porque nace el niño o la niña, y en ese aspecto está en lo cierto.

Finalmente, si modelamos diferente, podría ocurrir que la imagen del comienzo no tenga ningún sentido, y lo principal pasa a ser las características de lo nuevo. Quien hoy tiene un bienestar se lo merece, y el que no lo tiene también es merecedor de bienestar. Será condición nivelar y reducir al máximo los obstáculos y brechas, interpretado como una justicia social o si alguien lo quiere llevar a otro lado, conforme a su derecho, como acto de buena fe.

En un viejo libro donde yo pude leer / hombres, nombres hoy perdidos / me hicieron saber / que más adelante en el mundo reinará / Un tiempo más justo que debemos esperar / Ha llegado aquel famoso Tiempo de Vivir / Ha llegado aquel famoso Tiempo de Vivir / (letra de Osvaldo Rodríguez)

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